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El distrito de Carabanchel es el más poblado de Madrid, con más de 280.000 habitantes, según los últimos datos del Padrón Municipal. Sin embargo, "la mayoría de los vecinos apenas conocen la historia de los lugares en los que viven o trabajan, por los que pasean o donde compran".

Así lo expone Francisco José Nicolás, quien bien podría considerarse el historiador del barrio. Y es que el autor cuenta ya con dos libros donde desgrana las anécdotas y curiosidades más desconocidas del distrito madrileño: La historia de los carabanchelesEn este lugar de Carabanchel.

El primero, con ya seis ediciones, lo autopublicó en 2022. "Fue resultado de varios años de trabajo escribiendo historias que me habían llamado la atención y que apenas eran conocidas", cuenta a este periódico.

Este último, en concreto, es una guía por los 50 lugares de interés histórico que ya no existen, ya sea porque están desaparecidos o porque han sido transformados. Ha visto la luz hace apenas un par de meses como producto de un encargo por parte de la Junta Municipal en el marco de su programa cultural Distrito 11.

Ambos son resultado de un proceso de investigación y documentación para llegar a conocer lo que poca gente sabía sobre su barrio, como las visitas de personajes tan dispares como Einstein o la relación del barrio con la Revolución Francesa.

Hallazgos de Al-Ándalus

Nicolás lleva sus casi 50 años de vida siendo vecino de la zona. "Mi familia por parte de padre fueron guardeses de una antigua finca de recreo y mi abuelo era conductor del tranvía de la línea 25", que conectaba con la Plaza Mayor. "De hecho, era conocido como el tío 25".

En la actualidad, trabaja desde hace casi dos décadas en Carabanchel Bajo y es profesor de Tecnología en el colegio La Milagrosa, otro de los espacios históricos que aparecen en sus investigaciones. "La sede de Secundaria está ubicada en el antiguo Colegio Santa Cruz, inaugurado en 1890 por la reina María Cristina de Habsburgo y la infanta Isabel de Borbón", afirma.

Ese arraigo con su barrio fue el que le impulsó en 2013 a crear su web, Karabanchel. Un proyecto personal que comenzó para compartir, sobre todo, fotografías antiguas —a partir del archivo de la Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto—. Con el tiempo, fue creciendo hasta incorporar más secciones.

"Me di cuenta de que probablemente Carabanchel sea el distrito de Madrid con más historia, detrás del centro. Desde sus yacimientos arqueológicos hasta las quintas de recreo que construyó tanto la nobleza como la burguesía en los siglos XVIII y XIX. Durante décadas, se asoció casi exclusivamente a la cárcel y se olvidó su interesante historia", afirma.

La excavación de la noria de sangre, el estanque y el acueducto de la antigua finca de recreo de la duquesa de Santoña en Las Piqueñas, a octubre del año pasado. Karabanchel.com

Para documentar ese pasado, Nicolás ha recurrido a fuentes muy diversas: desde tesis doctorales hasta libros hoy descatalogados, archivos de la Villa de Madrid y relatos de los propios vecinos.

Así descubrió una de las anécdotas más curiosas que puede recordar de sus averiguaciones: las localizaciones del rodaje de la película de los años 60 Campanadas a medianoche, de Orson Welles.

"Solo tenía una pista: las escenas de la taberna que aparece en la película fueron rodadas en una antigua nave de llantas cercana a la plaza de toros de Vista Alegre". Tras meses de búsquedas y consultas, llegó a un vecino que había estado presente durante el rodaje. La ubicaba en una de las calles que llegan al Paseo de Marcelino Camacho.

"La vi abierta y me colé. Pude comprobar que las baldosas del suelo eran similares a una foto del rodaje de Welles". Posteriormente, otro vecino le indicó otras dos naves de la calle Ramón Serrano.

Placa colocada por el autor del blog en 2014 en la antigua casa de recreo de Mesonero Romanos en Carabanchel Alto como parte de una iniciativa propia. Karabanchel.com

Exactamente, eran Carrocerías Otero y Brico Espinar, una carpintería de tableros de madera. "Su propietario nos confirmó que se había rodado allí y que algunos vecinos habían participado como figurantes. Nos permitió acceder al patio del almacén y allí reconocimos el lugar donde se hizo la fotografía de Welles en uno de los descansos del rodaje".

Otros descubrimientos fueron más fortuitos, como el de una "noria de sangre" —un mecanismo importado por los musulmanes en época de Al-Ándalus, movido por animales que se empleaba en los huertos para elevar agua subterránea—.

