Los efectos económicos de la crisis sanitaria asociada a la pandemia han golpeado en especial al mercado de la vivienda de segunda mano. Sin embargo, cuatro provincias españolas han marcado en enero máximos históricos, según los datos mensuales de Idealista.

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En concreto, Baleares (3.108 €/m2), Madrid (2.867 €/m2), Málaga (2.289 €/m2) y Ceuta (2.256 €/m2) han registrado ligeras subidas en enero (0,1%, 0,5%, 0,5% y 0,9%, respectivamente) hasta situar el precio medio de la vivienda usada en cifras nunca vistas hasta ahora en estas provincias.

Los precios de venta en los grandes mercados no han sufrido caídas significativas durante la pandemia, como muchos expertos pronosticaron. Los expertos de Idealista apuntan a cuatro razones que podrían explicar esta tendencia.

En primer lugar, al contrario de lo sucedido con el mercado del alquiler, el número de viviendas en venta se ha mantenido estable durante estos meses, por lo que no se ha producido un efecto de sobreoferta que hubiera obligado a bajar los precios. Al mismo tiempo, la demanda para comprar una vivienda ha crecido y en muchas situaciones estos compradores tienen solvencia suficiente como para que las entidades financieras compitan entre ellas por darles la hipoteca más barata.

También se debe tener en cuenta que muchas de las operaciones particulares que se pospusieron en 2020 se están empezando a reactivar con la llegada de las vacunas y la percepción de que el final de la pandemia podría estar cerca, indican desde Idealista.

Por último, recuerdan que el mercado de venta es menos elástico que el de alquiler. En una situación como la actual, en la que la crisis sanitaria tenía un horizonte temporal, los propietarios no tienen estímulos para bajar los precios de forma agresiva, confiando en una recuperación de los mismos a corto o medio plazo. Esto podría explicar que ni siquiera durante los peores meses de la pandemia se registraran fuertes caídas.

Grandes caídas generalizadas

Baleares, Madrid, Málaga y Ceuta son la excepción que confirma la regla. Salvo estas cuatro provincias, el resto de regiones españolas sufre importantes caídas con respecto a máximos registrados en la anterior crisis de 2008.

En algunos casos, los retrocesos se acercan al 50% del precio. Por encima del 40% se encuentran Castellón (-43,4%), Toledo (-42,7%) y Ciudad Real (-40,3%), seguidas de Almería (-39,7%), Lérida (-37,8%), y Huesca y Lugo con una caída del 36,6% ambos. Hasta 16 provincias han sufrido bajadas superiores al 30% desde sus máximos.

Las que más cerca están de sus máximos, más allá de las cuatro que los han marcado en enero, son Barcelona (-2,3%), Guipúzcoa (-8,9%), Las Palmas (-8,3%), Melilla (-3,7%) y San Cruz de Tenerife (-2,8%). 

Clásicos más caros

La pandemia ha castigado a unas regiones más que a otras en el precio de su vivienda usada, pero lo que no ha cambiado son aquellas con el metro cuadrado más caro. La ley de la oferta y la demanda marca el devenir el mercado y el tsunami Covid no ha afectado tanto a esta fórmula.

Así, Guipúzcoa (3.177 €/m2), Baleares (3.108 €/m2), Madrid (2.867 €/m2), Barcelona (2.732 €/m2) y Vizcaya (2.638 €/m2) se mantienen al frente de la lista de provincias con la vivienda usada más cara de España, según los datos del portal inmobiliario.

En la parte baja de la clasificación los actores tampoco cambian. Once provincias españolas cerraron enero con sus precios de la vivienda usada por debajo de mil euros por metro cuadrado. Ahí están Ciudad Real, Cuenca, Toledo, Jaén, Ávila, Teruel, Cáceres, Badajoz, Zamora, León y Soria. Ni más ni menos que esa España vacía que forman Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura y algunas provincias andaluzas.