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Las claves

En el corazón de la urbanización Villafranca del Castillo, en Villanueva de la Cañada de Madrid, se levanta el Colegio SEK International School El Castillo.

Pero no es un colegio al uso. Al cruzar sus puertas, uno percibe de inmediato que aquí la educación no es un proceso estático, sino un organismo vivo: se adapta a cada alumno, evoluciona con sus intereses y conecta el aprendizaje con la realidad que les rodea.

Fundado bajo el legado de una institución con más de un siglo de historia, el SEK ha sabido posicionarse como un referente de la vanguardia educativa en Madrid y este colegio es hoy por hoy es el más sobresaliente de la Comunidad de Madrid.

La propuesta educativa del centro pone el foco en el desarrollo de habilidades críticas, dejando atrás el modelo basado en la acumulación de datos.

Como primer colegio en España en adoptar el Bachillerato Internacional, ha consolidado un entorno diverso que agrupa a estudiantes y profesores de 54 países, apostando por una inmersión cultural constante que trasciende lo estrictamente académico.

En este escenario de cambio y evolución constante, el centro iniciará una nueva etapa bajo el liderazgo de Dinis Costa, un director que encarna la esencia misma de la movilidad y la mentalidad global de la institución.

Dinis Costa, director del centro, en una entrevista para EL ESPAÑOL. David Morales

Con una trayectoria que recorre desde Portugal hasta Oriente Próximo, Dinis asume el timón con una prioridad clara: mantener la excelencia del grupo mientras sitúa el bienestar emocional, la cercanía y el cuidado de cada alumno en el corazón del proyecto educativo.

En EL ESPAÑOL nos sentamos con Dinis para analizar cómo se articula hoy la formación de la próxima generación de líderes, también de deportistas de alto rendimiento, en un modelo educativo que apuesta siempre por la innovación.

Un perfil internacional

P.- Dinis, tu trayectoria parece seguir la misma filosofía de movilidad del SEK. ¿Quién es el nuevo director del centro y qué bagaje internacional traes de vuelta a Madrid?

R.- Soy portugués, crecí en Portugal y viví 11 años en el Reino Unido. Después, España —tierra de mi mujer— se convirtió en el lugar donde formamos nuestra familia y donde comenzó mi trayectoria en SEK.

Tras dos años como coordinador de diploma del IB, me ofrecieron la oportunidad de ir a Medio Oriente a un colegio que la Institución SEK estaba operando.

Después volví a Madrid y la Dirección General me propuso asumir este nuevo reto, que acepté con mucha ilusión.

Conozco bien el trabajo del centro; mi hija estudió aquí antes de nuestra etapa en Oriente Medio y su transición fue positiva, lo que refleja la solidez de la preparación recibida.

P.- Es poco habitual ver en la dirección de un centro a quien deja el cargo y a quien lo asume trabajando juntos en el mismo despacho. ¿Qué busca el colegio con esta convivencia?

R.- Yo creo que es lo natural y necesario. Este colegio tiene muchas particularidades, es muy grande y tiene residencia.

Para poder arrancar un curso de la mejor manera posible, creo que es fundamental este tiempo de convivencia entre quien está al cargo y quien se va a hacer cargo.

Es un regalo poder estar trabajando mano a mano. Aunque conozca los colegios SEK, cada centro tiene sus cosas y un arranque de curso siempre es complicado; cuantas más cosas tengas organizadas, mejor.

El ADN del centro

P.- ¿Cuál consideras que es la diferencia principal de SEK respecto a otros colegios de élite en Madrid?

R.- Hay varias, pero lo fundamental es la atención al alumno. El alumno está en el centro de todo lo que hacemos y también su bienestar. Además, una de nuestras fortalezas es que acompañamos al alumno desde los primeros meses de vida hasta su acceso a la universidad, con un proyecto coherente en todas las etapas.

El papel del tutor en nuestros colegios es muy importante por ese contacto con la familia; es una alianza.

También el entorno es clave: contamos con espacios abiertos, entornos de aprendizaje al aire libre y proyectos como el forest school, con un río aledaño al colegio y un bosque, que forman parte del día a día del alumno.

Trabajamos el bienestar de forma estructurada, con metodologías como RULER, desarrollado por la Universidad de Yale, porque consideramos muy relevante trabajar la parte emocional y social de nuestros estudiantes. Trabajamos con un equipo multidisciplinar que incluye orientadores, psicólogos y especialistas.



También el hecho de ser el primer colegio en España en tener el IB (Bachillerato Internacional), una filosofía que abre muchas puertas.

Y no podemos olvidar la cantidad de alumnos internacionales: tenemos unas 54 nacionalidades y profesores que aportan esa visión global.

