J. Soler
Publicada

Las claves

Algo debe tener el aire o el agua de Majadahonda. El municipio madrileño volvió a liderar el pasado mes de diciembre el ranking de la localidad española con mayor esperanza de vida, con una edad media de 87,08 años, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Por sexos, los hombres majariegos viven de media 85,61 años y las mujeres 88,23 años. El incremento de la esperanza de vida es especialmente significativo entre los hombres con 1,04 años más que en 2022. En ese mismo periodo, las mujeres majariegas han aumentado su esperanza de vida en 0,35 años.

Ana, una vecina de Majadahonda de 92 años, da buena cuenta de estos datos. Y además de tener mucha agilidad y energía a su edad, puede presumir de algo: ella fue la que hace más de 40 años introdujo la danza en el centro de mayores del municipio.

Una actividad que, como ella misma dice, proporciona "energía y bienestar" y además, hace que "todos los mayores del centro se muevan y no se queden en sus casas sentados en el sofá".

Así, esta vecina de la localidad más longeva de España, madre de tres hijos, abuela de varios nietos y bisabuela de un bebé de 6 meses, cuenta a Madrid Total su historia y cómo se ha hecho casi famosa en su municipio.

"Hace más de 40 años que comencé con las clases. Recuerdo que, cuando empezó, no éramos casi gente. Y mira ahora. Hay clases de distintos tipos de danza de lunes a viernes con lista de espera de más de 100 personas para algunas actividades", recuerda Ana en una de las salas del centro de mayores de Majadahonda.

Esta mujer nonagenaria cuenta que su vida siempre ha estado vinculada "con la danza y la música": "Actuaba de pequeña por los pueblos de Madrid, pero por desgracia, a los 13 años, lo tuve que dejar".

Sin embargo, ella siempre tuvo la música, la danza y la interpretación en la cabeza. "Siempre que podía, cuando era más joven, iba a conciertos y tenía la música dentro de mí. Por eso, cuando me vine a vivir a Majadahonda hace más de 40 años, todo eso, que seguía en mi interior, salió para poderlo compartir con los demás vecinos".

De este modo, los lunes, Ana daba "clases de flamenco", los martes, aún hoy, ella se encarga de "los bailes de salón" y de tocar "las castañuelas".

"Los miércoles me encargo de la percusión en el grupo de Rondalla, antes, los jueves iba a la clase de bailes argentinos y los viernes a baile en línea", explica.

Pero todo esto no es lo único que hace Ana. También va a las residencias de mayores para bailar y organizar actividades. "Para mí, es un sentimiento precioso poder dar alegría a los residentes de las residencias, que desde hace años ya me esperan", relata.

Cuenta que muchas personas mayores que la ven bailar, con toda la energía que desprende, le dicen el mayor halago: "Ana, esa energía, esa alegría y ese frescor que traes, nosotros los necesitamos mucho".

Y aquí viene una pregunta clave: ¿Cómo se consigue ese frescor y esa energía que tiene Ana a los 92 años? "Yo vivo todo lo que hago. Y la danza más. Ahora, con los años, ya no tengo tanta agilidad como antes, pero me sigue encantando".

"Hay que sentirlo. Por ejemplo, para bailar una sevillana, tiene que sentir, si no, no va a salir bien. Creo que la pasión interior que yo he sentido con esto la he conseguido transmitir a mis vecinos que vienen al centro de mayores", cuenta Ana.

De este modo, Ana cuenta a Madrid Total que ella trata de "ayudar", de fomentar "el compañerismo" entre los vecinos de Majadahonda y de Madrid.

- Entonces Ana, ¿Cuál es el secreto para pasar la barrera de los 90 años y estar en tan buena forma?

- Que cada persona busque lo que le gusta. Y, si es posible, que salgan de casa, que se mantengan activos. Ese es uno de los principales motivos por los que los vecinos de Majadahonda tenemos una esperanza de vida más alta. Te recuerdo que hay más de 100 personas esperando para entrar en las clases del baile del centro de mayores.