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Las claves

Hay espacios que desaparecen sin que los edificios desaparezcan. Permanecen en pie, conservan sus fachadas y sus estructuras, pero dejan de formar parte de la vida de las ciudades. Se quedan como congelados en el tiempo. Y, en Madrid, uno de esos lugares estuvo durante más de 80 años sobre el tejado del Teatro Calderón, convertido en un espacio olvidado pese a encontrarse en pleno centro de la capital.

Dario Regattieri, al conocer historias como esa, se hizo una pregunta: ¿cuántos espacios así permanecen todavía cerrados en las ciudades españolas? Antiguos teatros, cines, fábricas, iglesias, conventos, estaciones de tren o naves industriales, que conservan su arquitectura y su memoria, pero han perdido su función. "La gente no sabe lo que tenemos", resume Regattieri durante una llamada telefónica con este periódico.

Por eso se le ocurrió crear Raíz Urbana. Se trata de una iniciativa que recupera estos lugares para reformarlos, rehabilitarlos y que vuelvan a funcionar como antaño. Un proyecto que, además, se complementa con el negocio de los eventos. Ese que Regattieri lleva ejerciendo desde que en 2001 creara la empresa ahora conocida como Beon Worldwide.

Y es que es nada menos que el fundador y CEO del grupo, el negocio español más grande del sector de los eventos para grandes compañías internacionales.

También en cuanto a los musicales se refiere, pues bajo su filial Beon Entertainment, ha producido las obras de éxito de La historia interminable, El tiempo entre costuras, Houdini o Los pilares de la tierra.

El Teatro Calderón

"La inquietud muchas veces hace que, cuando tú veas espacios, más allá de verlo abandonado, te imagines en qué se podría convertir", cuenta Regattieri, arquitecto de formación que llegó desde Suiza a Sevilla en 1992 para la Expo 92. Un viaje de fin de curso que le cambiaría la vida, pues se acabó afincando allí. "Entonces yo tengo por defecto esa tendencia de mirar siempre la ingeniería, la arquitectura...".

Esa inquietud fue la que apareció cuando supo de la azotea del Teatro Calderón por primera vez: "Hace 117 años fue uno de los primeros teatros al aire libre en una capital de toda Europa. Durante la Guerra Civil, hace más de 80 años, se cerró y en todo este tiempo no se hizo nada".

La terraza del Teatro Calderón rehabilitada. Raíz Urbana

El empeño de Regattieri por recuperarla hizo que, tras cinco años de papeleo para conseguir los permisos y obras, pudiera empezar a reabrirla el pasado 2025 bajo el nombre de Rooftop Lírico.

"La gente que va está supermaravillada. Y lo que todos, absolutamente todos, dicen es: '¿Pero eso siempre ha estado aquí?'", expresa Regattieri. Ya se han realizado por el momento algunos eventos como exposiciones, representaciones y otro tipo de actos.

La terraza, con capacidad para unas 850 personas, se rehabilitó siguiendo de ejemplo fotografías y documentación de la época para "devolverlo a su estado original".

"Tuvimos que ir a los planos originales de más de 100 años para demostrar cuál era la imagen original del edificio y la terraza. A raíz de esos planos y fotos en blanco y negro de la época, se ha podido recuperar el estilo y los colores...", añade.

Raíz Urbana

En el caso del Teatro Calderón, la acción ha supuesto una inversión de unos 5 millones de euros. Todo de inversión privada por parte de la compañía.

Y es que el CEO apela a ayuntamientos, comunidades autónomas, fundaciones culturales, entidades patrimoniales, propietarios privados, promotores y organismos de turismo interesados en dar una nueva vida a sus espacios mediante modelos con identidad, programación y capacidad para mantenerse activos a largo plazo.

La azotea del Teatro Calderón antes de la reforma. Raíz Urbana

Por ahora, el Teatro Calderón ha sido uno de los tres primeros en pasar por sus manos. Los otros dos son el antiguo Pabellón de Canadá de la Expo'92 de Sevilla —convertido en un nuevo espacio para eventos en la Isla de la Cartuja— y el Cine Jerezano —cerrado hace veinticinco años y actualmente inmerso en un proceso de recuperación para su reapertura como Teatro Jerezano—.

"Hay algunos proyectos muy interesantes en Madrid (y en España) que se están gestando. Y aunque asegura que no puede hablar de ello aún, afirma que "hay ahora mismo un interés muy grande por no solo construir espacios nuevos, sino realmente darle un segundo uso a determinados lugares".