La Confederación de Sindicatos de Inquilinas ha convocado para el próximo jueves 1 de octubre a las 20:00 horas caceroladas frente a todos los ayuntamientos para exigir la convalidación de los dos decretos. Además y manifestaciones durante el fin de semana en las capitales de provincia.
Los sindicatos celebran la aprobación de "prácticamente todas las medidas del decreto Maricarmen" gracias a la movilización ciudadana, pero consideran que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha decidido "dividirlo en dos" para "facilitar" que los grupos parlamentarios puedan tumbar la medida más estructural, "la renovación automática de los contratos".
Por ello, han convocado caceroladas este jueves ante los ayuntamientos del país para exigir que el Congreso de los Diputados convalide ambos decretos el viernes en un pleno extraordinario.
"Que ningún partido se atreva a traicionar con un voto en contra el clamor social expresado estos días en las calles", explican en comunicado.
De esta forma, el pronunciamiento desactiva la amenaza de voto negativo en los grupos de la izquierda dentro del Congreso, especialmente el de Podemos. Y es que este había supeditado el sentido de su voto a la decisión del sindicato ante estos decretos.
Oportunidad histórica
Asimismo, los Sindicatos de Inquilinas aseguran que, a pesar de que los decretos no podrán revertir "décadas de políticas que han convertido la vivienda en un negocio", se ha abierto una "ventana de oportunidad histórica" para cambiar las normas.
"Solo la movilización de miles y miles de personas que empujen hacia una huelga general por la vivienda puede conseguirlo. Para ir más allá, necesitamos una huelga general", aseguran.
Por este motivo, han convocado manifestaciones durante este fin de semana, los días 3 y 4 de octubre, en las grandes ciudades del país.
Por ahora, aseguran que ya hay 22 movilizaciones confirmadas en Madrid, València, Cádiz, Sevilla, Palma, Guadalajara, Girona, Zaragoza, San Sebastián, Vitoria, Pamplona, Huelva, Granada, Valladolid, A Coruña, Toledo, Vigo, Bilbao, Logroño y Murcia.
En L'Hospitalet de Llobregat había ya convocada una manifestación, con una columna desde Barcelona, como homenaje a Olga, la vecina que se quitó la vida tras su desahucio: "Ahora debe convertirse en eso y en mucho más, en un clamor para que nunca nadie tenga que vivir una situación similar".
