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El Ministerio de Sanidad ha garantizado a los psiquiatras que los criterios para el ingreso involuntario de pacientes de salud mental no han variado con la entrada en vigor de la Ley 4/2026, que ha entrado en vigor este viernes.

Esta ley contiene un artículo, el 13 bis, que prohíbe los ingresos involuntarios si no existe una urgencia vital, es decir, que esté en peligro la vida del paciente, lo que ha soliviantado a los psiquiatras porque hay muchas ocasiones, sostienen, en que no está en peligro la vida de la persona pero sí su integridad.

Finalmente, y pese a lo indicado en la ley, Sanidad les garantizó (en una reunión en que participaron varias asociaciones de profesionales, así como de pacientes) que el criterio seguiría siendo el del artículo 763 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, es decir, que la urgencia sea por el riesgo para la vida o la integridad de la persona y sus allegados.

"Esta ley sigue prevaleciendo, por lo que los criterios siguen siendo los mismos", indica Josep Antoni Ramos, vicepresidente de la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental (Sepsm). "Solo se explicita algo que ya contiene la otra ley: que hay que indicar que han agotado todos los recursos antes de hacer un ingreso involuntario y que tienes que consultar las voluntades anticipadas, así como informar a las personas que requieren ingreso involuntario que tienen derecho a asistencia legal".

Se debe informar a un juez de los ingresos involuntarios de urgencia en menos de 24 horas, y este debe ratificarlo en 72 horas. La nueva ley implica "que va a llevar algo más de burocracia, pues tenemos que explicitar punto por punto estas cuestiones".

Manual de uso

La Sepsm elaborará un manual de uso para garantizar la seguridad de psiquiatra y paciente en estas situaciones. Además, hay abierto un proceso de audiencia pública sobre el artículo 13 bis de la ley y la forma para facilitar el trabajo del profesional y las garantías de la persona con enfermedad mental.

Donde sí hay una novedad es respecto a las contenciones mecánicas. "Pasan a contemplarse como incidente de seguridad", señala Ramos. "A posteriori, una comisión de seguridad en cada hospital hará una evaluación de las circunstancias en que se ha dado este hecho. Todos tenemos que luchar por la contención cero, pero las cosas son como y son y a veces es necesaria", recalca.

El psiquiatra señala lo "esperpéntico" que ha sido organizar una reunión justo un día antes de que entre en vigor la ley, "que ha salido sin una discusión abierta con las sociedades científicas y que tiene una redacción mejorable", y recuerda que, para garantizar los derechos y la seguridad de los pacientes, así como la mejor atención, son necesarios más recursos.

"Las urgencias de psiquiatría no cuentan con personal suficiente, debería haber una enfermera por cada seis pacientes, un auxiliar por enfermera, lugares acondicionados como salas de agitación psicomotriz, etc."