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Valeria Racu, portavoz del Sindicato de Inquilinas, ha lamentado la muerte de Maricarmen y ha explicado a los medios que la octogenaria entró en el Hospital Gregorio Marañón con un "cuadro de ansiedad y cansancio severo. A partir de ahí fue empeorando". No obstante, ha confesado que no conocen la "causa de su fallecimiento".

Además, ha anunciado la convocatoria de un minuto de silencio en su recuerdo este viernes a las 12:00 horas en todos los centros de trabajo y de estudio de España.

En declaraciones a los medios de comunicación, Valeria Racu ha dicho este jueves que la lucha de Maricarmen no se va a apagar con su muerte y que su legado demuestra que hay un consenso de mayorías sobre la necesidad de "acabar con el rentismo", que es "una lacra para esta sociedad".





Tras la muerte de Maricarmen, Racu ha dicho que el 11 de noviembre -día para el que se ha convocado una huelga general- es una fecha muy importante que "no nos devolverá ni a Maricarmen ni a ninguna de las víctimas directas del rentismo", pero permitirá continuar esta lucha.

Una lección

La portavoz del Sindicato de Inquilinas ha calificado a Maricarmen como un ejemplo. "Nos ha dado una lección. El rentismo mata. Este sistema de vivienda que pone el lucro por encima de la vida de la gente se lleva cada día más vidas".

De eso ha culpado a los rentistas, a los policías que ejecutan o a los medios de comunicación que tergiversan. "Maricarmen se suma a Olga y Javier en Hospitalet, a Patxi en Móstoles, a Amparo y Marina en Lavapiés. Pero también a todos aquellos que han sido desahuciados y de los que no sabemos los nombres", ha reconocido.

En cuanto a los decretos que aprobara el Gobierno, Valeria Racu los ha calificado de "insuficientes". "Llegan tarde y no hubieran evitado el desahucio de Maricarmen. Está bien que se avance en derechos. Hay que acabar con el rentismo. Tenemos que darle la vuelta. Las casas son para vivir y no para especular", ha finalizado su intervención.