No había pasado ni un mes desde la firma del memorando de Islamabad, que prometía acercar a Irán y Estados Unidos a un acuerdo de paz, cuando los misiles y los drones volvieron a tomar la palabra.
A finales de la semana pasada, al menos ocho buques que navegaban frente a la costa de Omán cambiaron de rumbo de forma repentina. Y este lunes, dos embarcaciones comerciales fueron atacadas por Irán mientras cruzaban el estrecho de Ormuz.
A raíz de ello, EEUU bombardeó bases costeras e infraestructuras en Hormozgán y Mahshahr. En respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní lanzó una oleada de ataques contra posiciones militares estadounidenses en Oriente Medio.
¿Por qué Teherán rompió la tregua en primer lugar?
No había pasado ni un mes desde la firma del memorando de Islamabad cuando los misiles y los drones volvieron a tomar la palabra
Irán quiere que todos los buques crucen por el corredor norte, bajo su supervisión. Sin embargo, la mayor parte del tráfico sigue utilizando el corredor sur, junto a la costa de Omán y protegido por la Marina estadounidense. Precisamente por esa ruta navegaban los tres buques comerciales —entre ellos, un metanero y un petrolero— que fueron atacados los días 6 y 7 de julio.
Entonces, ¿estamos a las puertas de un nuevo capítulo en la crisis energética?
En cuatro meses de conflicto, cada vez que el petróleo se disparaba y los mercados empezaban a perder los nervios, Washington rebajaba el tono. Y ahora el patrón TACO vuelve a repetirse: Trump afirmó que permitirá que los negociadores sigan dialogando si ambas partes así lo desean.
Por eso, aunque Donald Trump dio por muerto el alto el fuego con Irán y revocó las licencias de exportación de petróleo, el brent superó los 78 dólares por barril y las bolsas europeas se tiñeron de rojo, al igual que los futuros del S&P 500 y del Nasdaq, un nuevo bloqueo del estrecho de Ormuz no es, por ahora, el escenario base.
***Igor Kuchma es analista de Trading View.
