Almeida ha sido mediador y principal responsable de que este pasado lunes Urbagestión y los representantes de Maricarmen llegaran a un acuerdo para que la octogenaria volviera a su casa. El alcalde, con Sol repleta de tiendas de campaña, dio un paso al frente: invitó a las partes a su casa, a la sede de la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo (EMVS), y logró que las negociaciones llegaran a buen puerto.
Maricarmen regresará así a la que ha sido su casa durante más de siete décadas. Lo hará con un contrato de ocho años debajo del brazo y una renta de alrededor de 500 euros, que es lo que venía pagando hasta el desahucio.
Pero ese no es su único logro de Almeida en lo relativo a la vivienda. El alcalde ha conseguido que la ciudad de Madrid sea la capital española con el mayor parque de vivienda social destinada al alquiler, según el Boletín Estatal de Vivienda Social 2024 del Ministerio. En total, 9.082, un 44% más que en 2020.
‘Caso Maricarmen’
El propio Almeida ha dado la cara desde el principio. El mismo día del desahucio, le ofreció a Maricarmen ocupar una de las plazas gratuitas que tiene en residencias el Samur Social. Y, tras el lanzamiento, respondió a la petición de Urbagestión para mediar en la situación.
En concreto, se puso a disposición de todas las partes el pasado viernes, cuando la empresa propietaria del inmueble le planteó al Ayuntamiento que la vivienda pasara a formar parte de Reviva, un plan que trata de recuperar el mercado del alquiler asequible mediante la recuperación de viviendas vacías o en desuso.
El consistorio rechazó la propuesta por ser “inviable en los términos planteados”. “La inclusión de la vivienda en el Programa Revive no cumple los requisitos legales recogidos en las bases de dicho programa ni en los otros programas de compra de vivienda”, rezaba el comunicado del Ayuntamiento.
De ahí que el Consistorio pidiera realizar una reunión este lunes para tratar de incluir el piso de Maricarmen en el Servicio de Intermediación del Alquiler de EMVS. Y, tras más de cuatro horas y media de negociación, todas las partes pudieron anunciar la esperada vuelta de la octogenaria a su casa.
“No hay ningún coste adicional para el Ayuntamiento. Esto forma parte de un contrato marco que tiene la Empresa Municipal de Vivienda y, por tanto, lo que hemos hecho a Urbagestión es darle la seguridad de que pueda devolver su vivienda al mercado de arrendamiento. Nada más que eso”, confesaba Almeida este mismo martes.
Un plan de vivienda de éxito
Almeida, sin embargo, lleva años luchando contra el problema de la vivienda a través de cuatro líneas de actuación: la promoción de vivienda pública y el incremento de la oferta de alquiler asequible; la rehabilitación del parque residencial existente; la regeneración urbana de los barrios; y la información, asesoramiento e intermediación para ciudadanos y propietarios.
Con esos mimbres, el Ayuntamiento tiene ahora mismo un parque municipal alrededor de 10.000 viviendas de alquiler asequible —donde los inquilinos no destinan más del 30% de sus ingresos al pago de la renta—.
En total, durante los mandatos de Almeida, la Empresa Municipal de Vivienda ha finalizado o tiene en marcha 9.047 viviendas, con una inversión ejecutada y comprometida de 1.456 millones de euros.
De todas estas, 3.383 de 41 promociones han sido finalizadas. De las otras 5.664 restantes, hay 3.873 que están actualmente en proyecto u obra y otras 1.827 que se encuentran movilizadas en fases iniciales.
Programas para incrementar la oferta
Pero, además de construir vivienda nueva, el Ayuntamiento dispone de programas destinados a incorporar al mercado viviendas existentes. Son cuatro.
El primero, ‘Compramos tu vivienda’, destinado a comprar viviendas a propietarios particulares; el segundo, el programa Reviva, que trata de incorporar al mercado viviendas de alquiler que permanecen vacías; y el tercero, el Servicio de Intermediación del Alquiler, que actúa como intermediario entre propietarios e inquilinos.
Programas que, en este caso, han servido para que Maricarmen pueda volver a su casa con una renta similar a la que ya pagaba antes del desahucio.
