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Los primeros preparados estandarizados de cannabis medicinal llegarán a los hospitales en las próximas semanas. Después de un año desde que se aprobara el Real Decreto que regula su uso medicinal, estos están a punto de ver la luz para ofrecer una alternativa a aquellos pacientes donde las terapias convencionales no han funcionado.

¿Qué pacientes podrán acceder a estos preparados? La norma responde a la necesidad de aquellas personas con dolor crónico refractario, epilepsia grave, espasticidad por esclerosis múltiple o náuseas y vómitos por quimioterapia.

Sólo podrán elaborar estas fórmulas magistrales los farmacéuticos hospitalarios y los tratamientos serán prescritos por médicos especialistas. Es decir, profesionales que trabajen en esas patologías (neurólogos, oncólogos, anestesistas) en los hospitales.

"En el caso del dolor crónico serán anestesistas expertos; en quimioterapia, obviamente oncólogos y hematólogos. Y cuando se trate de espasticidad por esclerosis múltiple serán neurólogos y neurólogos pediátricos", precisa Ana María Martín de Rosales, miembro del grupo de trabajo de Farmacotecnia de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), a este diario.

"Esos médicos prescriptores y los farmacéuticos hospitalarios establecerán circuitos cerrados en los que habrá un estrecho seguimiento para decidir las dosis y las concentraciones de los preparados adecuadas a cada paciente. Y siempre atentos por si hay que modificar alguna para obtener el máximo efecto con el menor número de efectos secundarios posible", continúa.

La especialista señala que la normativa es bastante rigurosa ya que sólo permite este acto a los farmacéuticos hospitalarios, una medida que despertó el recelo de los profesionales de oficina de farmacia.

"Tiene toda la lógica porque los fármacos que ya están comercializados derivados del cannabis y que se están utilizando, por ejemplo, para espasticidad de esclerosis múltiple y para epilepsia refractaria son también de uso hospitalario", aclara.

A lo largo de este año, la SEFH ha sido una de las entidades que ha trabajado junto al Ministerio de Sanidad para acelerar la implantación de esta norma en la sanidad pública.

De forma conjunta, han elaborado un Formulario Nacional publicado por la Agencia Española del Medicamento (Aemps).

Este documento recoge los usos clínicos autorizados, además de las condiciones específicas de elaboración, dosificación y prescripción.

La Aemps también es la encargada de gestionar el registro público en el que se han inscrito todos los laboratorios y los preparados estandarizados que se utilicen para elaborar dichas fórmulas magistrales. Esta base de datos ya está en funcionamiento.

"Ahora falta que esto se traslade tanto a los hospitales como a los proveedores y que en cada comunidad autónoma se puedan establecer los mejores circuitos para poder adquirir estos productos e iniciar la formulación, dispensación y, sobre todo, el seguimiento de los pacientes", añade Martín de Rosales.

El seguimiento farmacoterapéutico es fundamental ya que, según se indica en el formulario monográfico, hay varias reacciones adversas a las que hay que prestar especial cuidado desde muy frecuentes y leves hasta otras de mayor relevancia clínica.

Se incluyen trastornos del metabolismo y de la nutrición como el aumento o disminución del apetito; trastornos psiquiátricos como estado de ánimo eufórico, depresión, disociación, alucinaciones, ideación suicida, agresividad; por otro lado, se incluyen mareos, amnesia, somnolencia, alteración del equilibrio y de la atención.

Además, como efecto secundarios se añaden las náuseas, estreñimiento, diarrea, vómitos o visión borrosa; las palpitaciones o taquicardias. Y, por último, los trastornos generales y las alteraciones en el lugar de administración como fatiga o fiebre.

Formación

La profesional aclara a este diario que los farmacéuticos hospitalarios están más que formados para elaborar estas fórmulas magistrales ya que son especialistas en la preparación de medicamentos individualizados de muchos tipos de categorías.

"Y son mucho más complejos que estos productos derivados del cannabis medicinal. Tenemos un grupo de trabajo muy consolidado de Farmacotecnia en la SEFH. En concreto, hay una normativa sobre buenas prácticas de preparación de medicamentos y además los miembros del formulario nacional, en un porcentaje muy elevado, más del 80% o 90% diría, son farmacéuticos hospitalarios", indica.

"Es una especialidad que está muy vinculado con la individualización, el compounding (formulación magistral) y con la preparación de medicamentos no estériles y estériles. Igualmente, lo que está claro es que siempre que incorporamos una nueva alternativa terapéutica hay que actualizarse y diseñar procedimientos normalizados de trabajo", termina la especialista.