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Las claves

Madrid es una ciudad llena de encantos. Sin embargo, pocas personas saben que sus maravillas no solo se circunscriben a los límites de la capital. Y es que la Comunidad, aunque no reciba tantos elogios como otras zonas del país como Galicia, Comunidad Valenciana o Andalucía, también está repleta de lugares increíbles que merece la pena visitar.

Uno de ellos es Loeches, un pueblo que no se encuentra entre los más conocidos de la región, pero que está repleto de bonitos rincones y que además cuenta con muchas tradiciones que merece la pena conocer. De hecho, la mayoría de ellas giran en torno a su gastronomía, la cual sí es muy conocida en todo el centro peninsular.

Tantos son los encantos de Loeches que ha sido elegido como el pueblo más mágico del centro de España. Un rincón de la Comunidad de Madrid que ofrece una experiencia única y especial, ya que recorriendo sus calles podemos experimentar "emociones y sueños que despiertan el corazón".

Se trata de un rincón de la Comunidad de Madrid que, además de su belleza, es capaz de envolvernos en su carácter histórico, como si fuera un viaje hacia el pasado. De hecho "sus muros, testigos de vidas vividas y anhelos compartidos, susurran historias que resuenan en el alma", tal y como explican desde 'Pueblos Mágicos'.

Este es su mayor valor, esa capacidad de haber sobrevivido al paso de los siglos sin haber perdido ese encanto tan medieval y tan único. Sin embargo, "la verdadera grandeza de su patrimonio arquitectónico" no se reduce solo a "su patrimonio arquitectónico", sino también a su tradición gastronómica y a su valor medioambiental.

¿Qué tenemos que ver en Loeches?

Loeches es un pueblo que no llega a los 10.000 habitantes, por lo que nos ofrecerá ese entorno tranquilo y único que tanto se suele buscar cuando realizamos una escapada de unos días o incluso de unas horas. Se sitúa al este de la Comunidad, al calor de grandes municipios como Alcalá de Henares y Arganda del Rey.

Además, una de sus ventajas es que se sitúa muy cerca de Madrid, a poco más de media hora en coche. Por lo tanto, es perfecto para hacer un pequeño viaje en cualquier momento, casi sin necesidad de buscar una excusa. Y es que, por si fuera poco, se trata de un municipio repleto de lugares que visitar.

El primero de ellos es el Panteón de los Duques de Alba, situado junto a la Iglesia del Convento de la Inmaculada Concepción de las Madres Dominicas. Este fue inaugurado por Jacobo Fitz-James Stuart junto a la Emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III. Y es que se podría decir que Loeches es el refugio de los Duques de Alba, ya que el municipio está repleto de referencias y lugares muy importantes en la vida de la familia.

Por ello, un punto que no podemos olvidar en nuestra visita es la Plaza Duquesa de Alba, considerada la principal de todas las que hay en el municipio por su gran interés histórico. Allí también se sitúa el Convento de las Carmelitas. Todo el pueblo queda guardado bajo un manto de profundo signo religioso.

Por ello, otra de sus maravillas es la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, la cual se alza sobre una loma, dejando ver desde muchos puntos un templo majestuoso ejemplo de construcción de estilo renacentista que data del siglo XVI, aunque la planta original se remonta al siglo XIII.

Y por último, cabe destacar sus dos monasterios, tanto el Monasterio de San Ignacio Mártir, conocido como el Convento Chico y que destaca por su estilo barroco del siglo XVII, como el Monasterio de la Inmaculada Concepción, o Convento de las Dominicas, fundado en 1640 por el conde-duque de Olivares.

Entre todas estas maravillas surge un pueblo que no cuenta con oleadas masivas de turistas, por lo que se puede visitar en tranquilidad, disfrutando de largos paseos. Y sobre todo, gozar también con su rica y profunda gastronomía.