“Ya no arreglo mis problemas, arreglo mis pensamientos y los problemas se arreglan solos” (Louise Hay).
En pleno conflicto con Irán, la economía de Estados Unidos muestra señales mixtas pero predominantemente sólidas según indicadores analizados a finales de marzo de 2026.
Para comprender el panorama actual, he seleccionado puntos de inflexión relevantes basándome en gráficos de Apollo.
Hay apetito por el ocio: los datos diarios de OpenTable revelan que las reservas en restaurantes se mantienen en niveles positivos, lo que confirma un consumo doméstico robusto a pesar de las presiones de los precios.
Movilidad aérea: el flujo de pasajeros en los principales aeropuertos, que incluye tanto a ciudadanos locales como a extranjeros, sigue una trayectoria ascendente y estable.
La paradoja financiera: a pesar de los esfuerzos de restricción monetaria, las condiciones financieras actuales son más laxas hoy que cuando la Reserva Federal inició su ciclo de subida de tipos de interés.
Esto se debe en parte a la subida de la bolsa y la estrechez de los diferenciales de crédito, que compensan parcialmente la política de la Fed:
Este gráfico muestra que la actividad económica en los tres estados con mayor peso en el PIB nacional está en una tendencia ascendente.
En este tipo de índices económicos semanales, el nivel cero representa el crecimiento promedio a largo plazo. Aunque se vean los puntos cerca de la línea del cero, el Índice Económico Semanal de la Fed está en el 2,6%; y el GDPNow de la Fed de Atlanta, en el 2%.
Que los motores económicos más grandes del país (Nueva York, California y Texas) crezcan simultáneamente indica que la expansión tiene una base geográfica muy sólida y no depende de un solo sector o región:
Eficiencia empresarial récord: los márgenes de beneficio proyectados para las empresas del S&P 500 se sitúan en máximos históricos, lo que sostiene el optimismo en los mercados de capitales.
La revolución de la IA: se está registrando una explosión en la formación de nuevas compañías, un fenómeno que los analistas atribuyen directamente al auge de la inteligencia artificial.
Esta eficiencia empresarial récord también permite a las firmas reinvertir en tecnología, creando un círculo virtuoso de productividad:
Estabilidad inmobiliaria: la mediana de días que las viviendas permanecen a la venta se ha estabilizado, indicando un mercado inmobiliario que conserva su agilidad frente a los tipos hipotecarios actuales.
Los datos confirman que los niveles de despidos se mantienen en mínimos históricos. Esta estabilidad en el empleo es el principal pilar que sostiene la confianza del consumidor, asegurando que el flujo de ingresos de las familias permanezca constante a pesar de las incertidumbres en otros frentes:
En conclusión, aunque la incertidumbre por la política comercial y la inflación persiste, los fundamentales de consumo, la eficiencia corporativa y la innovación tecnológica mantienen la economía en una posición de resiliencia:
En un entorno donde los datos desmienten los temores, sé feliz y no te atormentes tanto, recuerda que el 90% de lo que te preocupa nunca sucede.