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Las claves

Cuando una persona recibe una herencia o una donación, debe pagar el llamado Impuesto de Sucesiones y Donaciones.

Se trata de un impuesto directo que se aplica a los bienes o al dinero que se reciben tras el fallecimiento de un familiar o mediante una donación en vida.

Sin embargo, la cantidad que se paga puede variar mucho dependiendo de la comunidad autónoma donde se gestione.

Esto significa que cada región puede establecer sus propias deducciones, reducciones o bonificaciones y, como resultado, la cantidad final a pagar puede ser muy distinta de un lugar a otro.

Dentro de este impuesto, en la Comunidad de Madrid, la ley clasifica a los familiares en diferentes grupos según su grado de parentesco con la persona que deja la herencia o realiza la donación.

En el Grupo I de este impuesto se encuentran los descendientes y adoptados menores de 21 años, es decir, los hijos, nietos o bisnietos que aún no han cumplido esa edad.

Para estos familiares la ventaja fiscal es importante y pueden beneficiarse de una bonificación del 99% en este impuesto. En la práctica, esto significa que solo tendrán que pagar una pequeña parte de lo que correspondería inicialmente.

Por ejemplo, si tras aplicar los cálculos del impuesto la cantidad a pagar fuera de 1.000 euros, con esta bonificación el heredero terminaría pagando apenas 10 euros.

Esta medida busca facilitar que el patrimonio familiar pase de una generación a otra sin que la carga fiscal sea demasiado elevada, especialmente en el caso de los familiares más cercanos y jóvenes.

De esta forma, los nietos menores de 21 años que hereden de sus abuelos pueden mantener prácticamente intacto el valor de lo recibido.

Aun así, es importante recordar que cada caso puede tener particularidades. Factores como el valor de los bienes heredados o la situación personal del heredero pueden influir en el cálculo final del impuesto.

Por ello, cuando se recibe una herencia o una donación, lo más recomendable es informarse bien o consultar con un profesional para conocer exactamente qué impuestos se deben pagar y qué bonificaciones se pueden aplicar, ya que será una grata sorpresa en el bolsillo.