El incendio que tuvo en vilo a la Sierra Norte de Madrid el pasado 16 de julio ha dejado unas 865 hectáreas calcinadas entre las localidades de Lozoyuela, Buitrago del Lozoya y Puentes Viejas, según estimaciones de la Unión de Agricultores, Ganaderos y Silvicultores de la Comunidad de Madrid (UGAMA).
Ahora que el fuego está controlado comienza el recuento de los daños en las explotaciones ganaderas afectadas por las llamas. Una de ellas es la de Fran Ramírez, que aún no ha hecho un balance final de las pérdidas económicas.
"Todavía no hemos hecho los números", reconoce el ganadero de Lozoyuela, que admite no saber cómo afrontar una situación así: "Estamos un poco perdidos porque es la primera vez que nos pasa", cuenta a este medio.
Incendios en la Sierra de Madrid
Posible incendio intencionado
El incendio que se declaró durante la tarde del pasado jueves 16 de julio y obligó a cortar la A-1 en sentido norte y al confinamiento preventivo de los vecinos de Buitrago del Lozoya y de las pedanías de Cinco Villas y Mangirón, ha afectado a unos 20 ganaderos de la zona declaran desde UGAMA.
La Guardia Civil detuvo poco después a un hombre de 52 años, sospechoso de haber originado el incendio de forma intencionada, tras ser alertada por varios vecinos que observaron movimientos extraños junto a un camino.
Según la misma fuente, el arrestado contaba con antecedentes por hechos similares ocurridos fuera de la Comunidad de Madrid.
Según Ramírez ahora está todo "más tranquilo" y le toca hacer cuentas de las pérdidas económicas y ver cómo seguir o dónde acudir para solicitar ayudas.
Provisión para invierno
En su caso, las llamas han arrasado buena parte de la superficie donde alimenta a su ganado: "Se nos ha quemado mucho terreno, una nave y el pasto que recogemos en verano para el invierno también se nos ha quemado, nos ha afectado mucho", lamenta.
Fran calcula que el incendio ha destruido entre 250 y 300 hectáreas de terreno de su explotación. Además, ha perdido entre 40 y 50 pacas de hierba, de unos 200 kilos cada una, que había almacenado para alimentar a sus animales durante los meses de invierno.
Ramírez es ganadero desde 2015, aunque pertenece a una familia dedicada históricamente a esta actividad y actualmente mantiene en su explotación unas 130 vacas madres y alrededor de 40 ovejas.
Animales afectados por los incendios
Admite que, al ser la primera vez que afronta una situación así, desconoce cómo es el procedimiento para solicitar ayudas o qué respuesta encontrará por parte de la Administración.
Desde UGAMA están orientando a los afectados para presentar la correspondiente denuncia y recopilar toda la documentación que acredite las pérdidas sufridas.
En caso de que la Comunidad de Madrid declare la zona como gravemente afectada por una emergencia de protección civil o habilite líneas extraordinarias de ayudas, esa documentación sería necesaria para justificar los daños.
El presidente de UGAMA, Carmelo Ramírez Uceda, y el secretario general, Ángel del Valle Hernando, se han reunido con los ganaderos afectados para conocer de primera mano la situación de las explotaciones.
Según la organización, el incendio ha provocado importantes daños en superficies de pastoreo, paja almacenada para la alimentación del ganado y algunas explotaciones también han sufrido la pérdida de animales, además de las dificultades que afrontarán durante los próximos meses para mantener su actividad.
UGAMA también ha querido destacar la implicación de los propios ganaderos durante las labores de extinción: muchos ganaderos participaron con sus propios medios en la evacuación de animales, el refresco de zonas calientes y la apertura de zanjas y cortafuegos de apoyo, colaborando junto a los servicios de emergencia para contener el avance de las llamas.
