En los últimos dos años, varias multinacionales farmacéuticas han ejecutado reestructuraciones de sus plantillas globales para adaptarlas a los tiempos post-Covid. Se trata de un fenómeno que se ha traducido en unos despidos que también han afectado a las filiales de las compañías en España.
Los casos más recientes son los de la japonesa Takeda y la anglosueca Astrazeneca. La primera está aplicando recortes de plantilla en nuestro país y la segunda está en proceso de hacerlo, razón por la cual ha dado inicio a un expediente de regulación de empleo (ERE) por causas organizativas y productivas.
En el caso de la multinacional farmacéutica nipona, hay varias decenas de puestos afectados en España según ha podido saber este periódico.
El movimiento, en este caso, forma parte del recorte de plantilla de 4.500 empleos que Takeda anunció a mediados de mayo.
El objetivo es reestructurar los recursos humanos a nivel global, centralizar determinadas funciones corporativas y lograr unos ahorros de casi 1.270 millones de euros anuales reduciendo costes.
"Como parte de esta transformación, estamos revisando determinadas estructuras y funciones en toda la organización, incluida España", indica fuentes de Takeda.
"En España, este proceso ha conllevado determinadas medidas de carácter laboral, desarrolladas en todo momento de acuerdo con el marco legal vigente y en diálogo continuo con la representación de los trabajadores", explican desde la farmacéutica.
En este sentido, desde la filial española aseguran seguir "comprometidos con el apoyo a las personas afectadas, incluida la identificación de posibles oportunidades internas cuando resulte adecuado".
Más allá de este movimiento, desde la farmacéutica aseguran que "España continúa siendo un mercado clave para Takeda y nuestro compromiso con la investigación, la innovación, los pacientes y nuestra actividad en el país permanece invariable".
Por su parte, AstraZeneca ha dado el pistoletazo de salida a un ERE por causas organizativas y productivas que afectaría a unos 200 trabajadores, según ha adelantado El Confidencial.
Este periódico ha confirmado el inicio de esta operación por parte de la compañía anglosueca, aunque todavía es pronto para concretar trabajadores y áreas de la compañía afectadas.
"A medida que ponemos a disposición de los pacientes nuevos medicamentos innovadores, revisamos periódicamente nuestros recursos para adaptarlos a nuestra cartera de productos en constante evolución", explican desde la farmacéutica.
En cualquier caso, Takeda y AstraZeneca no son las primeras compañías farmacéuticas, ni serán las últimas, en redimensionar sus plantillas en España y en otros países.
Varios laboratorios, especialmente las multinacionales, dispararon las contrataciones y sus recursos humanos tras la irrupción de la Covid.
Ahora se están adaptando a la actual realidad del negocio farmacéutico para ganar eficiencia. Y esto implica reformular sus plantillas .
Una de las compañías que lo hizo el año pasado fue Pfizer. EL ESPAÑOL-Invertia contaba hace justo un año que también había ejecutado despidos para reestructurar su organización en nuestro país.
Y no se trata de un fenómeno únicamente español. La británica GSK habría presentado un plan para recortar más de 1.200 puestos de trabajo a los sindicatos de sus instalaciones en Bélgica. Una iniciativa que forma parte del plan plurianual de la multinacional recortar miles de millones de euros en costes.
