Los daños provocados por los incendios que han afectado a la Comunidad de Madrid y provincias limítrofes ya tienen reflejo en las cifras.
Según los datos difundidos por la cuenta especializada eforestal, cuatro municipios madrileños figuran entre los más castigados por las llamas, con porcentajes de superficie afectada que, en algunos casos, superan ampliamente la mitad de su término municipal.
El municipio madrileño más devastado ha sido Navas del Rey, donde el fuego ha afectado al 85,09% de su territorio. Le siguen Pelayos de la Presa (73,93%), San Martín de Valdeiglesias (58,23%) y Fresnedillas de la Oliva (43,42%).
Navas del Rey
Navas del Rey ha sido el municipio más afectado de toda la Comunidad de Madrid. Según ha explicado su alcalde, Jaime Peral, se calcula que alrededor de medio centenar de viviendas han quedado calcinadas.
“Muchas de ellas son primera vivienda, por lo que hay muchas familias del municipio que se han quedado sin absolutamente nada”, lamentó el regidor en declaraciones a COPE.
Además de las viviendas, el incendio arrasó fincas, zonas de monte y pastos, afectando a cinco urbanizaciones. “Estamos hablando de calles completamente quemadas, casi el 100%”, aseguró.
Pelayos de la Presa
El segundo municipio madrileño más castigado fue Pelayos de la Presa, con un 73,93% de su superficie afectada.
Su alcalde, Antonio Sin, explicó que el incendio se originó tras arder un vehículo en la entrada de San Martín de Valdeiglesias y que las llamas avanzaron con enorme rapidez hacia el municipio.
“En cuestión de minutos, el incendio corrió como un demonio en dirección a nuestro pueblo”, afirmó en declaraciones a La Razón.
Durante las primeras horas, los vecinos fueron concentrados en el polideportivo municipal, aunque posteriormente tuvieron que ser trasladados hasta la Plaza de España debido al avance del fuego.
Al día siguiente, el cambio de viento provocó un nuevo frente que volvió a entrar por la urbanización Pinos Verdes, causando graves daños en chalés y parcelas.
San Martín de Valdeiglesias
Con un 58,23% de su territorio afectado, San Martín de Valdeiglesias también ha sufrido importantes consecuencias, con más de 7.000 hectáreas quemadas.
La alcaldesa, Aránzazu Povedano, describió los primeros días del incendio como un auténtico “infierno” y lamentó la pérdida del entorno natural.
“Nunca vamos a recuperar lo que hemos perdido. Hemos pasado del verde precioso al negro”, aseguró en una entrevista concedida a Cuatro.
El fuego se propagó rápidamente desde la ladera de la montaña hasta la masa forestal tras iniciarse, presuntamente, por el incendio de un vehículo.
Fresnedillas de la Oliva
Fresnedillas de la Oliva ha visto afectado el 43,42% de su término municipal.
Aunque el porcentaje de superficie calcinada es inferior al de otras localidades de la Sierra Oeste, el municipio también sufrió las consecuencias del incendio y contó con un importante despliegue de medios de extinción y la colaboración de numerosos vecinos que se ofrecieron como voluntarios para apoyar las labores logísticas y de asistencia.
El incendio ha dejado una de las mayores catástrofes forestales de los últimos años en la región. Las altas temperaturas, el viento y la baja humedad favorecieron una rápida propagación de las llamas, obligando a evacuar numerosas urbanizaciones y movilizando un amplio dispositivo de emergencias.
