Hay casas que tienen salón, cocina y dormitorios. Y luego está la vivienda que se vende por 20,5 millones de euros en Pozuelo de Alarcón. Una villa de 1.800 metros cuadrados en la exclusiva urbanización de La Finca que cuenta con ocho dormitorios, once baños y prácticamente todo lo necesario para no tener que salir de ella.
La propiedad, situada en una de las zonas residenciales más exclusivas de la Comunidad de Madrid, aparece actualmente anunciada en Idealista por 20,5 millones de euros, lo que la sitúa como la vivienda residencial más cara de Madrid entre las propiedades recogidas en el portal. La comercialización corre a cargo de Lucas Fox.
La cifra impresiona todavía más cuando se traslada a sus dimensiones: el inmueble dispone de 1.800 metros cuadrados construidos sobre una parcela de 2.913 metros. El precio anunciado equivale a unos 11.389 euros por metro cuadrado de vivienda.
La villa cuenta con ocho dormitorios y once baños, además de un garaje interior preparado para albergar hasta ocho vehículos.
Pero sus dimensiones no son lo único que explica su precio. La vivienda ha sido concebida prácticamente como un complejo residencial privado, con espacios destinados al ocio, el deporte y el descanso.
Entre sus instalaciones se encuentran un gimnasio, un spa con sauna, una piscina, una sala de cine, una sala de fiestas, una bodega y un despacho.
También dispone de una amplia cocina y de una zona de servicio independiente que suma otros tres dormitorios y tres baños.
Es decir, en total, la propiedad reúne once dormitorios y catorce baños si se contabilizan también los espacios destinados al servicio.
Un cine dentro de casa
Uno de los elementos que más llama la atención es la cantidad de espacios de ocio integrados en la vivienda. El propietario puede disponer de una sala de cine privada sin necesidad de salir de la parcela, además de una sala de fiestas y una zona dedicada al bienestar.
La vivienda tiene ocho dormitorios y once baños
La piscina y el spa completan una vivienda pensada para que buena parte de la vida cotidiana pueda desarrollarse dentro de sus propios límites.
El proyecto arquitectónico ha sido desarrollado por Bueso-Inchausti & Rein, mientras que el diseño interior corre a cargo del estudio byKK, dirigido por Karin Krautgartner.
La arquitectura apuesta por un estilo contemporáneo, con grandes superficies acristaladas, piedra y madera como algunos de sus principales materiales.
Uno de los elementos más llamativos son sus ventanales de hasta siete metros de altura, diseñados para conectar visualmente las estancias interiores con el entorno de La Finca.
Tecnología y geotermia
El lujo de la vivienda no se limita a sus espacios. La tecnología también tiene un papel protagonista.
La villa incorpora sistemas de domótica, climatización mediante geotermia y sistemas de sonido integrados.
Además, al tratarse de una construcción de 2026, cuenta con certificado energético A tanto en consumo como en emisiones, según la información de la propiedad.
La combinación de arquitectura, tecnología y servicios convierte la vivienda en algo más parecido a un pequeño complejo residencial privado que a una casa convencional.
Vivienda de 20,5 millones en La Moraleja
20,5 millones
La propiedad se encuentra en La Finca, en Pozuelo de Alarcón, una urbanización conocida por concentrar algunas de las viviendas más exclusivas de la Comunidad de Madrid.
En este caso, el precio de salida alcanza los 20,5 millones de euros. Una cantidad con la que se podría comprar una cartera completa de viviendas en la capital, pero que en este inmueble permite acceder a una residencia de casi 2.000 metros cuadrados con piscina, spa, cine, gimnasio y espacio para ocho coches.
La vivienda se presenta así como uno de los máximos exponentes del mercado inmobiliario de ultralujo madrileño: una propiedad en la que prácticamente cada estancia está pensada para ofrecer un servicio diferente y en la que el concepto de vivienda se acerca más al de un complejo privado.
20,5 millones de euros por no tener que salir de casa para ir al gimnasio, al cine, al spa o incluso a una sala de fiestas. Una casa convertida, prácticamente, en un mundo aparte.
