Como profesor universitario mido el tiempo por cursos. Este septiembre entramos en el curso 2026/27. Un curso electoral. En él habrá elecciones locales y autonómicas y, con toda probabilidad, generales.

Es hora de analizar lo que conviene para los próximos cuatro cursos, la siguiente legislatura.

Siempre se habla de lo que debería hacerse para mejorar el país. Pero en realidad lo que importa es mejorar la situación de sus ciudadanos. Por eso el título de este artículo no es "medidas económicas urgentes para España", sino "para los españoles".

Los españoles de a pie, son en gran parte la clase media y trabajadora. Según el INE el 61,5% de los hogares constituyen la clase media y el 30% la denominada clase baja (más del 90% entre ambos).

Es, por tanto, a ellos a los que debe dirigirse las medidas económicas urgentes a aplicar por los nuevos gobiernos.

En el IRPF es urgente revisar los tramos y reducir los tipos debido a la situación inflacionaria sufrida

Entre esas medidas hay una fundamental: conseguir aprobar los Presupuestos Generales del Estado (PPGG). La anomalía democrática de gobernar sin ellos debe acabar.

Claro está que eso depende de los resultados electorales. Si no hay un gobierno de partido o partidos con suficientes escaños parlamentarios para aprobarlos, seguiremos en la inestabilidad presupuestaria de los últimos años.

No tener presupuestos es andar al albur de los decretos de gobiernos inestables y, por tanto, erráticos.

Los PPGG tendrían que estar acompañada de una reforma de la fiscalidad, para liberar renta en la clase media y trabajadora.

En el IRPF es urgente revisar los tramos y reducir los tipos debido a la situación inflacionaria sufrida. La clase media y trabajadora esta siendo esquilmada por un Estado depredador.

Lo mismo con el IVA: Si los precios suben no es posible seguir aplicando los tipos actuales. Son otra de las causas de la inflación. Lo mismo con los impuestos de la energía, la gasolina, el gasoil ...

No es posible que los españoles de clase media y trabajadora pierdan capacidad adquisitiva en sus ingresos, la mayor parte salarios, mientras las Administraciones Públicas se hinchan a recaudar cada vez más ingresos.

En el primer semestre de 2026 el Estado está recaudando un 10,5% más que el año pasado. Dinero que sale en gran parte del bolsillo de esa clase media y trabajadora.

El Estado y las Administraciones están para mejorar la vida de los ciudadanos y no al revés.

En esa mejora de la vida de españoles entra de lleno la vivienda.

Unos PPGG adecuados deberían modificar el equilibrio de sus partidas de gastos

Las medidas "populistas" aplicadas hasta ahora en políticas de vivienda se han demostrado perjudiciales.

Urge eliminarlas y dejar al mercado actuar de manera flexible. Defender los derechos de los propietarios ante la okupación y la inquilokupación aumentaría la oferta de alquiler. La única medida real para evitar o contener las subidas de precios de los alquileres.

Con unos PPGG razonables se podría incentivar la construcción de vivienda social pública y privada. Añadiendo, además, una ley de acompañamiento que liberase suelo, uno de los requisitos para el aumento de la oferta de venta.

Unos PPGG adecuados deberían modificar el equilibrio de sus partidas de gastos. Es necesario aumentar proporcionalmente las partidas de inversión, por ejemplo en infraestructuras. Así los españoles podrían recuperar transportes ferroviarios ágiles y carreteras sin baches.

Otra medida urgente es recuperar la flexibilidad del mercado laboral. Devolver a las partes, patronal y sindicatos, su autonomía negociadora como en la reforma del 2012.

Se ha creado mucho trabajo en los últimos años. Pero seguro que con un aumento de esa autonomía se habría creado mucho más.

En materia energética hay que mantener la vigencia de las Centrales Nucleares, para evitar dependencia excesiva de los vaivenes de los precios internacionales de las energías fósiles.

Los españoles, la clase media y trabajadora tiene que poder consumir energía y electricidad a un precio y una seguridad razonable.

Claro está que poder realizar estas medidas depende de dos factores.

El primero que las votaciones den unos grupos parlamentarios suficientemente robustos para crear gobiernos estables.

La segunda es que el Gobierno que salga sea consciente de que, sin esas medidas, los españoles de clase media y trabajadora seguirán perdiendo capacidad adquisitiva, empobreciéndose, aunque el PIB crezca.

Usted. Votante decide.

** J. R. Pin Arboledas es profesor del IESE.