Uno de los bares más emblemáticos y míticos del centro de Madrid ha cerrado sus puertas de manera definitiva. El Bar Gris, ubicado en la calle de San Marcos, en el madrileño barrio de Chueca, ha echado el cierre tras más de 40 años de actividad.
"Por circunstancias ajenas a nuestra voluntad, nos vemos obligados a cerrar lo que ha venido siendo uno de los locales míticos de Madrid", decía el comunicado que publicaron en sus redes sociales.
En dicha comunicación, los responsables del famoso bar que se fundó nada menos que en 1984, afirmaban que habían trabajado "durante más de 40 años" para ofrecer "una de las experiencias más auténticas de la vida nocturna y cultural de Madrid".
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"Gris Bar fue siempre vuestra casa, vuestro refugio donde poder charlar, tomar unas copas o reírse con nosotros en un ambiente cercano y familiar. Además, ha sido un referente para poder disfrutar de la mejor selección musical de Madrid, desde aquellos clásicos de los 80 hasta la música independiente más actual", afirmaban.
Sobre lo que ha supuesto este local, en dicho comunicado afirmaban que ha sido "un lugar donde todo el mundo era bienvenido": "una mezcla maravillosa de gente de todo tipo que con un envidiable respeto ha sabido captar la esencia de la fundación del local".
Y como suele suceder en estos casos, los comentarios de la clientela han sido unánimes: "Gris Bar no era solo un local: era un refugio, un punto de encuentro, un pedazo de la noche madrileña que sobrevivió a modas, generaciones y tempestades".
"Yo maduré mucho musicalmente gracias al Gris, luego ya los chupitos de Sangre del Infierno me hicieron indestructible" o "otro pedacito de Madrid y de nuestra vida que se va a tomar por el saco. Como siempre, lo que empieza acaba", son algunas de las reflexiones que dejaron los amantes del mítico bar en las redes sociales.
El motivo del cierre: las denuncias por ruido de un piso turístico. Según publica Somos Madrid, el Ayuntamiento de Madrid ordenó el cierre del local tras varias denuncias provenientes de un mismo punto que, según el dueño del mítico bar, aloja turistas.
Según publica el citado medio, las denuncias obligaron al dueño del bar Gris a poner un limitador de sonido y a realizar obras de insonorización
Sin embargo, todo ello no ha sido suficiente y han tenido que cerrar sus puertas de manera definitiva.
"Gracias a todos los camareros, porteros y djs, gracias a Pablo y sobre todo a todos los clientes que habéis participado en esta historia de la vida nocturna de Madrid", apostillaba el comunicado del Bar Gris, que forma parte ya de la historia de la ciudad.
