La convención de las naciones unidas sobre el derecho en el mar ratificado por España y publicado en el BOE el 14 de febrero de 1997 en su artículo 17 dice: "Con sujeción a esta Convención, los buques de todos los Estados sean ribereños o sin litoral, gozan del derecho de paso inocente a través del mar territorial".
Es decir, toda embarcación cuya misión sea ajena a un conflicto militar debe poder pasar por el estrecho de Ormuz si ser interrumpida su navegación.
El cierre del estrecho de Ormuz a todo barco de un país que no esté en el conflicto armado actual es ilegal, lo haga EEUU o Irán, Irán o EEUU.
¿Quiénes se pueden considerar incluidos en el conflicto?
De momento Irán y sus segundas marcas (Hamas, Hezbollah, Hutíes, …). También EEUU e Israel.
¿Están involucrados los países europeos que han denunciado la guerra, pero permiten el uso de bases estadounidenses en su territorio?
¿Están involucrados los países del golfo, Irak, … que tienen bases norteamericanas?
¿Están involucrados los países de la OTAN como Turquía?
Jurídicamente las respuestas a estas preguntas son discutibles. Se pueden encontrar argumentos a favor y en contra de la involucración legal de todos estos países en la guerra.
Mientras se disputa todo ello Europa rehúsa intervenir militarmente para mantener abierto el estrecho. Lo cual debería ser suficiente para que Irán reconociera y facilitara el "paso inocente" de sus buques.
Pero no. Irán cree que su estrategia de bloqueo acabará exasperando a los "aliados" de EEUU que estos obligarán a Trump a desistir en sus ataques.
Presiones a las que no parece que Trump vaya a ceder. Entre otras cosas, porque EEUU tiene asegurado el suministro de petróleo que necesita después de la "operación especial militar en Venezuela".
En realidad, quienes van a sufrir el bloqueo son los demás países desarrollados incluyendo China. Pero sobre todo sufrirán los terceros países que no producen petróleo. Morirán muchos niños por desnutrición en el subdesarrollo ¿Se pueden quedar cruzados de brazos los líderes occidentales ante ello?
En declaraciones públicas el ministro de asuntos exteriores iraníes, Abbas Araqchi, ha dicho que no se puede separar el problema del estrecho de Ormuz de la guerra de agresión de EEUU.
Puede que mi razonamiento sea poco correcto políticamente. Pero ¿no sería más efectivo liberar el estrecho de Ormuz y evitar la subida del combustible?
Consistiría en anunciar a Irán que cualquier violación del derecho internacional de paso, tendría una contestación proporcionada por parte de un consorcio de países. Un consorcio al margen de EEUU.
Irán cree que la amenaza económica que supone el bloqueo del estrecho el tiempo corre a su favor. Los ayatolás piensan que la presión de los países desarrollados amenazados por la subida del petróleo y las elecciones legislativas en USA pueden obligar a Trump a modificar su estrategia ¿Seguro?
Primero, para eso tiene que pasar el verano ¡Largo plazo para un Trump!
Segundo, a Trump le quedan tres años seguros de presidente. Tiene todo ese tiempo. Los candidatos del partido republicano a las elecciones legislativas sí que pueden sufrir en sus carnes la repulsa por la guerra ¿Le preocupa eso a Trump? Menos que su peripecia personal.
Por tanto, Irán se puede estar equivocando en su estrategia militar económica de alargar el cierre del estrecho de Ormuz.
La conclusión es que: los países occidentales democráticos desarrollados harían bien en pensar en montar el consorcio que, al margen de los contendientes actuales, asegure el paso del estrecho.
Lo demás es desistir en ejercer el derecho internacional del que tanto alardean.
Occidente tiene derecho a defender el paso "pacífico e inocente" de sus barcos por el estrecho de Ormuz ¡Que lo ejerza! ¿O es que ese derecho vale solo cuando le perjudica?
A cambio, el viernes que viene el gobierno español tomará medidas para paliar los efectos económicos de la guerra. Lo que significa que subvencionará a los sectores más afectados. Es de justicia. Pero también significa que sacará los fondos de los impuestos de los españoles, de nosotros.
** J. R. Pin Arboledas es profesor del IESE.