El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructura, Jorge Rodrigo, ha asegurado que la estación de Metro de Sol podría volver a cerrar si los análisis del laboratorio vuelven a dar altos niveles de amoniaco por los orines de la acampada.
"A día de hoy los acampados en la Puerta del Sol siguen ocupando los pozos de ventilación por lo tanto para la propia gestión de la infraestructura de metro es un problema", ha asegurado Rodrigo.
El consejero ha indicado que los acampados a día de hoy siguen orinando y haciendo todas sus necesidades en esos pozos de ventilación y en la puerta del metro cuando se cierra por la noche, algo que Rodrigo ha tachado como "inconcebible".
El consejero ha ido más allá, y ha hablado de un "descontrol de la acampada permitido por Pedro Sánchez y el delegado del Gobierno".
Rodrigo ha asegurado que la estación de Metro de Sol estará abierta durante el día de hoy pero ha advertido que la estación volvería a cerrar "si se dan los indicios" de la presencia de altos niveles de amoniaco en el interior de la estación.
"Los madrileños, especialmente los trabajadores de Metro no tienen por qué aguantar ni soportar los orines ni las defecaciones de los que están ahí durmiendo. Eso es una plaza pública y es una acampada ilegal", ha sentenciado Rodrigo.
El consejero ha vuelto a señalar al Gobierno, asegurando que si surge algún problema "el responsable será el Gobierno de España y, en este caso, del delegado".
Durante la pasada semana, los análisis ambientales emitidos por Laboratorios Himalaya detectaron concentraciones de amoníaco de hasta el 80 % del valor límite de exposición laboral, haciendo necesaria una intervención urgente para retirar los residuos y desinfectar las instalaciones.
“En función de los parámetros ambientales analizados en los emplazamientos indicados por la dirección se han obtenido valores compatibles con la presencia, acumulación y fermentación de orina", aseguraba el informe.
Por este motivo, la estación de Metro de Sol estuvo cerrada durante el pasado viernes y durante todo sábado para llevar a cabo labores de desinfección de las instalaciones afectadas.
En cambio, desde Renfe, perteneciente al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, del Gobierno nacional, no vio necesario una intervención y mantuvo abierto su servicio de Cercanías Madrid en la estación de Sol a disposición de sus usuarios, alegando que "no se han detectado problemas de salubridad en sus instalaciones".
