No es la primera vez que Jesús Díaz levanta críticas y descontento entre los vecinos del pueblo del que es alcalde desde 2019, Villarejo de Salvanés. Su gestión, sobre todo en cuanto a los servicios del municipio, ha provocado en ocasiones concentraciones y quejas.
Esta vez, el motivo que ha llevado a los ciudadanos a las calles han sido las fiestas que normalmente se celebran los últimos días de agosto. "La gota que ha colmado el vaso", como coinciden varios vecinos. Este año no se harán. Al menos, no esta semana.
Según un comunicado emitido por el Ayuntamiento de la localidad hace apenas unos días, las fiestas no se cancelan, "se aplazan" y "se van a celebrar", aunque todavía no hay fecha para ellas. Aseguran que "el problema no es el dinero", sino "los plazos administrativos necesarios para poder tramitar y contratar todos los servicios que requieren".
La ausencia de interventor y tesorero municipales es lo que "dificulta gravemente la tramitación municipal". "La normativa obliga a seguir unos procedimientos y unos plazos que, en las circunstancias actuales, hacen imposible completar a tiempo determinadas contrataciones necesarias para celebrar las fiestas en las fechas previstas", añaden.
La decisión ha hecho que los vecinos se hayan puesto en pie de guerra. Ante la incertidumbre para estos días señalados en el calendario por los alcoranos, el pasado domingo organizaron una concentración con una banda sonora a base de pitos y gritos.
"¡Alcalde, dimisión!" o "¡Alcalde, trilero, el pueblo es lo primero!" son algunos de los lemas que se podían escuchar frente al consistorio. Unas protestas que pretenden volver a repetir este mismo martes, un día antes del comienzo de los festejos.
Y es que, dispuestos a salvarlos, han decidido prescindir del Ayuntamiento y organizar ellos mismos sus propias "no fiestas" con una programación en la que han participado establecimientos, peñas, asociaciones y voluntarios del pueblo.
Las "no fiestas"
Las celebraciones alternativas —bautizadas popularmente como las "no fiestas"— han sido financiadas "íntegramente" con las aportaciones de las peñas, familias voluntarias, comercios y todo el que se ha querido sumar y apoyar.
La colecta vecinal ha ascendido así a aproximadamente unos 3.000 euros para pagar la charanga, el desfile de peñas, los pañuelos... "Cada peña ha aportado su granito de arena", explica Carmen, vecina del pueblo, en representación de estas.
Programación de las "no fiestas" de Villarejo de Salvanés.
Así, empezarán este miércoles con una fiesta del agua y se extenderán hasta el lunes 31 de agosto con comidas multitudinarias, rifas, música y bailes, pintacaras, talleres, encierros infantiles, entre otras actividades. "La juventud ha sido la primera que ha tirado del carro y ha propuesto varias actividades para los niños, poniendo dinero de su bolsillo", añade Carmen.
Sin embargo, otras de las tradiciones más arraigadas no se podrán llevar a cabo, como la típica paella gigante o los gigantes y cabezudos.
Por su parte, el Ayuntamiento asegura en sus redes sociales que desde el Consistorio se "dispone de los recursos económicos necesarios para celebrarlas". Y es que cifran en 225.000 euros el presupuesto de 2026 destinado a las fiestas. Además, presenta un documento perteneciente a las últimas cuentas (de 2024) presentadas ante la Cámara de Cuentas de la Comunidad de Madrid, cerradas con un saldo positivo de 350.899,42 euros.
Según el Gobierno municipal, la "situación administrativa excepcional" que conlleva el que falten los dos cargos públicos de tesorero e interventor existe "desde hace meses". Esta se debe a la necesidad de "asistencia de la Comunidad de Madrid para poder desarrollar funciones esenciales del área económica municipal".
Concentración a las puertas del ayuntamiento de Villarejo de Salvanés este domingo.
Por ello, afirman que "estos puestos no son de libre contratación por parte del Ayuntamiento". "Están reservados por ley a funcionarios con habilitación de carácter nacional. Corresponde al Estado convocar y seleccionar a estos funcionarios y, cuando una plaza vacante debe cubrirse temporalmente, corresponde a la Comunidad de Madrid efectuar los nombramientos previstos legalmente".
Este periódico ha tratado de contactar con el Ayuntamiento de Villarejo de Salvanés, pero no ha recibido respuesta.
Las opiniones de los alcoranos no se han hecho esperar. Desde distintos perfiles en redes sociales publican comentarios como "todo es una mentira", "es de vergüenza" y "se está luciendo", entre otras valoraciones. Además, opinan que los datos de las cuentas y presupuestos que publican están "manipulados".
"Es un pueblo que está abandonado de la mano de Dios", agrega Carmen. "Hay barrios que llevan un año sin luz, hay basura acumulable, no hay barrenderos... Lo de las fiestas ha sido la gota que ha colmado el vaso. Lo único que pedimos, tanto mayores como juventud, es que el alcalde dimita y que venga otra persona que pueda hacer su trabajo bien. Nos está quitando absolutamente todo".
Jesús Díaz Raboso
Jesús Díaz se proclamó alcalde de Villarejo de Salvanés en 2019 de la mano del extinto partido Ciudadanos y continuó en su legislatura actual bajo una de las escisiones del partido naranja: Contigo.
Cinco concejales del PSOE y tres del PP configuran una oposición con la que no ha querido gobernar y de la que (por el momento) evita que se movilice para hacerle una moción de censura.
Esta se intentó en una ocasión, a finales del 2024, por parte de los socialistas. Fue la negativa de los populares la que la imposibilitó.
Y es que, como mencionaba Carmen y se explicaba al principio de este reportaje, las polémicas desde que Díaz asumió el bastón de mando han sido varias. La anterior a esta, como publicó Madrid Total el año pasado, fue la escasez de servicios por falta de contratos: sin empresas que limpiasen las calles y jardines o gestionasen la escuela municipal de música, por ejemplo.
Es un problema que se remonta a 2019, cuando Jesús Díaz llega al Ayuntamiento y "no renueva ningún contrato de servicios". Ni se prorrogaron, ni se sacaron a licitación los contratos de limpieza viaria, servicios de desayunos en la escuela municipal, escuela de música… Todos quedaron en stand-by.
Jorge Martínez, portavoz del PSOE en el municipio, explicaba en ese momento que, pese a esta falta de renovación de contratos, los servicios por parte de las empresas se siguieron prestando porque el anterior secretario (jubilado en 2022) "pagó todo sin contrato". Cuando llegaron los técnicos que sustituyeron a ese secretario municipal, se negaron a pagar facturas sin un contrato vigente. Y ahí empezó el problema.
La inestabilidad también ha marcado al equipo de Gobierno, formado por cinco concejales (alcalde incluido). Tres tuvieron que ser sustituidos tras dejar su cargo a finales de 2024.
