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Unas declaraciones de este miércoles del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, encendieron las alarmas en el sector educativo privado. Su Ejecutivo aprobará un Real Decreto específico para la Formación Profesional (FP) con el objetivo de controlar la expansión de los centros privados de FP, y garantizar su calidad formativa.

"Igual que hicimos con las universidades, vamos a poner límites a la apertura de centros privados que no ofrezcan garantías suficientes para los alumnos de la FP", dijo Sánchez durante la clausura en Madrid de la jornada 'Formación Profesional y empresa: la alianza que impulsa el futuro'.

El presidente afirmó que, igual que ocurre con las universidades, algunos de estos centros pueden convertirse, en "chiringuitos" sin calidad.

La reacción de sus palabras no se ha hecho esperar. La Asociación de Centros Autónomos de Enseñanza Privada (ACADE) señaló el pasado miércoles que considera "innecesario" y "fuera de lugar" el anuncio del presidente del Gobierno.

Pero, ¿qué impacto tienen los centros privados y de FP en la Comunidad de Madrid? Ángel Gallego, presidente de la Asociación Madrileña de Academias Privadas AMACFOR-CECAP, cuenta en conversación telefónica a Madrid Total que "ahora mismo la FP ha tenido un boom relevante en nuestro país".

Según los últimos datos disponibles, en Madrid hay un total de 167.000 alumnos que cursan una FP en uno de los 418 centros que hay

"Como en cualquier cosa, se quiere garantizar la calidad y el cumplimiento de la normativa que emana del Ministerio de Educación y de su ley orgánica. Entendemos que el presidente se refiere a que hay que controlar la calidad de los centros formativos", apunta.

En su opinión, el de Sánchez ha sido "un anuncio de grandes titulares": "No se ha profundizado, pero la normativa es lo suficientemente exhaustiva y tan solo hay que aportarle su cumplimiento y sus garantías para centros públicos y privados, en ese sentido, la ley no diferencia de uno u otro".

Explica que, al final, las competencias en materia de FP las tienen "las comunidades autónomas" y los que quieran abrir un centro deben "tener unas infraestructuras que tienen que cumplir unas normas y unos mínimos".

"Para tener un centro de FP, primero hay que tener una autorización previa de que se cumple con las citadas infraestructuras. Después vienen los alumnos. Pasa como el que tiene un bar, primero debe tener el local con sus cocinas", explica Ángel Gallego.

Una vez que un centro obtiene "la autorización", el centro ya puede "comercializar un número de plazas" en función "del espacio físico que se tenga".

En cuanto a las FP online, Ángel Gallego explica que deben tener "vinculación con el centro presencial".

"La normativa tiene una vigencia de dos años y se aprobó hace dos años por unanimidad en el Congreso. Su regulación es muy nueva pero también muy exigente en este sentido", apunta.

Por otro lado, explica que, en caso de "malas prácticas", desde las asociaciones sectoriales, piden que se "cumpla la normativa, ya que favorece a todo el sistema".

"Cada ciclo formativo obliga a que tengas convenios con empresas que acogen a los alumnos y lo que tiene que garantizar el centro es que puedan realizar esas prácticas. Ahora, toda la formación se ha convertido en FP Dual y son obligatorias las prácticas para que un alumno titule", explica el presidente de la Asociación Madrileña de Academias Privadas AMACFOR-CECAP.

De este modo, Ángel Gallego apunta a que es difícil ahora interpretar a qué se refiere el presidente del Gobierno con la palabra "chiringuito".

Sobre las FP de Madrid, Ángel Gallego detalla que hay "un sistema de becas" que "los alumnos en un amplio porcentaje pueden solicitar y tener una libertad de elección de centro formativo y de cara a los centros".

"Hasta ahora, muchos estudiantes de FP venían de su etapa escolar. Pero ahora, muchos alumnos ya están trabajando y ven en la FP la posibilidad de obtención de un título. Eso implica tener medios que les posibiliten la conciliación", apostilla.