Publicada
Actualizada
Las claves

El papa León XIV ha emplazado a los obispos "a responder con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado" ante la "plaga" de los abusos, en el discurso que ha pronunciado en la sede de la Conferencia Episcopal Española.

Así lo ha expresado este lunes el Pontífice en su discurso a los obispos españoles en la sala de la plenaria de la sede, donde ha sido recibido a pie de coche por el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello; el vicepresidente, José Cobo; y el secretario general, César García Magán.



"Como veis, nuestro viaje está hecho de encuentros, en ellos no faltarán los que viven momentos de oscuridad, y nos reclaman que nos hagamos para ellos samaritanos. Uno de los más dolorosos es con aquellos que han sido heridos precisamente por quienes debían cuidarlos, incluso por miembros del clero", ha dicho el papa en su largo discurso aunque no ha citado la palabra 'abusos sexuales'.

Ha subrayado que "ante esta plaga, la comunidad eclesial está llamada a responder con la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y un compromiso cada vez más decidido en la prevención y la cultura del cuidado" y que "cada persona herida debe poder encontrar escucha sincera, acogida, protección y caminos reales de sanación".



En la tarde de este lunes, en la Nunciatura, el Papa recibirá a algunas víctimas de los abusos por parte de miembros de la Iglesia.



También ha llamado a responder "a los desafíos de un mundo secularizado" porque ha observado que "muchos hombres y mujeres de nuestro tiempo no rechazan simplemente a Dios, muchas veces llevan en el corazón una sed profunda de sentido, de verdad, de pertenencia y de esperanza, incluso cuando no saben darle un nombre".



Y ante ello, el Pontífice ha pedido "conocer estos anhelos, a escucharlos con respeto y a ofrecer (...) el tesoro que les ha sido confiado: Jesucristo".

León XIV ha pedido no olvidar y aprender "de las vicisitudes de tantos emigrantes: una persona sola, sin raíces y sin recursos, es alguien que sufre terriblemente" y que "con gran dificultad puede establecer vínculos sólidos en el lugar adonde llega", en el discurso en la sede de la Conferencia Episcopal Española.



Ante los obispos españoles, ha indicado la necesidad de que ante los retos de la Iglesia se conjuguen "prudentemente la libertad y la valentía, para dejar estructuras que no nos ayudan, no responden o incluso nos alejan de nuestro fin, con la fortaleza de conservar como un tesoro aquello que lo facilita":



Además ha recordado el "inmenso patrimonio cristiano" de España que "con su belleza llega hasta el no creyente" y ha afirmado que el desafío para la Iglesia es "ciertamente, al que estamos llamados a responder con valentía, para que este patrimonio produzca los frutos de los que es capaz"



En su discurso, lleno de consejos para los obispos y de desafíos, ha lamentado también que a veces "por las rencillas e incomprensiones que pueden darse incluso entre personas cercanas, nos sentimos limitados a la hora de expresarnos o de comprender a nuestro interlocutor".



Por ello, los ha invitado "a construir una nueva realidad, a través del diálogo respetuoso y el uso de nuevos lenguajes"

Por otro lado, León XIV ha indicado que "ahora la consigna debe ser" que el patrimonio de la Iglesia "sea siempre instrumento y oportunidad de diálogo" con aquellos que encuentran en el camino. "Como sucede a los peregrinos del Camino de Santiago, en nuestro viaje podemos encontrarnos con esas inmensas planicies castellanas, vacías a nuestros ojos", ha señalado.

"Los pocos encuentros de estos peregrinos con algunas personas mayores o con trabajadores extranjeros, pueden ser una metáfora de muchas situaciones sociales que por desgracia se perciben en algunas de vuestras realidades eclesiales. No es la primera vez que España enfrenta una situación análoga: en el pasado, por ejemplo, cuando la Iglesia tuvo que reconstruir su presencia en las franjas de tierra quemada, surgieron modelos de evangelización que después se exportaron a América y que pueden ayudarnos aquí en nuestra misión", ha señalado.

El Pontífice ha recalcado también que "la fuerza de la Iglesia" no nace de la "grandeza de los medios", sino de la "santidad de sus hijos, la comunión de sus pastores, la fidelidad humilde de quien se deja guiar por el Espíritu".

"Acrecienta nuestra esperanza"

El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha recibido este lunes al papa León XIV en la sede de la institución, a quien ha dirigido unas palabras de agradecimiento y ha trasladado la disposición de la Iglesia española a "acoger con esperanza" las palabras y orientaciones del pontífice.

"Su presencia acrecienta nuestra esperanza", le ha dicho Argüello al papa en unas palabras de bienvenida que el presidente de la CEE ha dirigido a León XIV durante su visita a la casa de la Iglesia, en la madrileña calle Añastro.

Recibido a pie de coche por el cardenal Argüello, el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, y el secretario general de la CEE, César García Magán, el papa ha llegado a la Conferencia Episcopal pasadas las 11.30 horas y ha saludado a los cardenales.

Durante su visita, el papa ha firmado en el Libro de Honor y ha saludado a los arzobispos y obispos, antes de descubrir una placa conmemorativa de su visita.

"Santidad, bienvenido a la sede de la CEE. Acogerle entre nosotros en el lugar donde celebramos las Asambleas Plenarias nos llena de alegría", ha comenzado el presidente de la CEE su discurso ante el pontífice.