En España, cuando se habla de invertir, se piensa en alguien que se lo juega todo en la bolsa o en fondos de renta variable. Y cuando se habla de un ahorrador, se piensa en alguien que pone todo su dinero en ladrillo o en depósitos.

Curiosamente, se olvida el que es probablemente el perfil más importante en nuestro país, que no sería ni el de café solo ni el de 'manchado', sino más bien el de café con leche, es decir, el inversor conservador. Ese que quiere batir a la inflación para no perder poder adquisitivo, pero sin perder tranquilidad ni horas de sueño.

Además, en los medios se habla especialmente de la inversión más agresiva, porque es la que genera mejores titulares. Pero siempre hay ideas interesantes para que el inversor conservador rentabilice su dinero.

Y no se trata sólo de cuidar al inversor conservador. En realidad el perfil más habitual en España es el del inversor de riesgo medio, donde, por definición, el 50% de su cartera es conservadora. Y esa parte también hay que cuidarla.

La primera idea que transmitimos a un inversor conservador es que no todo es blanco o negro. Que se puede invertir sin incurrir en pérdidas y obtener a la vez una rentabilidad que supere claramente el nivel de inflación.

Se olvida el que es probablemente el perfil más importante en nuestro país, que no sería ni el de café solo ni el de 'manchado', sino más bien el de café con leche, es decir, el inversor conservador

Por supuesto, estamos totalmente de acuerdo en que hace muy bien en tener una parte importante de su dinero en inversión inmobiliaria. Especialmente en un país como España, en el que la demanda es casi inagotable, ya que se construye muy poco y cada vez hay más gente. Es como tirar a balón parado.

Pero conviene diversificar, porque puede llegar un gobierno que decida equilibrar la oferta y la demanda, lo cual detendría la subida del precio. O puede ocurrir que el actual decida complicarle la vida a propietarios e inversores. Probablemente eso no arreglará el problema, pero les generará uno a quienes tengan 'pisos'.

Luego está la cuestión de la liquidez. Siempre conviene que una parte de tu patrimonio sea líquido. Que puedas disponer de dinero en un par de días, lo cual sólo es posible en inversiones financieras (excluido el Private Equity que es totalmente ilíquido).

Ahora mismo, el inversor conservador por ejemplo tiene una oportunidad en los fondos de renta fija. El cierre del estrecho de Ormuz ha disparado la inflación, que suban los tipos de interés y, por tanto, la remuneración de los bonos.

Cuando el petróleo vuelva a 70$ -o incluso 60$- los tipos de interés que ofrecen ahora los bonos resultarán muy atractivos. Por ejemplo, el bono del Estado español a tres años ofrece ahora un 2,70%. Y puede mejorarse y superar el 3% si incluimos renta fija privada de buena calidad crediticia.

Siempre conviene que una parte de tu patrimonio sea líquido. Que puedas disponer de dinero en un par de días, lo cual sólo es posible en inversiones financieras

Pero únicamente bonos con vencimiento a corto y medio plazo o fondos de inversión de renta fija que inviertan en este tipo de bonos. Una característica del periodo actual es que los políticos han decidido gastar y endeudarse como si no hubiera un mañana.

Si, como consecuencia de este descontrol, hubiera algún día una crisis de deuda, los que más sufrirían serían los plazos largos, es decir, los vencimientos superiores a tres años, que son los más sensibles al aumento de la inflación y de los tipos de interés.

Pero la verdadera clave de la rentabilidad en una cartera conservadora está en crear una base conservadora y añadirle luego inversiones más arriesgadas en pequeñas cantidades.

Los fondos de renta fija de corto y medio plazo serían la base conservadora. Y digamos que representaría un 80% de la cartera. Luego se añadirían fondos de renta variable por un 20 %. Nadie se ha hecho rico con esta proporción, pero nadie se ha hecho pobre. Y desde luego nadie ha perdido dinero en plazos superiores a uno o dos años (en el peor de los casos).

Y si nos guiamos por la rentabilidad que se ha conseguido en nuestras carteras en el perfil más conservador en los últimos siete años (3,50% anual neto de comisiones) se ha batido la rentabilidad que han ofrecido los depósitos de entidades financieras de alta solvencia (alrededor del 1% anual).

La verdadera clave de la rentabilidad en una cartera conservadora está en crear una base conservadora y añadirle luego inversiones más arriesgadas

Hablamos de renta variable, sí, porque, por mucho que digan los Influencers y muchos Youtubers, la bolsa está en tendencia alcista y hay que aprovecharla. Pero en el futuro podrían ser otro tipo de activos.

Si, por ejemplo, el oro deja de ser el activo especulativo en el que lo han convertido en los últimos años, sería una opción interesante. Y dentro de los fondos de renta variable hay muchísimas opciones, también podemos decir que dentro de la renta variable hay fondos 'café con leche' y fondos 'café solo', es decir, fondos defensivos y fondos que invierten en valores agresivos, estilos de gestión más defensivos y más agresivos, etc.

Y, aunque nosotros actualmente no somos partidarios de los fondos de Private Equity por motivos que ahora no vienen al caso, algunos de estos fondos son productos conservadores que pueden ser útiles para un cliente de este perfil.

El inconveniente es que son totalmente ilíquidos, pero tienen una ventaja para el cliente conservador, y es que no publican su valoración todos los días, como ocurre con los fondos 'normales'. Y ya se sabe: ojos que no ven, corazón que no siente. Ayudan a mantener la tranquilidad, porque las valoraciones suelen ser semestrales o anuales.

Cuando tenemos planeado pedir un crédito, buscamos un tipo fijo lo más bajo posible. Cuando estamos invirtiendo queremos un tipo fijo lo más alto posible y ahora no está mal.

Tampoco está mal la tendencia bursátil y en pequeñas cantidades podemos aprovecharla. Solo hay que tener cuidado con el tipo de fondos que elegimos, tanto en renta variable como en renta fija. Pero en resumen es un buen momento para el inversor conservador.

***Víctor Alvargonzález es socio fundador de la empresa de asesoramiento financiero independiente Nextep Finance.