La patronal de las empresas de tecnología sanitaria (Fenin) ha elaborado una lista de cuatro retos urgentes para la próxima legislatura. Uno de los más prioritarios es la puesta en marcha de un Plan Protech, similar al de la industria farmacéutica para que estas compañías puedan tener un reconocimiento de sus capacidades industriales y sus inversiones en I+D.
Cabe recordar que esta medida ya se recogía también el Proyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios que ahora se ha quedado en el aire tras la convocatoria de elecciones. Así, Fenin reclama una regulación paralela a la de la industria farmacéutica.
A eso se suma la necesidad de que se vuelva a permitir la indexación de los contratos públicos conforme a la evolución del IPC.
"La revisión de precios es fundamental, ya que una de cada cinco empresas ha presentado pérdidas en los últimos años debido a la inflación", ha precisado Pablo Crespo, secretario general de Fenin durante la presentación de propuestas del sector ante el 29-N.
Crespo ha señalado que los sobrecostes de las empresas se están agravando con las tensiones geopolíticas de los últimos meses como es el conflicto en el Estrecho de Ormuz.
"Este año el incremento de costes supera el 25%. Y el impacto acumulado que vamos a tener va a ser bastante preocupante. Hay empresas que tenían previsto acometer inversiones y ampliar sus plantillas, otras que estaban invirtiendo en innovación y no van a poder hacerlo. Esto va a generar daños en la economía, ya que nuestro sector genera 12.600 millones de euros. Por eso, necesitamos con urgencia la indexación de los contratos", ha demandado.
De hecho, ha puesto ejemplos de cómo países europeos como Alemania o Italia ya aplican estos mecanismos y les están permitiendo que sean más competitivos.
Impulsar la innovación
Así, la patronal ha solicitado la necesidad de impulsar la innovación para ofrecer calidad en la sanidad pública. "No es posible una sanidad pública sin tratamientos precisos y eficaces, necesitamos incorporar tecnologías de mayor calidad. Y, para eso, necesitamos impulsar la compra pública por valor", ha incidido Crespo.
"En los últimos años se constata una mayor sensibilidad de las administraciones por la compra pública sanitaria basada en valor, tanto a nivel nacional como europeo. Pero debemos asegurar un sistema sanitario de calidad apoyado en tecnología, en línea como se contemplaba en la Ley del Medicamento y por la que también apuesta Bruselas a través del borrador de Reglamento Europeo de Contratación Pública", ha explicado.
Otros de los retos necesarios de atajar es el Plan de Industrialización del sector.
"Importamos más tecnología de la que exportamos, tenemos una clara dependencia. El Gobierno tiene que desarrollar un plan específico, para que las multinacionales elijan España para invertir. También necesitamos que se amplíen las capacidades productivas. Hay que crear salud, economía y resiliencia", ha apostillado.
Es importante matizar que la patronal ya está trabajando con el Ministerio de Industria en una 'hoja de ruta' para impulsar una estrategia específica para el sector que fomente la industrialización y la localización de producción. Un trabajo que la Federación espera que pueda tener continuidad con el Gobierno resultante tras las elecciones.
Por último, Crespo ha demandado menos impuestos: la fiscalidad no puede ser una barrera para los pacientes.
"El 85% de los productos sanitarios tributan al 21% y necesitamos que este porcentaje se reduzca. La sanidad española dedica más de 1.300 millones de euros a pagar IVA cuando debería destinarse a invertir en innovación", ha señalado.
La reducción del IVA en los productos sanitarios no sólo supondría un mejor acceso y ahorro a los ciudadanos, sino también a los propios servicios de salud y alinearía a España con la tónica general en la UE, donde la mayoría de los países sí aplican este gravamen reducido.
