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Las claves

Shakers se define, en castizo, como una empresa tecnológica madrileña que hace fácil algo muy difícil: que una gran compañía encuentre al freelance adecuado y que ese trabajador consiga trabajo de verdad, bien pagado y sin meses de espera.

Hace cinco años eran cuatro amigos con una idea y muchas horas por delante. Hoy son más de cien personas, ocupan 1.200 metros cuadrados en la calle Zurbano, en el madrileño barrio de Chamberí, y colaboran con más del 60% de las empresas de la bolsa española.

La historia de la compañía es también la de una ciudad, Madrid, que ya no mira a otras grandes ciudades por el retrovisor. Porque Madrid está de moda.

Trabajar diez años en la misma empresa ya no es sexy. La gente quiere flexibilidad, elegir proyectos y tener más control.

Héctor Mata, CEO de Shakers

Al frente están Héctor Mata (33), CEO; Nicolás de Luis (35), madrileño y COO; Adrián de Pedro y Jaime Castillo. Cuatro socios que pilotan una de las plataformas de talento freelance senior más potentes del país.

"Estamos entrando en la edad dorada del freelancing", afirma Mata sin rodeos."Trabajar diez años en la misma empresa ya no es sexy. La gente quiere flexibilidad, elegir proyectos y tener más control", apunta el CEO.

​IA integrada

A esa mezcla se ha sumado la inteligencia artificial. El freelance la adopta antes que nadie, la necesita para ser más productivo y la exprime a su favor. "Hoy lo que aporta un profesional independiente apoyado en IA hace dos años requería un equipo interno de quince personas", explica Mata.

Logo de la compañía Monica Mollá EE

En Shakers rompen el estereotipo del autónomo precario: el profesional medio que trabaja con ellos supera los 90.000€ anuales. "Hemos eliminado la idea de que el freelance es un trabajador de segunda división. Cuando una gran empresa ficha aquí, está fichando talento de Champions League", resume Héctor.

Opciones reales

Desde Shakers aseguran que no son como las plataformas masivas llenas de perfiles que nunca ven un proyecto. No buscan abarrotar la base de datos, sino que cada profesional que entra tenga opciones reales de trabajar.

Para entrar en la plataforma hay entrevistas apoyadas en inteligencia artificial y pruebas técnicas automatizadas. Cuando un candidato accede, ya está evaluado.

"Tenemos muchísimos datos objetivos antes de que llegue el proyecto", explica Nicolás de Luis, " cuando una empresa publica una necesidad tecnológica, no recibe 100 currículos: recibe uno, dos o tres perfiles con el mayor encaje y la disponibilidad confirmada. El plazo, que antes podía alargarse meses, baja ahora a entre 48 y 72 horas".

"Para cualquier director de contratación eso es oro", remata Héctor . Hoy trabajan con más de 450 empresas y cuentan con una comunidad global de más de 10.000 freelancers tecnológicos.

Oficinas de Shakers Monica Mollá EE

"Cuando una gran empresa contrata en nuestra plataforma, no busca un parche, sino un ‘rockstar’ que aporta experiencia, conocimiento y velocidad" concluyen.

Sin sesgos

La inteligencia artificial no solo acelera los procesos. También pone orden. "Muchos desarrolladores estaban cansados de ser evaluados por perfiles de recursos humanos que no dominaban la parte técnica", cuentan.

"La IA no sabe de sexo, raza o ideología. Evalúa habilidades", subraya De Luis. ​En Shakers defienden que la IA no viene a sustituir a nadie, sino a reducir sesgos y aportar datos objetivos, sobre todo en perfiles muy técnicos como desarrolladores, analistas de datos o expertos en inteligencia artificial.

Los algoritmos miden competencias y experiencia, y dejan fuera factores ajenos al desempeño profesional. Además, la compañía participó en el primer piloto en España de la Certificación de Transparencia Algorítmica de Adigital y fue una de las tres primeras empresas en obtener este sello.

El certificado ha sido incluido en el catálogo de herramientas de IA confiable de la OCDE, como ejemplo de uso responsable.

Shakers forma parte también del Sandbox regulatorio de IA impulsado por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, el primer entorno de pruebas europeo para sistemas de alto riesgo.

El Sandbox de Inteligencia Artificial es un entorno de pruebas que permite a empresas de todos los tamaños adaptar sus sistemas de IA de alto riesgo a los requisitos del futuro Reglamento Europeo de IA, que entra en vigor el 2 de agosto de 2026.

A los participantes , entre ellos Shakers, los acompaña la Oficina para la España Digital 2030 e Internacionalización, junto a un equipo de asesores técnicos que resuelven dudas sobre la adecuación de algoritmos y modelos durante el proceso.

De esta experiencia, que abarca hasta doce sistemas de IA, saldrán guías técnicas de implementación que se publicarán para todo el ecosistema español y contribuirán a definir estándares europeos de tecnología responsable.

El crecimiento también se nota en los fichajes. En pocos años, Shakers ha pasado de una treintena de personas a superar el centenar, con un equipo directivo reforzado y perfiles de alta dirección con experiencia internacional.

Uno de los más llamativos es José Llorens , procedente del entorno de Google y de varias scaleups europeas, incorporado para pilotar la fase de expansión. "Es muy positivo que podamos atraer ese talento para lo que estamos construyendo, que es un proyecto con ambición europea".

Pero no es el único. La empresa se ha convertido en un imán para profesionales que han dejado Milán, Londres o París para instalarse en Madrid. El equipo suma ya 14 nacionalidades. "Muchos de ellos no vivían en España hasta que les hicimos la propuesta de venirse a trabajar con nosotros", señalan Nicolás.

Marca Madrid

En diciembre inauguraron su nueva sede en la calle Zurbano. La llaman 'la casa del freeworking'. El modelo interno es totalmente flexible: cada empleado puede elegir si trabajar desde casa o desde la oficina, pero la mayoría prefiere ir casi todos los días.

El catering diario corre a cargo de la Fundación Juan XXIII, que ofrece comida casera con impacto social para empresas en Madrid. Algo que ahorra tiempo, facilita la vida a quienes vienen de fuera y convierte la oficina en un lugar al que apetece volver.

Nicolás De Luis y Héctor Mata Monica Mollá EE

​Estar en el centro de Madrid les permite convocar en una tarde a directivos de las principales empresas del país y, al mismo tiempo, volar en un par de horas a Milán o París para ver a clientes europeos.

Ante la apuesta de crecer sin perder el alma madrileña, reconocen que es algo que les quita el sueño. Por un lado, quieren seguir siendo una empresa muy pegada a la ciudad.

Por otro, necesitan atraer talento que no necesariamente viva en Madrid, y eso obliga a repensar dinámicas para que quien trabaja en remoto no se quede fuera de lo que pasa en el día a día.

"Somos una compañía con una ambición muy global y la oportunidad es muy grande: queremos construir el líder europeo de plataformas de trabajo del futuro", resume Mata. "Pero somos de aquí, de España, de Madrid, y lo decimos orgullosos. Queremos hacer marca Madrid y marca España y que esto anime a nuevos emprendedores".