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Las claves

Dicen que una de las cosas más difíciles que hay en la vida, especialmente en el deporte y en los espectáculos, es ser profeta en tu tierra. La responsabilidad y las ganas de querer hacerlo bien se convierten en una presión extra que se hace casi imposible de gestionar. Sobre todo, si nuestro espectáculo requiere la precisión de un cirujano, como sucede en Disney On Ice.

Este show, fundado en 1981, se ha convertido ya en uno de los más grandes e impactantes del planeta. Y consiste en una serie de espectáculos sobre hielo en el que patinadores procedentes de todos los rincones del mundo representan películas de Disney disfrazados como los propios personajes, pero creando delicadas coreografías mientras deslizan a toda velocidad.

Entre todos esos valientes llegados desde todos los confines de la tierra, a medio camino entre el atleta y el artista, destaca con luz propia la figura de Rubén Barrera, un joven madrileño que en los próximos días tendrá esa enorme responsabilidad: la de ser profeta en su propia casa. Y es que Rubén, nacido en la capital, era uno de esos niños que acudía a ver estos espectáculos junto a su familia.

Barrera no solo se enamoró de Disney, sino también del hielo, y se propuso ser él quien algún día saldría a escena para alegrar la vida de pequeños y mayores. Y montado en ese circo, recorre el mundo con el majestuoso espectáculo que produce la compañía Feld Entertainment.

Ahora, Rubén se encuentra a mitad de camino entre la gestión de esa magia que supone regresar a Madrid de la mano de este increíble show y el peso interior de no decepcionar a su público, quien le espera con los brazos abiertos. Esta es una gran empresa, pero como muchas otras a las que se ha enfrentado este patinador profesional a lo largo de su sólida trayectoria.

Rubén Barrera Lázaro dio sus primeros pasos en esta práctica a los 7 años tras enamorarse del espectáculo Peter Pan On Ice. Fue ahí donde nació su amor por lo que hoy es su día a día en lo que se podría definir, a grandes rasgos, como "una vida soñada". Más tarde, fue perfeccionando su técnica en el Pabellón de Hielo de Leganés mientras formaba parte del Club Deportivo Elemental Hielo Competición Igloo Madrid.

Antes de recibir los aplausos de millones de niños en todo el planeta, Rubén también acumuló premios en esta disciplina, como la medalla de plata conseguida en el Spanish Test. Ahora, su vida está alejada de la competición, ya que está ligada a descubrir nuevas ciudades subido al tren de Disney On Ice. No obstante, Rubén también tiene otros hobbys como los conciertos, la cocina y más especialmente la repostería.

Desde el año 2016 forma parte del equipo de Feld Entertainment, habiendo participado ya en diversos espectáculos en ciudades de Europa, Brasil, Chile y Canadá. Una experiencia contrastada que le ha servido para darse cuenta de que la parte que más disfruta de las actuaciones es ver la reacción del público, tratando siempre de hacerles sentir como si estuvieran viendo una película.

A partir del 12 de febrero estará en Madrid junto a todos sus compañeros tras regresar de Valencia, donde tenían parada del 5 al 8 de este mes. Y después viajará hasta Barcelona para seguir repartiendo su magia. Pero en mitad de todo ese ajetreo, hace parada para hablar con EL ESPAÑOL de su experiencia y de lo que supondrá liderar su espectáculo en su propia casa, el Movistar Arena de la madrileña zona de Goya.

Una de las actuaciones de Disney On Ice. Imagen cedida

¿Cuánto hay para vosotros de disciplina deportiva y cuánto de espectáculo en lo que hacéis? ¿Os consideráis profesionales deportivos, sobre todo porque muchos tenéis antecedentes de este tipo, o más del entretenimiento?

Lo que hacemos es disciplina deportiva aplicada al espectáculo, por lo tanto seguimos practicando el deporte que tanto nos gusta y actuando a la vez. Así que 50/50.

Somos atletas, ya que en el espectáculo seguimos haciendo saltos, piruetas y filos que aprendimos para la competición. Además, elevamos el nivel de interpretación que aprendimos en competición y lo aplicamos al espectáculo y por lo tanto a las películas de Disney.

¿Qué significado tienen para ti estos espectáculos? ¿Es como un sueño hecho realidad poderte dedicar a lo que admirabas de pequeño?

Sí, para mí es un sueño cumplido. Fui al Palacio de los Deportes con 6 años a ver Peter Pan sobre hielo con mi familia. Y desde ese momento le dije a mi madre que quería patinar... Unos años después hice la audición y ya llevo 10 años en la compañía compartiendo la magia Disney por todo el mundo.

¿Qué preparación física hace una persona que se dedica a este tipo de espectáculos? ¿Cómo es vuestra rutina semanal, sobre todo enfocado a los diferentes entrenamientos, tanto dentro como fuera de la pista?

La preparación es muy importante. Tenemos clases de filos y pasos cada semana para perfeccionar y coordinarnos, además de los ensayos requeridos para el espectáculo. También hacemos preparación fuera del hielo, ejercicios de fuerza, equilibrio, rotaciones... Además de los calentamientos previos al espectáculo.

¿Cómo llegaste hasta Feld Entertainment y qué tiene que hacer una persona que, por ejemplo, quiera seguir tus pasos y formar parte de eventos como Disney On Ice?

Llegué practicando mucho. Un amigo y compañero me animó a presentarme a la audición y aquí estoy. A quién quiera seguir mis pasos le digo que practicando y formándose con diferentes profesionales en la parte técnica y la parte artística se puede conseguir. Si tienes la pasión por el patinaje y te encantan las películas Disney... ¡Aquí te esperamos!

Rapunzel y Flynn, de Disney On Ice. Imagen cedida

¿Es llegar a la cima formar parte del universo Disney?

Bueno, desde luego es una cima preciosa de la que no quiero descender... Ver al público disfrutar y contagiarse de la magia cada día es algo maravilloso.

Podrías haber recorrido medio mundo de cualquier otra manera, pero lo haces haciendo lo que más te gusta. ¿Qué significa esto para ti?

Poder conocer otras ciudades, culturas, tradiciones, gastronomía... Y por supuesto aprender de todo ello es genial. Ver al público de diferentes países disfrutar del espectáculo y cómo reaccionan a las coreografías... Es parte de la magia Disney.

¿Cómo describes la relación que se crea con el público? ¿Es por eso que Disney On Ice es algo tan diferente?

Aún tengo recuerdos de todos los shows que vi con mi madre, mi abuelo y mi hermana... El espectáculo dura un par de horas, pero la magia de esperar a que llegue ese día y los recuerdos que creamos son para siempre. Luego ves las películas en casa y recuerdas cómo fueron representadas en el hielo...

Y como madrileño, ¿cómo es para ti traer tu sueño hasta casa? ¿Te genera ilusión, responsabilidad, quizás una presión diferente...?

Como madrileño, actuar una vez más en el mismo sitio en el que disfruté con mi familia es una ilusión enorme. Cada función es única y la responsabilidad va en todas... Pero sí que es verdad que pensar en que hace unos cuantos años fui yo quien estaba sentado aumenta la magia.

Fechas de Disney On Ice en Madrid:

  • Jueves 12 de febrero - 19:00 horas.
  • Viernes 13 de febrero - 19:00 horas.
  • Sábado 14 de febrero - 12:00 horas.
  • Sábado 14 de febrero - 16:00 horas.
  • Sábado 14 de febrero - 19:45 horas.
  • Domingo 15 de febrero - 12:00 horas.
  • Domingo 15 de febrero - 16:00 horas.