Fue en 2019. "Tras unas fuertes lluvias, estaba montando en bici entre la M-40 y la Fundación Instituto San José. Había cedido una pequeña superficie de suelo y apareció una especie de pozo de ladrillo de tres metros".

Se encuentra en el actual Parque Manolito Gafotas, en donde antaño estuvo el palacete de la duquesa de Santoña. "En las escrituras de esa finca está recogida la existencia de una noria, un estanque y un acueducto". Los tres elementos fueron salvados finalmente durante la excavación arqueológica llevada a cabo a raíz de las recientes obras en dicho parque.

De Einstein a Saint-Exupéry

Si hay un apellido que se repite en los libros de Nicolás, ese es Cabarrús. Y es que Francisco Cabarrús fue un importante comerciante durante los reinados de Carlos III y José Bonaparte (durante los siglos XVIII y XIX).

Su fábrica se encontraba precisamente en Carabanchel, donde también nació su hija, Teresa, quien sería una de las protagonistas de la Revolución Francesa. Y es que fue enviada a Francia, donde influyó decisivamente en la caída de Robespierre, salvando a centenares de personas de la guillotina durante el Reinado del Terror.

Albert Einstein a su llegada a la Estación del Mediodía (actual Atocha) en 1923. Karabanchel.com

"He dedicado mucho tiempo a investigar la localización del palacete donde se crió y solo hay dos posibles candidatas: en una finca detrás de la Iglesia de San Pedro o en Las Piqueñas", añade.

Otros personajes históricos muy famosos, aunque no nacieron y vivieron allí, sí pisaron sus calles. Es el caso de Albert Einstein, que visitó en 1923 Cuatro Vientos invitado por Emilio Herrera, inventor de la escafandra estratonáutica.

También acogió durante breve tiempo al escritor de El Principito. Antoine Saint-Exupéry estuvo en el frente de Carabanchel durante la Guerra Civil, enviado en abril de 1937 como corresponsal por el periódico Paris-Soir.

"Todavía hay muchas cosas que me sorprenden incluso a mí. Hace solo unas semanas descubrí en la Biblioteca Nacional que el actor Pepe Isbert —de la primera mitad del siglo XX— iba a confesarse al Colegio de los Salesianos", cuenta.

Antoine Saint-Exupery en una trinchera de Carabanchel publicada en el diario Paris-Soir el 3 de julio de 1937. Karabanchel.com

En 2015, Nicolás organizó junto a la asociación de vecinos una serie de entrevistas a personas mayores para recoger sus recuerdos de la Guerra Civil y la posguerra. Así surgió su documental Recuerdos de la posguerra en Carabanchel. "Las experiencias que nos contaron fueron muy interesantes, algunas divertidas y otras muy tristes", recuerda.

Una de las más "emocionantes" fue la del nieto de Francisco Arenal Alonso, integrante de la Compañía La Nueve: "Los vecinos que se quedaron durante la Guerra Civil en Carabanchel se apropiaron de los muebles de los que habían huido. Nadie más sabía esa historia".

Lugares desaparecidos

"Sobre algunos lugares es complicado encontrar información porque se ha ocultado su historia de forma deliberada". Habla del centro del Patronato de Protección de la Mujer que hubo en la Quinta de Miranda y el palacio de Eugenia de Montijo. "Estuvo gestionado por la congregación de las Oblatas. Consuelo García en su libro cuenta sus experiencias durante su encierro. Eran obligadas a trabajar y las condiciones eran muy duras".

Más allá de rescatar lo desaparecido, el autor también señala espacios cuyo valor histórico aún podría recuperarse. Uno de ellos es el yacimiento arqueológico del entorno de la Ermita de Nuestra Señora de la Antigua. "Con el plan de urbanización en vigor [de la Ermita del Santo] es complicado, pero sería posible musealizar sus elementos más importantes".

Otro ejemplo es el palacio del marqués de Salamanca, situado en la Finca de Vista Alegre, que permanece abandonado desde el traslado del Centro Público de Educación Especial María Soriano en 2010. Para el autor, parte del edificio podría destinarse a un futuro Museo de Historia de Carabanchel.

La fábrica de cerillas La Fosforera, el Campo de Comillas donde Manuel Azaña reunió a miles de personas en 1935 o los cines, tabernas y pubs que marcaron la vida social del barrio son otros de los enclaves que se incluyen en esta suerte de ruta.

Pero las historias no acaban aquí. Nicolás ya tiene su siguiente proyecto en el horno: una obra dedicada a los 50 lugares de interés histórico que aún siguen en pie y que apenas han sido transformados, como las torres de las iglesias de San Pedro y de San Sebastián, los cementerios o algunos colegios y colonias históricas como la del Tercio Terol.