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Las claves

Una nueva normativa europea permitirá conocer a todos los trabajadores cómo se fijan los sueldos en su empresa gracias a una directiva que obligará a reforzar la transparencia salarial.

Esta nueva ley transformará la forma en la que las compañías comunican las retribuciones y permitirá detectar diferencias injustificadas entre empleados que realizan el mismo trabajo o uno de igual valor.

El objetivo es combatir la brecha salarial y acabar con la opacidad en las empresas mediante sistemas de información retributiva mucho más transparentes. Sin embargo, Bruselas no obligará a publicar cuánto cobra cada empleado con nombres y apellidos.

Ofertas con el salario

Uno de los cambios más instantáneos afectará a los procesos de selección. Las empresas estarán obligadas a informar de la banda salarial o del sueldo desde las primeras fases de contratación.

La normativa también prohíbe a las compañías preguntar a los candidatos cuánto cobraban en sus anteriores empleos. Desde Bruselas creen que esta práctica favorece las desigualdades salariales.

Además, a partir de ahora, se podrá solicitar información sobre su nivel salarial y saber cuál es la remuneración de otros empleados. La intención es facilitar que los empleados detecten posibles desigualdades retributivas dentro de las empresas.

Otra de las medidas de esta ley será la desaparición de las cláusulas de confidencialidad salarial.

Diferencia salarial

El cambio más significativo para las empresas llegará con las auditorías salariales obligatorias. Se establece que si se detecta una diferencia salarial superior al 5% entre hombres y mujeres dentro de una misma categoría y no se puede justificar de manera objetiva, deberá corregirla obligatoriamente.

Este nuevo umbral supone un endurecimiento clave respecto a la normativa española actual. Hasta este momento, muchas obligaciones se activaban cuando la brecha superaba el 25%.

Obligación de presentar informes públicos

Las empresas que tengan menos de 100 trabajadores no estarán obligadas a presentar estos informes, pero sí tienen que cumplir el resto de medidas de transparencia salarial.

La obligación para las empresas de presentar informes públicos sobre brecha salarial dependerá del tamaño de la plantilla. De esta manera, las compañías con más de 250 empleados deberán empezar a reportar datos anualmente desde junio de 2027.

Por su parte, las empresas de entre 150 y 249 trabajadores tendrán que hacerlo a partir de 2028 y repetir el proceso cada tres años. Y, en el caso de las plantillas de entre 100 y 149 empleados, la obligación arrancará en 2031.