En mi primer examen de política económica (años 70 del siglo pasado) una pregunta fue sobre las consecuencias de la regulación del mercado de la vivienda.
Bastaba con ser capaz de dibujar las curvas de oferta y demanda para darse cuenta de que a medio plazo cualquier regulación poco afortunada restringía esa oferta. Por tanto, si la demanda crecía, los precios de compra y venta o de alquileres subían.
Esta ley es general en todas las economías de mercado. En las comunistas puede haber vivienda (muchas veces cutre) pero a costa de anular la libertad, el que quiera elegir que lo haga.
Como estamos en una economía de mercado, al menos eso dice la Constitución y los principios de la Unión Europea, los dos decretos aprobados por el Consejo de Ministros de este martes, si se convalidan en el Congreso, producirán dos efectos a medio plazo:
- Subida de los precios de venta de vivienda y de los alquileres.
- Reducción del número de transacciones, dado el escaso aumento de la renta per capita especialmente en los demandantes de vivienda (jóvenes, migrantes, ...).
En las economías comunistas puede haber vivienda (muchas veces cutre) pero a costa de anular la libertad, el que quiera elegir que lo haga
Ambas cosas ya se están produciendo.
Este año el precio de la vivienda ha subido un 12,2% sólo en el primer semestre. Por contra el número de compras ha bajado y el de hipotecas también; aunque sube el volumen de la hipoteca media. Lo que indica que ya no hay renta capaz de comprar vivienda a ese precio.
En los alquileres lo mismo. Su precio ha subido un 5,8% de media en España; en Barcelona o Madrid mucho más. Además, el Observatorio del Alquiler proyecta una bajada de oferta de pisos en alquiler de 22.927 viviendas menos.
En conclusión, el alarde de negociación que ha querido 'vender' el gobierno es pura demagogia. Basta con tener una cultura económica regular para darse cuenta de ello.
¿Por qué han hecho ese alarde para aprobar aprisa y corriendo los decretos?
Porque no han tenido más remedio que responder a lo que se llama 'una alarma social.
El alarde de negociación que ha querido 'vender' el gobierno es pura demagogia
El caso de Maricarmen ha sido el detonante y la acampada ilegal de la Puerta del Sol la palanca política. La repercusión mediática de ambos hechos fue la excusa para aparentar un activismo político tan exagerado como inútil.
Todo ello, porque no se está cumpliendo el más elemental ritual de una democracia consolidada.
Cuando no hay Presupuestos del Estado (PPGG) todo son improvisaciones.
Los PPGG son el mapa económico y social de la actuación de un gobierno. Una vez aprobados se supone que existe el apoyo parlamentario para un año por lo menos.
Por eso, en teoría democrática, la falta de presupuestos es uno de los grandes problemas de este país. Entre otras cosas para facilitar la solución del problema de la vivienda.
Cuando no hay Presupuestos del Estado (PPGG) todo son improvisaciones
Por tanto, si un gobierno no puede aprobar presupuestos debe convocar elecciones para que el ciudadano decida una nueva distribución del parlamento que debe aprobar esos presupuestos.
Eso es lo que hay que presentar al electorado, entre otras medidas pero principalmente, las alternativas presupuestarias de cada fuerza política para que pueda decidir que quiere.
En esas alternativas presupuestarias están las inversiones para vivienda social y las ayudas fiscales y financieras para los compradores, cosa que incluye uno de los decretos.
También leyes de acompañamiento de los PPGG que ayuden a que haya una protección del derecho de propiedad de los poseedores de vivienda. Lo contrario a lo que dicen estos decretos.
Si un gobierno no puede aprobar presupuestos debe convocar elecciones
Hay que construir muchas viviendas nuevas. También ayudar a que parte de la vivienda vacía salga al mercado de alquiler, quitándole el miedo a ser cautivo de un posible inquilino moroso.
La defensa de los vulnerables es un deber del Estado y sus Administraciones públicas. Cargar con ello a los particulares es un incentivo para que no se alquile a esas personas "vulnerables". Les hace un flaco favor.
Parece mentira que personas como el Sr. Cuerpo, experto en economía, se mantenga en un gobierno tan irresponsable como demagogo.
Porque lo de Sumar y su lideresa, con ruedas de prensa paralelas al Consejo de Ministros, no solo es demagogia es también CINISMO (así con mayúsculas).
** J. R. Pin Arboledas es profesor del IESE.