M. León
Publicada

El año pasado, La Gran Tasca sirvió nada menos que 19.600 cocidos madrileños, una cifra que reafirma que es uno de los mejores cocidos madrileños de la capital. Eso es precisamente lo que buscan esta temporada, la 83 desde que abriera sus puertas en 1942, superar su propio récord y alcanzar los 20.000 cocidos servidos.

Ubicado en la calle Santa Engracia, 161, La Gran Tasca conserva intacta la esencia de las antiguas casas de comidas. Fundada originalmente en la calle de la Ballesta —origen del nombre de La Tasquita de Enfrente de Juanjo López—, esta institución madrileña cumple más de 80 años de historia.

En sus paredes se mezclan fotografías de clientes famosos de distintas épocas que atestiguan su leyenda: desde Margarita de Borbón, Lola Flores, Carmen Sevilla, Alfredo Landa o Paco Martínez Soria, hasta Florentino Pérez, Miguel Indurain, Ana Torroja, Jordi Évole o El Gran Wyoming. Rostros de todas las generaciones que han querido probar lo que muchos consideran el mejor cocido de Madrid.

El restaurante de 1942 con el mejor cocido de Madrid: 15 ingredientes y 2 días de elaboración

Cuando en los años 90, La Gran Tasca pasó a manos de Luis Álvarez, primera generación de la segunda familia que lo ha regentado, esta casa de comidas evolucionó. "Al principio el cocido se realizaba tres días a la semana, pero desde hace más de 40 años, se prepara todos los días", explica su hijo Luis, director y propietario actual del restaurante.

"Mi padre ha sido una figura crucial en el desarrollo del restaurante. De él he aprendido una hostelería que ya no existe. La responsabilidad, la seriedad, el sentido del trabajo y la organización que nos enseñó ha hecho posible que a día de hoy La Gran Tasca sea un restaurante que ofrece un servicio en donde la gente se siente como en casa", explica, y es que es cierto que aquí todo el que viene se siente en familia y solo hace falta volver una segunda vez para que te llamen por tu nombre.

Su hijo Luis, quien ahora dirige esta casa, entró hace 15 años para conocer de cerca cada una de sus áreas: "He pasado 5 años en la cocina, 6 años en la sala y ahora me encuentro llevando la parte de administración y marketing. Mi aprendizaje ha sido desde abajo, como en la vieja escuela, estando al lado de mi padre, mi tío y mi jefe de cocina".

En este local, de dos plantas, con terraza, tres reservados y una capacidad total de 120 comensales, su sello de identidad es el cocido madrileño. Cuando se descubre el origen de cada una de sus materias primas y su forma de elaboración. 

Su sopa se prepara cuidadosamente a lo largo de dos días con el objetivo de aportar a su caldo toda la intensidad de sabor de la carne y las verduras. Desgrasada por completo y reducida para proporcionar potencia de sabor, en cada cucharada.

Aquí el cocido se come como le guste a cada cliente. La sopera se queda en la mesa para que cada cual se sirva las veces que desee y en medio se sirve su gran bandeja con los 15 ingredientes con los que lo elaboran: carnes, garbanzos, verduras y hortalizas que, en su gran mayoría, cuentan con el apellido de donde provienen.

Los garbanzos son castellanos, de Fuente Saúco (Zamora), la gallina campera y el chorizo ahumado casero vienen de Asturias, igual que la morcilla. La costilla, el tocino y la panceta es de cerdo ibérico y el morcillo especial de añojo.

A esto se le suma la punta de jamón y las verduras como repollo, zanahoria, patata o pimiento rojo complementan una bandeja que se acompaña de otro bocado muy especial, su pelota de carne picada mixta rebozada y cocida en el propio caldo.

La utilización de tantos ingredientes en su cocido hace que su sabor sea de lo más especial. Es por eso por lo que desde hace años ofrecen la posibilidad a los clientes de llevarse a casa lo que sobre, además de incluirles en el precio la plaza del parking para que puedan desplazarse hasta allí sin problema.

La Gran Tasca ofrece su cocido madrileño completo a 34,50 euros por persona y un menú especial para grupos a partir de 10 personas por 46 euros por persona.

También ofrece una carta de elaboraciones tradicionales como las croquetas, de su cocido y jamón ibérico y pollo, la morcilla artesana de Burgos, los torreznos de Soria, la chistorra de Navarra con patatas panadera al horno, las anchoas de Santoña 00 o los callos a la madrileña.

Las verduras de temporada y en conserva protagonizan los platos principales, mientras los segundos son de carnes como el rabo de toro, las chuletitas de cordero lecha o el chuletón madurado a la piedra y de los pescados, como los chipirones de costa, las delicias de merluza de pincho o el bogavante con arroz caldoso.

La sección dulce es toda casera, como la leche frita, la tarta de queso, la cuajada o el flan de huevo son algunas de sus grandes recomendaciones, junto con los helados de creme Deluxe, como el de avellana o el de galleta, que ponen el punto y final a la comida en La Gran Tasca.