Del Belén del Hospital de Alcalá de Henares a la Pasión Viviente de Daganzo de Arriba. De las figuras del Belén con mascarilla durante la pandemia a los niños vestidos de estrellas cantando villancicos en la Puerta del Sol.
Todo eso (y mucho más) viajará el próximo lunes al Vaticano dentro del libro con el que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quiere enseñar al Papa León XIV cómo vive Madrid su Navidad y su Semana Santa.
El Pontífice conocerá así una parte íntima y emocional de la región a través de más de 200 fotografías seleccionadas personalmente por la presidenta madrileña para mostrarle "la vida en comunidad que nos hemos dado".
Libro con el que Isabel Díaz Ayuso quiere enseñar al Papa León XIV cómo vive Madrid su Navidad y su Semana Santa.
Un Madrid "mestizo, integrador y que cuida de sus empresas, de la prosperidad y de unos servicios públicos que igualan oportunidades", como escribe Ayuso en la introducción del volumen que entregará junto a la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid y una selección de productos típicos madrileños.
La idea comenzó a tomar forma el pasado 25 de febrero, cuando se confirmó la futura visita apostólica del Papa a España, con parada en Madrid. Ayuso tenía claro desde el primer momento qué quería regalarle: una recopilación de imágenes que retrataran no solo las tradiciones religiosas de la región, sino también la manera en la que los madrileños las viven y las comparten.
El resultado es un libro de gran formato —30x30 centímetros— producido por el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) tras tres meses de trabajo y una selección minuciosa entre más de 1.500 instantáneas tomadas por los fotógrafos de la Dirección General de Medios de Comunicación y distintos ayuntamientos de la región.
Un álbum lleno de luz, color y escenas cotidianas donde se mezclan la fe, la tradición popular y la emoción de las pequeñas historias.
El resultado es un libro de gran formato —30x30 centímetros—.
Entre sus páginas aparece, una y otra vez, el Belén de la Real Casa de Correos, convertido cada Navidad en el corazón simbólico de la Puerta del Sol.
Hay imágenes de familias recorriendo el nacimiento bajo un cielo iluminado para simular las estrellas, de los voluntarios colocando cada figura con semanas de antelación o de la recreación de la gruta de Greccio, donde San Francisco de Asís creó el primer belén de la historia.
Pero también hay memoria de los años más difíciles. El libro conserva fotografías del nacimiento instalado en el exterior durante la pandemia del Covid-19, cuando las figuras lucían mascarillas como guiño silencioso a una sociedad herida que seguía buscando consuelo en las tradiciones compartidas.
Ayuso ha querido que el Papa vea también la Navidad más popular y festiva.
Los coros infantiles cantando en Sol vestidos de estrellas, flamencos o con uniformes escolares; las actuaciones de David Bisbal y Hakuna desde el balcón de la Real Casa de Correos; el Bosque de los Deseos repleto de mensajes; las cabinas desde las que los niños hablaban con sus Reyes Magos a través del 012 o el Tren de la Navidad de Metro de Madrid.
El Tren de la Navidad de Metro de Madrid se hace un hueco.
Uno de los capítulos más conmovedores está dedicado a los hospitales.
El libro recoge nacimientos elaborados por pacientes y escenas de los Reyes Magos entrando en las habitaciones del Hospital 12 de Octubre o del Hospital de Alcalá de Henares para repartir ilusión entre los niños ingresados.
También aparecen algunas de las frases que los visitantes dejaron escritas junto al Belén de Sol. "Es la primera vez que vengo sin mi mujer", escribió un hombre tras perderla recientemente. Una niña pidió "un hermanito". Otro mensaje hablaba del nacimiento de Jesús como "el verdadero misterio de nuestras vidas".
Está producido por el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM)
Las páginas recorren además algunos de los belenes vivientes más conocidos de la región, como el de Buitrago del Lozoya, donde vecinos enteros convierten el casco histórico amurallado en una representación bíblica al aire libre, o las cabalgatas que llenan de luz municipios como Chinchón, Meco, Arganda del Rey o Colmenar Viejo.
Y después llega la Semana Santa.
El silencio de Jesús de Medinaceli avanzando entre miles de fieles. Los costaleros preparados antes de cargar el paso. La solemnidad del Cristo de los Alabarderos o la emoción de la Virgen de la Soledad y Desamparo recorriendo las calles de Madrid. El libro retrata ese instante suspendido entre la devoción y la tradición que cada primavera vuelve a repetirse en la región.
También aparecen las pasiones vivientes de municipios como Morata de Tajuña, Chinchón o Daganzo de Arriba, donde generaciones enteras de vecinos se vuelcan cada año para representar los últimos días de Cristo y mantener viva una tradición heredada de padres a hijos.
Comestibles
Junto al libro y la Medalla Internacional, Ayuso entregará al Papa algunos sabores muy reconocibles de Madrid: las palmeritas de Morata de Tajuña, las aceitunas de Campo Real y las históricas bizcotelas de San Lorenzo de El Escorial.
Ayuso ha querido que el Papa vea también la Navidad más popular y festiva.
Con este regalo, la presidenta madrileña quiere que León XIV descubra una región que se reconoce en sus tradiciones, que mezcla lo religioso y lo popular y que encuentra, cada Navidad y cada Semana Santa, una manera de reunirse alrededor de la fe, la emoción compartida y la memoria colectiva.
