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Las claves

Los refranes y dichos populares son una gran rama de la sabiduría de un pueblo. Y en líneas generales, de un país. Estos proverbios que hemos oído tantas veces, pero escuchado bastantes menos, nos cuentan más de la propia vida que la ciencia o la política juntas. Son pequeñas enseñanzas de historia y tradición que nos desvelan cuestiones elementales de regiones como Madrid.

Y es que la Comunidad de Madrid tiene multitud de refranes propios que nos ayudan a entender la idiosincrasia y la naturaleza de una región para muchos desconocida. Conocer Madrid a grandes rasgos no es difícil, pero en entenderla está la cuestión y el misterio. Y es que al final, ser un lugar de paso para millones de personas hace que la tradición y la cultura se pierdan.

Una buena manera de conocer una tierra, y en este caso Madrid, es a través de su cultura popular. Es ahí donde reside el verdadero sabor castizo y el aroma de una tierra que esconde muchos misterios. Una tierra que actualmente ha quedado marcada por el paso del mal tiempo, encadenando una borrasca tras otra desde hace más de un mes.

Por ello, muchas personas buscan ahora explicación a estas lluvias continuadas en esa sabiduría popular, la cual guarda sucesos cíclicos y recurrentes. Y lo cierto es que alrededor de esta región giran muchos dichos que vienen a evidenciar lo que pasa con el tiempo de Madrid, el cual es bastante difícil de interpretar.

Tanto es así que la climatología de Madrid incluso consigue influir en otros territorios cercanos. O así al menos lo explica uno de los refranes más particulares que esconde la sabiduría popular de la capital. Se trata del dicho 'aire madrileño, aire llovedor'. Este es un dicho cuya influencia llega hasta Burgos.

¿Qué significa este refrán madrileño?

'Aire madrileño, aire llovedor' se podría decir que es uno de los dichos más curiosos que hay en el refranero español. Como no podía ser de otra manera está centrado en la climatología, una cuestión muy de actualidad tanto en Madrid capital como en el resto de la región.

Sin embargo, este refrán madrileño no es solo en Madrid donde se usa, ya que también es muy común escucharlo en otras zonas del centro peninsular. Por ejemplo, en Burgos, donde utilizan esta frase cuando está a punto de llover. 'Aire madrileño, aire llovedor' es un dicho que los burgaleses emplean para identificar a un tipo de viento muy concreto.

Es el que sopla desde la dirección donde se encuentra la capital de España, es decir, desde el centro del país. Cuando se producen este tipo de fenómenos meteorológicos, se experimenta un reparto vientos hacia todas las direcciones, el cual suele desembocar, según los habitantes de Burgos, en lluvias casi seguras llegadas desde Madrid.

Este refrán se une a otros grandes dichos del repertorio que entremezclan el clima con la capital de España. Uno de los ejemplos más conocidos es 'Madrid, nueve meses de invierno y tres de infierno'. Pero también están otros tan curiosos como 'el aire de Madrid es tan sutil que mata a un buey y no apaga un candil'. Y es que la sabiduría popular y el refranero madrileño son de lo más amplios.