J. Soler
Publicada

Las claves

El municipio de Getafe vuelve a plantar cara al Ayuntamiento de Madrid por los macroeventos que se celebran en el recinto Iberdrola Music, situado en el borde de Villaverde y a un tiro de piedra de los barrios del norte getafense.

La alcaldesa, Sara Hernández, ha decidido pasar de las quejas a la acción: ha enviado una carta formal a su homólogo en Arganda del Rey, Alberto Escribano, para proponer que festivales como Mad Cool, Reggaeton Beach o la futura feria Madrilucía se trasladen a la Ciudad del Rock.

La propuesta llega justo después de que Arganda se ofreciera públicamente a acoger Madrilucía, una cita musical y gastronómica que aspira a durar veinte días con actividad hasta las cuatro de la madrugada.

"La cerrazón de Madrid por mantener los eventos en Villaverde es una irresponsabilidad", ha declarado Hernández, quien acusa al Ayuntamiento de la capital y a la Comunidad de Madrid de cargar sobre Getafe las consecuencias de decisiones que no toma ni controla.

La regidora asegura que los grandes eventos han convertido el entorno de Getafe Norte en un infierno cada vez que se abren las puertas del recinto: atascos kilométricos en la M-45, ruido hasta altas horas y toneladas de basura que acaban en los márgenes del municipio.

"No es razonable que los beneficios económicos los disfrute Madrid y los perjuicios los suframos nosotros", insisten fuentes del Gobierno municipal.

El consistorio getafense recuerda que Iberdrola Music no fue diseñado para albergar eventos de ese calibre, sino como un espacio provisional que se consolidó sin consenso vecinal.

Por eso, advierten, no autorizarán nuevas licencias sin un informe vinculante de Getafe que avale la seguridad y el impacto.

Además, exigen que todo el coste de limpieza, tráfico y seguridad sea asumido íntegramente por las promotoras, "y no a costa del bolsillo de los getafenses".

El movimiento llega en un contexto de creciente tensión entre municipios del sur y la capital por el reparto de infraestructuras.

"Madrid no puede seguir actuando como si el extrarradio fuera un vertedero de ruido", lamentan en el entorno de Hernández, que ve en la Ciudad del Rock de Arganda una alternativa "natural y lógica" para este tipo de festivales.

Además, pesa la sombra judicial: los promotores de Mad Cool 2023 están imputados por posibles delitos medioambientales y contra la salud pública. Un antecedente que añade más argumentos al rechazo getafense ante nuevos eventos masivos.

Getafe quiere abrir un debate metropolitano: quién decide, quién paga, y quién aguanta las molestias. "No es una cuestión contra la música —aclara la alcaldesa—, es una cuestión de respeto y equilibrio territorial".