En el Puesto de Mando Avanzado de Navalcarnero el movimiento es constante. Vehículos de la Unidad Militar de Emergencias, efectivos de la Guardia Civil, bomberos, agentes forestales, Protección Civil y Cruz Roja se suceden alrededor de las instalaciones desde las que se coordina el operativo contra los incendios.
También se han instalado tiendas de campaña del CSIC junto con representantes de los ayuntamientos y de los distintos organismos movilizados ante una emergencia que lleva días golpeando el oeste de la Comunidad de Madrid y las provincias de Ávila y Toledo.
Desde el sábado 25 de julio Navalcarnero se convirtió en el centro de coordinación después de que el avance del fuego obligara a evacuar Cenicientos, donde se encontraba hasta entonces el Puesto de Mando Avanzado.
Vehículo de la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid
Este lunes 27 de julio, alrededor de 35.000 personas habían sido evacuadas en la Comunidad de Madrid y cerca de 22.000 permanecían confinadas como consecuencia de los incendios.
En este sentido, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha advertido de que las condiciones meteorológicas son "negativas y adversas" para las labores de extinción debido a las fuertes rachas de viento y a la subida de las temperaturas, que se intensificarán a partir del miércoles con la llegada de una nueva ola de calor.
Ayuso ha situado uno de los puntos más críticos al norte del pantano de San Juan, en Valdemaqueda. En San Martín de Valdeiglesias, preocupa lo que la presidenta ha definido como una "situación endemoniada" del fuego.
En la zona trabajan unos 300 bomberos y agentes forestales de la Comunidad de Madrid y otras de apoyo, respaldados por 50 vehículos y cinco helicópteros que intervienen desde el aire.
Pero en un escenario como este, ¿cómo se defiende un pueblo cuando las llamas se acercan a sus primeras viviendas? ¿Qué pueden hacer los bomberos para impedir que el incendio entre en las calles?
Las personas primero
Patxi Berreteaga, inspector del Servicio de Bomberos de la Diputación Foral de Vizcaya, se encuentra estos días prestando apoyo en las labores de extinción.
Berreteaga explica a este medio cómo actúan los equipos cuando el fuego amenaza zonas habitadas: "Los bomberos pueden enfrentarse a dos situaciones muy diferentes dependiendo de cómo estén distribuidas las viviendas, por un lado, están los núcleos urbanos compactos, formados por casas agrupadas y separados, en mayor o menor medida, del entorno forestal. Por otro, las viviendas diseminadas e insertadas dentro del bosque, un escenario conocido como interfaz urbano-forestal", señala.
Patxi Berreteaga, inspector del servicio de bomberos de Diputación Foral de Vizcaya
"En cualquiera de los dos casos, la primera medida y la más importante es evacuar las poblaciones, salvar a las personas y a los animales y ponerlos a salvo fuera del avance del incendio", explica el inspector.
"Cuando se calcula y se estima que va a haber un impacto del fuego en la zona urbana o en la zona habitable, lo primero es desalojar con toda la antelación que se pueda". Además añade: "En el momento en que se está trabajando y se acerca el incendio, allí no debe quedar nadie".
Distancia al fuego
Cuando el fuego amenaza un núcleo urbano compacto, los bomberos concentran sus esfuerzos en las viviendas situadas en el perímetro: "Hay que tratar de parar el impacto contra la población, sobre todo en las viviendas del perímetro", explica Berreteaga.
Para conseguirlo, los equipos pueden humedecer la vegetación y las edificaciones, retirar combustible vegetal o ampliar la franja que separa las primeras casas del entorno forestal: "El concepto es aumentar la distancia entre el fuego y la vivienda para que el calor no llegue", resume.
También añade que existe esa "posibilidad de hacer un contrafuego, el ensanchamiento de la distancia se puede hacer con fuego o con desbrozadoras. Métodos hay un montón, lo importante es generar esa distancia".
Los bomberos también vigilan que las pavesas (pequeñas partículas ligeras e incandescentes que saltan de una materia inflamada) impulsadas por el viento no superen la línea de defensa y originen nuevos focos dentro del pueblo. Berreteaga explica que, si una pavesa alcanza el núcleo urbano, los equipos deben extinguir el foco mientras pasa el frente principal del incendio.
Casa por casa
La situación se complica cuando las viviendas se encuentran dentro del propio bosque: "En lo que es interfaz urbano-forestal es más difícil, porque las viviendas están insertadas dentro de la propia masa forestal", afirma el inspector.
En estos lugares no existe una única línea exterior desde la que defender todo el núcleo, por tanto los equipos tienen que actuar de manera individualizada sobre cada casa. La prioridad, sostiene, es intentar detener el incendio antes de que alcance esas viviendas. Cuando eso no es posible, los bomberos trabajan para reducir la vegetación, rebajar la intensidad del fuego y evitar que el calor llegue directamente a las estructuras.
Jerónimo López, alcalde de Cenicientos
Sobre el avance de los incendios, Berreteaga declara que "están siendo días muy complicados porque hay muchas situaciones de impacto contra poblaciones, mucha masa forestal. Todas las hipótesis que hemos mencionado, y muchas otras, se están dando a la vez", asegura.
La evacuación de los animales añade otra dificultad al operativo ya que las mascotas pueden salir junto a sus propietarios, pero mover el ganado exige tiempo, vehículos adecuados y condiciones de seguridad: "Si no puedes salvar todo, los bienes se quedan los últimos. Si no, se quedan los animales, pero las personas no se quedan nunca”, concluye.
Un ser vivo
Desde el mismo puesto de mando el alcalde de Cenicientos, Jerónimo López, describe el operativo "de gran envergadura, debido a que es un incendio histórico". Cenicientos ya sufrió en 2019 un grave incendio que quemó unas 2.300 hectáreas.
Pese a esto, López asegura que nunca había presenciado una emergencia semejante: "En mi vida he visto una cosa igual", señala el edil: " Se han juntado tres incendios a la vez en la misma zona, ha creado una atmósfera propia y es como si fuera un ser vivo, tiene vida".
Ahora, según palabras del alcalde, toca apoyarse en los conocimientos de los especialistas para comprender la evolución y aprender: "Hay unos técnicos geniales y se están adelantando a las cosas", concluye.
