Fontanería y electricidad obsoleta, zonas repletas de basura, sumideros obstruidos. Estas son algunas de las deficiencias que el informe de auditoría realizada al Rayo Vallecano enumera con detalle.
El documento, fechado el 14 de julio de 2026, concluye que el estadio presenta una situación de "obsolescencia generalizada" y un "severo incumplimiento normativo" que compromete la seguridad y el funcionamiento habitual de las instalaciones.
El informe se realizó a partir de la documentación técnica disponible y de la visita presencial efectuada con asistencia del personal de mantenimiento del estadio.
Estado de las instalaciones del Rayo
Fuera de servicio
Una de las principales deficiencias se localiza en el sistema de protección contra incendios. Esta anomalía está catalogada en el informe como riesgo de “seguridad elevada” al detectarse el grupo de presión inoperativo, falta de sectorización y de hidrantes.
El documento también advierte de que múltiples instalaciones térmicas, eléctricas, de protección contra incendios y de salubridad no cumplen la normativa vigente, lo que expone al recinto a posibles sanciones y, especialmente, a riesgos operativos y de seguridad.
Entre las medidas urgentes propuestas se encuentra la puesta en servicio inmediata del grupo de presión, la ejecución de obras para sectorizar el edificio contra incendios y la adaptación del alumbrado de emergencia a la normativa.
Cuadros eléctricos
La instalación eléctrica constituye otro de los puntos críticos de la auditoría. El informe detecta cuadros eléctricos que no se ajustan a la normativa y cableado expuesto.
Los técnicos consideran necesaria una renovación completa del cuadro eléctrico general y advierten del estado de obsolescencia de las instalaciones eléctricas tanto en la zona de Federaciones como en el resto del estadio.
Según la auditoría, una parte significativa de los equipos ha superado su vida útil operativa, lo que no solo reduce su rendimiento y eficiencia energética, sino que genera riesgos directos para la seguridad de las personas.
Esta situación también afecta a los sistemas de climatización y a las redes de fontanería y saneamiento, cuya renovación integral se considera necesaria para garantizar su fiabilidad y seguridad.
Estado de las gradas
La inspección visual constató una "falta sistemática de mantenimiento preventivo" en la totalidad de las instalaciones. Entre las deficiencias de salubridad observadas se encuentran sumideros completamente obstruidos en las gradas.
El informe también recoge que la zona de restauración estaba siendo utilizada de manera indebida como espacio de almacenamiento y depósito de basuras.
El documento concluye que la mayoría de los sistemas ha superado su ciclo de vida útil, por lo que reclama una renovación integral que permita recuperar unas condiciones mínimas de fiabilidad, eficiencia y seguridad.
Verificación del 2009
A las deficiencias estructurales se suma una importante carencia documental ya que la auditoría señala que no existe documentación suficiente para acreditar las legalizaciones, proyectos y planes de mantenimiento y que ello constituye un obstáculo para la gestión técnica adecuada y dificulta las tareas de mantenimiento y conservación.
Tampoco constan los libros de registro de las inspecciones periódicas obligatorias. Como ejemplo, el informe indica que la última verificación documentada de la instalación eléctrica es del año 2009.
A pesar de que el estadio dispone de un plan de mantenimiento actualizado a mayo de 2024, la auditoría considera que su existencia no resuelve las deficiencias detectadas.
El propio plan reconoce la ausencia de certificados e informes elaborados por empresas instaladoras autorizadas en varias de las principales instalaciones.
Mantenimiento
Los auditores también analizaron las instrucciones de uso, conservación y mantenimiento del estadio elaboradas por la Dirección General de Infraestructuras y Programas de Actividad Física y Deportes de Madrid.
Por último, el informe concluye que, en términos generales, esas instrucciones "no se están cumpliendo adecuadamente".
Estado de algunas instalaciones del estadio del Rayo
En resumen, la auditoría refleja el estado del estadio en cuatro grandes problemas: incumplimiento normativo severo, riesgo elevado para la seguridad, obsolescencia generalizada y una carencia documental crítica.
En cuanto pueda ingresar, el Gobierno regional asumirá las actuaciones urgentes para garantizar la seguridad del recinto y permitir que el equipo pueda regresar a Vallecas "en el menor tiempo posible".
La afición
En tanto, los interrogantes también llegan a la afición. La Federación de Peñas del Rayo Vallecano y la Plataforma ADRV han reclamado al club que paralice inmediatamente la campaña de renovaciones y nuevas altas de abonados.
Los colectivos consideran que no existe información suficiente sobre dónde se disputarán los primeros encuentros de la temporada ni sobre la posibilidad de que pueda asistir público.
También han solicitado que se reembolse el dinero a quienes ya hayan renovado y que la campaña vuelva a ponerse en marcha, con una ampliación de los plazos, cuando se aclare la situación.
“Sabemos que no jugaremos en Vallecas parte de la temporada, aunque no sabemos dónde se jugarán estos partidos, ni siquiera si habrá público”, han advertido en una carta dirigida al club y difundida en redes sociales.
