Atemporel nació hace tan solo un par de meses en la cabeza de Carlota, Mariana y Micaela como respuesta a una pregunta: "¿Qué pasa con el vestuario de una película cuando el rodaje llega a su fin?".
La respuesta fue crear esta nueva marca de moda que recicla prendas utilizadas en series y películas que quedaron almacenadas tras su uso sin ningún futuro.
Las tres chicas, amigas de la infancia, emprendieron caminos distintos: Mariana, Estilismo y Dirección Creativa de Moda en Central Saint Martins de Londres; Micaela, Diseño Integral en la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid, y Carlota, Política, Filosofía y Economía en Inglaterra.
Sin embargo, a todas les unía la misma pasión por el mundo de la moda. Por eso, crearon esta nueva firma con la colaboración de Peris Costumes, el considerado el mayor almacén de vestuario para producciones de cine y televisión más grande de Europa y uno de los más importantes del mundo.
Este ha vestido a grandes estrellas de Hollywood como Gerard Butler o Angelina Jolie y creado vestidos que después han sido tendencia, como es el caso de los de la aclamada serie Los Bridgerton.
Todas las piezas que vende Atemporel se venden sin customizar. "Piezas únicas que han sido parte del archivo de Peris Costumes. Prendas que han vivido muchas vidas en distintos escenarios y pantallas, y que ahora se transforman para vestir el presente con una mirada distinta sobre el tiempo", informan en su página web.
Normalmente, su tienda es online y rondan distintos precios, entre los 70 y 100 euros por vestidos, trajes, faldas... Aunque durante un par de días se podrán ver en vivo y en directo en una pop up instalada en Madrid. En concreto, estará ubicada en el número 47 de la calle Sánchez Pacheco hasta este sábado 3 de julio en horario de 17.00 horas a 21.00 horas.
Peris Costumes y Atemporel
Peris Costumes se ubica en el municipio madrileño de Algete con 22 naves gigantes llenas de todo tipo de trajes y complementos. Su historia se remonta a 1856, cuando una familia valenciana fundó una sastrería teatral para el alquiler de todo tipo de vestuario.
En 2012, el empresario Javier Toledo adquirió y refundó Peris, manteniendo, por respeto, su nombre original, a pesar de no tener ningún tipo de parentesco con los creadores.
En cambio, Javier, que era ejecutivo de una empresa tecnológica antes de dedicarse al mundo textil, sí que tenía relación con el mundo de las artes escénicas. Sus hermanos, Alejandro y Verónica Toledo, son director y actriz de cine.
Así, en las 22 naves se ubican la fábrica de calzado y zapatería, la sastrería, la modistería (dedicada a vestuarios de todas las épocas), el taller de trabajo de cuero (donde se hacen desde armaduras de la época de los romanos hasta abrigos de western y todo tipo de piezas que nos encargan las películas), la Jewels House (una sección de joyería)..., como ya explicaron desde la organización de la empresa en una entrevista con Madrid Total.
Son más de 16 millones de piezas, entre prendas y accesorios de todas las épocas, que ahora podrán tener una segunda oportunidad tras haber cumplido con su cometido en las películas para las que fueron confeccionadas.
Y es que Peris trabaja con unos 1.000 proyectos al año en los que visten a todo tipo de actores, por lo que cuentan con una larga lista. Películas como Gladiator, 300, Troya, Napoleón, El Conde de Montecristo, Poor Things, La Sociedad de la Nieve o las nuevas de Disney: La Sirenita, Mulán, Aladdin,
Y series como Kaos, Sisi, The Empress, Vikings Valhalla, Hitler and the Nazis, Bellas artes, Cristóbal Balenciaga... Incluso algunas cabalgatas de los Reyes Magos de Madrid, en óperas y teatros como La Bohème y Un Ballo In Maschera y en spots publicitarios de Ecoembes y Dunkin Donuts.
En Atemporel escogen una época concreta y buscan una película de esta como referente. Así, recogen prendas del archivo que se asemejen o recuerden a la misma para crear una colección.
Por ello, cada prenda es exclusiva, única y "tiene una historia que contar". Además, como las propias creadoras lo expresan, se trata de una iniciativa que propone una moda sin fecha de caducidad y circular.