Ese enfoque internacional se refleja también en el destino de nuestros alumnos, que continúan sus estudios en universidades de distintos países.

P: Tenéis aquí el programa de Alto Rendimiento y los deportistas de dedicación. ¿Cómo funcionan estas categorías?

R.- Tenemos alto rendimiento, que son los que compiten a nivel internacional, y deportistas de dedicación que tienen un compromiso superior con el deporte y necesitan flexibilizar horarios.

Tenemos alumnos, desde Primaria hasta Bachillerato, que en ocasiones salen un poco antes para entrenar. El objetivo es que puedan desarrollarse como atletas sin dejar de ser alumnos plenamente integrados en el colegio.

Por eso muchos se quedan en nuestra residencia; deciden estar aquí para ganar ese tiempo necesario para los estudios y la parte deportiva. Además, el entorno ayuda mucho. Contamos con instalaciones deportivas muy completas, lo que nos permite trabajar con los alumnos de forma bastante personalizada en disciplinas como tenis, pádel, natación o hípica, sin perder el equilibrio con la parte académica.

La Inteligencia Artificial

P.- Respecto a la inteligencia artificial, ¿cómo lográis que sea de una manera educativa y ética?

P.- Es un área en la que estamos aprendiendo todos. Queremos usarla en nuestra práctica para ayudar a los alumnos a interpretarla y utilizarla bien, trabajando la ética y la probidad académica.

Estamos cambiando la forma de evaluar: no se trata de una consulta literal, sino de desarrollar el pensamiento crítico y la aplicación de conocimientos en situaciones reales.

Curiosamente, hay alumnos que ahora están volviendo a buscar el libro físico y el papel; sienten esa necesidad y los profesores lo agradecen. No se trata solo de usar la tecnología, sino de desarrollar el pensamiento crítico para cuestionarla.

Dinis Costa, director del centro, en una entrevista para EL ESPAÑOL. David Morales

Profesores y Familias

P.- ¿Qué requisitos tiene que tener un profesor para trabajar aquí buscando esa excelencia académica?

R.-Faltan profesores. El problema hoy en día es el talento, algo que falta a nivel mundial. Nosotros buscamos perfiles con vocación y les formamos para que encajen con nuestro modelo y se queden.

El esfuerzo extra de ser un buen tutor, de ser "el padre o la madre" en el colegio, es algo que apreciamos mucho. Buscamos profesores que, además de dominar su materia y enseñar bien, entiendan la importancia de su papel como tutores, acompañando a los alumnos en su crecimiento académico y personal.

Al formar parte de un grupo educativo con una red internacional de colegios y la Universidad Camilo José Cela, no somos un centro aislado. Esta estructura nos permite facilitar la búsqueda de profesionales cualificados y, en caso de necesidad, conectar con docentes de otros colegios SEK para garantizar la continuidad académica de nuestros alumnos.

P.- ¿Cómo de importante es que los padres estén implicados en todo el proceso?

R.-Entendemos la educación como un proyecto compartido con las familias, a las que acompañamos desde las primeras etapas con tutorías, orientación y espacios de encuentro. Es un requisito de la sociedad. Agradecemos mucho que las familias colaboren, porque tenemos que tener un equilibrio. Los educadores somos nosotros, pero los padres son más que bienvenidos. Por ejemplo, en la feria internacional que realizamos anualmente, es la comunidad de padres la que se junta y lo organiza todo.

Abrimos las aulas y las cocinas para que vean cómo aprenden y qué comen sus hijos. Esa sinergia es fundamental porque el objetivo común es el éxito y el desarrollo de sus hijos.

Un consejo para el futuro

P.- ¿Qué consejo le darías a un alumno que quiere entrar en una de las mejores universidades?

R.-Cada año vemos cómo nuestros alumnos acceden a las mejores universidades en España y en el extranjero, la gran mayoría de las veces como primera opción, gracias a un buen trabajo de orientación y a una preparación muy completa. Tenemos un grupo de orientación que trabaja con ellos desde 3º de la ESO. Mi consejo es: habla con tu orientador, mira tus habilidades y elige la estrategia correcta con las asignaturas que vas a escoger.

Pero, sobre todo, les decimos que no sean su propio factor limitante. Nos importa la media académica, pero lo que más nos importa es que alcancen lo que ellos quieran ser en el futuro, más allá de los números.

Damos oportunidades a todos los perfiles, tanto a los excelentes académicamente como a los que tienen otras habilidades sobresalientes.

Bajo el liderazgo de Dinis, el centro reafirma que la excelencia académica del siglo XXI no reside en la acumulación de datos, sino en esa 'sinergia' entre familia y colegio para formar personas capaces de liderar su propio futuro.