La Unión Europea sigue avanzando en sus medidas para reducir los accidentes de tráfico y, a partir de 2026, los coches nuevos deberán estar preparados para incorporar un sistema capaz de impedir el arranque del vehículo si el conductor supera la tasa de alcohol permitida.
La DGT recuerda que todos los vehículos de nueva homologación vendidos en territorio europeo tendrán que incluir una interfaz específica para instalar fácilmente un alcoholímetro antiarranque, conocido como alcolock.
Aunque el dispositivo no será obligatorio de serie en todos los coches, sí deberán contar con la preinstalación necesaria para poder activarlo cuando la normativa lo exija o en determinados casos concretos.
La iniciativa forma parte del plan europeo "Visión Cero", con el que Bruselas busca reducir al máximo las muertes y lesiones graves en carreteras antes de 2050 mediante nuevas tecnologías, medidas regulatorias y campañas de concienciación.
¿Qué es alcolock?
El alcolock funciona como un etilómetro normal. Antes de arrancar el coche, el conductor debe soplar en una boquilla conectada al sistema. Si el sistema detecta una tasa de alcohol superior a la legal, el motor queda bloqueado y el coche no puede ponerse en marcha.
Este sistema ya funciona en varios países europeos, especialmente en programas dirigidos a conductores reincidentes por alcoholemia o en determinados vehículos de transporte profesional.
Según explica la DGT, además de realizar la prueba antes de iniciar la conducción, el conductor tendrá que repetirla si el vehículo permanece parado durante más de 30 minutos.
La normativa europea sobre seguridad vial lleva años implantando de forma progresiva herramientas tecnológicas nuevas en los coches.
Desde julio de 2024, muchos modelos comercializados en Europa ya incorporan obligatoriamente sistemas avanzados de asistencia a la conducción, entre ellos: el asistente inteligente de velocidad, el sistema de mantenimiento de carril, la frenada automática de emergencia, cámaras y sensores de marcha atrás, el detector de fatiga y distracciones y la caja negra o registrador de datos de eventos.
A esta lista se suma ahora la obligación de que los coches estén preparados para integrar el alcoholímetro antiarranque.
Julio de 2026
El calendario fijado por la Unión Europea establece distintas fases hasta el 7 de julio de 2026, momento en el que todos los vehículos nuevos deberán cumplir con los requisitos técnicos recogidos en el Reglamento General de Seguridad.
Entre las novedades previstas también figura la expansión de la luz de frenado de emergencia ESS (Emergency Stop Signal), un sistema ya presente desde hace años en marcas como Mercedes-Benz, BMW, Audi o Volvo Cars.
Además, Bruselas ampliará algunos requisitos relacionados con el registro de datos en vehículos pesados, como camiones y autobuses.
En España, la Ley 18/2021 ya introdujo la obligación de incorporar alcoholímetros antiarranque en determinados vehículos destinados al transporte de viajeros.
La normativa afecta principalmente a los vehículos de categorías M2 y M3 (entre ellos autobuses) que cuenten con una interfaz homologada para instalar estos sistemas.
La DGT considera que este tipo de tecnología puede contribuir de forma significativa a reducir los accidentes vinculados al consumo de alcohol al volante.
