Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas, ha comparecido después de que Sánchez haya convocado elecciones. "Empieza una campaña que va a estar centrada en la vivienda", ha comenzado su intervención.
"Hay que preguntarles a los diputados: ¿van a introducir medidas en materia de vivienda? ¿Van a introducir las medidas que pide el pueblo o van a seguir siendo esbirros del rentismo?", ha preguntado.
Pero, más allá de sus peticiones, ha marcado la hoja de ruta del Sindicato de Inquilinas de aquí a las elecciones. "El horizonte está marcado: la convocatoria de una huelga general. Es la única que puede garantizar lo que el pueblo está pidiendo, gobierne quien gobierne".
Y ha pedido a los políticos tres medidas en materia de vivienda: contratos indefinidos, bajada de alquileres y expropiación de los pisos de fondos buitre.
En cuanto al levantamiento de la acampada, de momento lo ha descartado: "Esta ola de indignación es imparable, y no vamos a parar. Hacemos un llamamiento a todos los sectores sociales que están movilizados en las luchas de la sanidad, de las pensiones, de la educación y de los salarios. Porque no vamos a dar ningún paso atrás y vamos a avanzar en un programa de derechos que garantice que la vivienda sea un derecho y no un medio de lucro para unos pocos", ha explicado Alicia del Río.
Sensación agridulce
La decisión de convocar elecciones para el próximo 29 de noviembre, anunciada esta mañana por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dejado una sensación "agridulce" entre muchos de los acampados en la Puerta del Sol, que ven con preocupación el avance de los partidos de extrema derecha.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este lunes la disolución de las Cortes y el adelanto de las elecciones generales al domingo 29 de noviembre en una comparecencia en el palacio de la Moncloa, en la que ha defendido el trabajo de su Gobierno durante la legislatura.
Sánchez ha llamado a los españoles a decidir si quieren que España se sume a la "ola ultraderechista" que involuciona y recorta derechos o desean que España siga siendo "un baluarte de apertura y de justicia social y de responsabilidad medioambiental".
Con el móvil en la mano, muchos de los acampados se han despertado esta mañana escuchando la noticia del adelanto de elecciones, un movimiento político del presidente del Gobierno que en la Puerta del Sol esperan analizar en las próximas asambleas que se celebren durante el día.
Aun así, la sensación general es "agridulce", ha comentado Álex, uno de los manifestantes que ha amanecido en la céntrica plaza, en declaraciones a EFE. "Ni tan bien ni tan mal (...) Tenemos la esperanza de que pueda salir un Gobierno de izquierdas, pero claro, la izquierda actual no nos convence ninguna. Si no, no estaríamos aquí", ha reconocido.
A la falta de un partido de izquierdas que les convenza se suma "la amenaza de que salga un Gobierno con extrema derecha, lo cual es algo desgraciadamente bastante probable", ha advertido este joven, que ha avisado de que no tienen pensado moverse hasta que consigan lo que quieren, "una vivienda digna".
Sai, una joven que también ha amanecido en Sol, ha añadido que, de ganar las próximas elecciones un partido de ultraderecha, la situación que afrontaría la acampada "iría a peor" y "se haría más fuerte la violencia" contra los movilizados: "Habrá más ventajas para los ricos, y muchas menos facilidades para gente", ha augurado.
No obstante, señala que la semilla que han plantado los acampados en la Puerta del Sol ya está germinando en más zonas de la ciudad y del país: "Por mucho que consigan echarnos de aquí, no nos van a conseguir parar", ha defendido esta joven.
"Ni con alegría, ni con tristeza", así afrontan otros este nuevo escenario político, a la espera de lo que pueda ocurrir en los próximos días, pendientes de las opiniones del resto de compañeros, pero con cautela por el posible avance de la extrema derecha.
Más allá de las dudas, también resuena entre las tiendas de campaña un orgullo ante una decisión que algunos atribuyen a la propia presión que han ejercido desde Sol. "Ha sido la vivienda la responsable de que el Gobierno haya caído" y, con ello, "la acampada sería la responsable", ha apuntado Jorge, desde su tienda.
