Puede que la Gran Vía se cruce todos los días, pero pocas veces se mira con atención. Sus cines, sus fachadas, sus comercios y sus carteles luminosos forman parte de la memoria de varias generaciones: lugares en los que hemos quedado, nos hemos fotografiado o vivido momentos que siguen asociados a esta avenida.
A partir del 30 de septiembre, Schweppes invita a redescubrirla cada miércoles con 'Neón Colosal de Schweppes: las historias por iluminar', un nuevo tour cultural e interactivo creado y guiado por la periodista Eugenia Bugallal que propone viajar por más de un siglo de historia de Madrid, combinando esos escenarios emocionales con las historias menos conocidas que esconden sus calles y edificios.
Durante siete semanas, todos los miércoles a las 18:30 horas, grupos de solo diez personas recorrerán durante una hora y media algunos de los escenarios que han construido la identidad de la Gran Vía.
La experiencia será gratuita, previa reserva a través de Eventbrite y tendrá un componente participativo: en cada parada, los asistentes podrán recrear escenas, tomar decisiones y compartir sus propios recuerdos para descubrir una avenida que cambia también en función de quienes la recorren.
Más de un siglo
El viaje comenzará frente a la Iglesia de San José, muy cerca del lugar donde Alfonso XIII inauguró oficialmente las obras de la Gran Vía el 4 de abril de 1910 con un simbólico golpe de piqueta.
Aquella enorme operación urbanística, que implicó la demolición de más de 300 edificios, transformaría para siempre el centro de Madrid y abriría paso a una avenida llamada a representar la modernidad de la capital.
Desde allí, el paseo avanzará por algunos de los edificios y escenarios que han marcado la historia de la avenida. El Edificio Metrópolis dará paso a la antigua sede de la Gran Peña, el que fuera club privado más antiguo de Madrid; al Palacio de la Prensa, concebido en los años veinte como gran sede de la Asociación de la Prensa de Madrid; o al Edificio Telefónica, símbolo de la modernización de la capital y punto estratégico desde el que, durante la Guerra Civil, se enviaban las crónicas al extranjero.
La ruta se detendrá también en el lugar que ocupó el Hotel Florida, inaugurado en 1924 y convertido durante la Guerra Civil en refugio de corresponsales, escritores y fotógrafos internacionales. Por sus habitaciones pasaron nombres como Ernest Hemingway, Martha Gellhorn, Robert Capa o Gerda Taro, que desde este punto de Madrid contribuyeron a contar al mundo lo que estaba sucediendo en España.
Arquitectura, periodismo, cine, moda y vida nocturna se irán entrecruzando con las historias y anécdotas de quienes vivieron la Gran Vía y contribuyeron a construir su leyenda. Entre ellas, la de Ava Gardner, una enamorada de Madrid y visitante habitual de la histórica tienda de Loewe de Gran Vía, donde en 1958 compró un bolso de piel de cocodrilo marrón chocolate que después luciría en Hollywood.
Pero también la de los fotógrafos que retrataban a los viandantes en plena calle o la insólita jornada en la que un toro escapado recorrió la avenida convirtiendo a los transeúntes en toreros improvisados.
Algunas de estas historias cobrarán vida durante el propio paseo: los participantes podrán interpretar a Ava Gardner y al dependiente de Loewe, recrear escenas y convertirse, por unos minutos, en protagonistas de la historia de la Gran Vía.
El neón de Schweppes
El Edificio Carrión ocupará un lugar especial en el recorrido. Su característica silueta forma parte del paisaje de Callao desde los años treinta y, desde 1972, está coronada por el luminoso de Schweppes, convertido con el paso de las décadas en uno de los grandes símbolos visuales de Madrid.
Lo que nació como un anuncio publicitario ha terminado trascendiendo a la propia marca para incorporarse al patrimonio emocional de la ciudad: en 2010 fue reconocido por el Ayuntamiento de Madrid como rótulo histórico.
Durante más de medio siglo, Schweppes ha contemplado desde lo alto del Carrión una Gran Vía en permanente transformación: el final del franquismo, la Transición, la Movida, la desaparición de históricos cines, el auge del turismo y la llegada de nuevas formas de ocio.
Su neón ha sido también escenario del cine, la fotografía y la cultura popular, con El día de la bestia de Álex de la Iglesia como uno de sus momentos más reconocibles. Mientras Madrid cambiaba, el luminoso permanecía allí, acompañando a generaciones de madrileños y visitantes y convirtiéndose en testigo privilegiado de muchas de las historias que ahora recupera el tour.
El emblemático cartel de Gran Vía.
Al frente de ese viaje estará Eugenia Bugallal, periodista, comunicadora y divulgadora cultural con más de 25 años de trayectoria en España y Reino Unido, especializada en acercar la historia al gran público a través de sus personajes, espacios y episodios menos conocidos.
Fundadora de Spanish Balcony, proyecto de divulgación basado en recorridos culturales y experiencias narrativas, y colaboradora habitual de Artículo 14, Bugallal ha creado el tour poniendo el foco tanto en las grandes figuras como en las historias anónimas que han contribuido a construir la identidad de la Gran Vía.
"Cruzamos la Gran Vía todos los días, pero pocas veces nos detenemos ante lo que ocurrió en sus portales. El neón de Schweppes nos ayuda a iluminar esas historias y a reconocer una avenida que creíamos conocer", explica.
Termina en una de las barras históricas de Madrid
La historia de la Gran Vía también es la de sus noches y sus lugares de encuentro. Por sus hoteles, cines, comercios y barras han pasado escritores, actores, cineastas y artistas que hicieron de esta avenida uno de los grandes escenarios de la vida madrileña.
El tour culminará en el histórico Bar Cock, uno de los establecimientos ligados a esa tradición nocturna de Madrid, donde los participantes podrán poner el broche final al recorrido con una Schweppes en la mano.
'Neón Colosal de Schweppes: las historias por iluminar' está pensado tanto para quienes creen conocer la Gran Vía como para quienes la recorren por primera vez. Porque sus edificios permanecen, pero las historias, recuerdos y decisiones de cada grupo harán que ningún paseo sea exactamente igual al anterior.
