El secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano, ha presentado este jueves una denuncia ante la Policía Nacional por las declaraciones de la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot.
La portavoz de la izquierda ha avisado en el parlamento regional que "en las calles de Madrid no va a haber paz", por lo que Serrano ha pedido protección al Delegado del Gobierno.
En un comunicado, el PP ha sostenido que las declaraciones en la Asamblea de Madrid, se producen en un contexto de "elevada" tensión política y social en Madrid, coincidiendo con la acampada de la Puerta del Sol.
También ha alertado sobre la "difusión de mensajes y materiales de contenido agresivo dirigidos contra representantes de las instituciones madrileñas, especialmente hacia la presidenta del Gobierno regional".
Durante la sesión, el portavoz de los populares, Carlos Díaz-Pache, preguntó a Bergerot si sus palabras suponían una amenaza física, ante lo que, según consta en la denuncia y en el Diario de Sesiones, la portavoz de Más Madrid asintió que "no va a haber paz en las calles".
Por ello, el secretario general del PP ha puesto los hechos en conocimiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para que se determine si las manifestaciones pudieran tener relevancia penal y si pudieran ser constitutivas de alguna infracción.
Además, el PP de Madrid ha pedido a la Delegación del Gobierno que garantice el mantenimiento del orden público ante las "amenazas" de la portavoz de Más Madrid y las "coacciones" manifestadas en la acampada de la Puerta del Sol.
"En las últimas horas se han producido episodios y declaraciones que, considerados conjuntamente, aconsejan extremar la atención de las autoridades", ha manifestado el partido en un documento remitido al Delegado del Gobierno, Francisco Martín.
De acuerdo al PP de Madrid, en el entorno de la acampada se han difundido "imágenes y mensajes de una extraordinaria agresividad" contra representantes públicos, que incluyen representaciones de la presidenta de la Comunidad y del alcalde de Madrid "con sus cabezas sobre picas, así como simbología de carácter fúnebre y ataúdes".
Por ello, ha vuelto a pedir el desalojo de la acampada. "El derecho de reunión y manifestación merece toda la protección de las instituciones, pero no puede utilizarse como cobertura para actuaciones que atenten contra la convivencia, intimiden a ciudadanos o representantes públicos", ha defendido el PP.
Y ha advertido de que deberá asumir las responsabilidades si no adopta las medidas legalmente procedentes para "prevenir una eventual alteración del orden público o un riesgo para la integridad de las personas".
