El mercado de acciones está viviendo un final de septiembre francamente complicado. Si nos detenemos en el índice que objetivamente hay que analizar, el S&P500, en lo que llevamos de mes ha experimentado seis bajadas por encima del 1%. Una de ellas por encima del 4%. Eso supone un tercio de las sesiones negociadas.

En lo que llevamos de año, son ya tres ocasiones en las que contabilizamos bajadas similares que equivaldrían a momentos de pánico. Por debajo de ese umbral, encontramos caídas de más de un 3% en nueve veces, y un 2% o peor en nada menos que en 18 ocasiones.

Para entenderlo bien, después de alcanzar un nuevo máximo histórico en el primer día de negociación de 2022, el S&P 500 cayó un 12% hasta principios de marzo. Desde ese momento hasta finales de mes, el mercado subió un 11%. Una breve recuperación que fue seguida por un colapso del 20% hasta mediados de junio, momento en el que se establecen, de momento, los mínimos de este ciclo. Luego las acciones se dispararon un 17% hasta mediados de agosto. Y finalmente, llevamos movimientos de -9%, +5% y ahora otro 7% a la baja.

Ese continuo vaivén equivale a haber vivido ocho ciclos diferentes en los primeros nueve meses del año. A pesar de todos los repuntes, la tendencia predominante este año es por tanto a la baja.

¿Por qué hay que insistir en la tendencia? Porque 2022 supone un cambio radical con respecto a los 13 años anteriores, cuando los inversores necesitaban recordarse constantemente que, pese a algunos contratiempos, vivieron un enorme mercado alcista. Ahora tienen que convencerse de que los mercados bajistas existen y de que se pueden dar por más tiempo del que uno pueda creer. Esto es especialmente importante de cara a los inversores más jóvenes, ya que ahora inversores preparados pero inexpertos tienen que afrontar con humildad un gran reto, no saben lo que es un mercado bajista.

Si me preguntan, con honestidad afirmo que no tengo ni idea de cuánto durará el entorno actual del mercado. Lo que sí sé es que estar constantemente pendiente de las bolsas cuando están en una tendencia bajista no hace que su cartera pueda revivir. Es más, ni siquiera hará que su posición como inversor sea más fácil.

Muchos inversores pasan más tiempo pegados a la pantalla cuando las bolsas bajan que cuando suben. No es mi caso. La realidad es que al mercado de valores no le importa que los pocos que pensamos así no estemos pendientes de las pantallas cuando hay “sangre”. Mi plan de inversión no está cambiando simplemente porque tenga un mal día. Lo mismo podría decir en relación con el año en su conjunto.

Los mercados bajistas existen y se pueden dar por más tiempo del que uno pueda creer

Todo plan financiero tiene que sobrevivir a tiempos difíciles. También es importante recordar centrarse en las cosas correctas durante mercados volátiles. Para mí, eso significa alejarse y enfocarse en el largo plazo. Cuanto más dura esta volatilidad, más fácil se vuelve prestar demasiada atención al perro y no al dueño. Si su objetivo es encontrar buenos negocios, esta volatilidad debe verse como una oportunidad para comprar a precios más bajos, no como un riesgo.

Si ya ha acumulado activos financieros suficientes, esta volatilidad es la otra cara de más de una década de ganancias extraordinarias en el mercado de valores. De cualquier manera, es importante recordar que la volatilidad, tanto al alza como a la baja, es una característica de los mercados bajistas.

Consejo, no hay nada que puedas hacer para controlar esa volatilidad. Pero si controlas las emociones, entonces sabrás reaccionar a la volatilidad.

Contenido exclusivo para suscriptores
1€/ 3 meses
EL ESPAÑOL e Invertia 3 meses 1€, luego 6,99€/mes Sin permanencia

O gestiona tu suscripción con Google

¿Qué incluye tu suscripción?

  • +Acceso limitado a todo el contenido
  • +Navega sin publicidad intrusiva
  • +La Primera del Domingo
  • +Newsletters informativas
  • +Revistas Spain media
  • +Zona Ñ
  • +La Edición
  • +Eventos
Más información