El futuro de la sanidad española pasa por mejoras en la gestión del sistema y de los procesos, dando más peso en las decisiones a los profesionales sanitarios. Todo ello echando mano de los recursos que sean necesarios (como la inteligencia artificial) para ganar eficiencia y mejorar las consultas médicas.
Estos planteamientos fueron arrojados por varios gestores sanitarios durante la segunda jornada del VII Simposio del Observatorio de la Sanidad de EL ESPAÑOL-Invertia. Una jornada en la que participó Juan Bravo, vicesecretario de Economía del Partido Popular.
Bravo defendía que "en sanidad sobran trincheras y falta gestión. No vamos a renunciar a ninguna de las oportunidades que tenemos", aseguraba durante su intervención, refiriéndose a retomar algunos de los proyectos de ley varados en el Congreso por el adelanto electoral.
Añadía, además, que "la sanidad es uno de los sectores que más productividad aporta a España".
En este sentido, Marciano Gómez, consejero de Sanidad de Comunidad Valenciana, abordaba que el sistema sanitario debe ser lo más eficaz y eficiente posible. Y para ello, entre otras cosas, debe agilizar la atención a los pacientes. Y para ello defiende recurrir a la sanidad privada.
"Mi obligación es hacer este sistema eficaz y eficiente", señalaba.
Para el consejero de Salud de Cantabria, la tecnología va a ser clave para todos los cambios que vienen. Especialmente la inteligencia artificial.
César Pascual aseguraba así que “la IA no sustituirá a los profesionales de la salud, sino que los liberará de tareas burocráticas y repetitivas”
Cree que así se evitará el desperdicio de talento altamente cualificado. “El verdadero peligro radica en las organizaciones que se nieguen a incorporar esta tecnología”, ha añadido
Y, por supuesto, orientarse hacia la prevención, la predicción y la capacidad de anticipar riesgos antes de que se manifiesten como enfermedades.
A todos estos ingredientes, Julio Mayol, el director científico del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Clínico San Carlos, sumaba la necesidad de devolver la soberanía profesional a los propios médicos: "El gran problema que no estamos abordando ni en España ni en el resto del mundo es que los profesionales no pintan nada".
Todo esto a largo plazo... ¿Pero y en el corto? Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, anunciaba que su departamento tiene varios decretos en la gatera. Y su plan es aprobarlos antes de las elecciones,
Se trata del real decreto de precios y financiación de los medicamentos, de las nuevas condiciones laborales de los residentes hospitalarios y del de medidas antitabaco, por citar tres ejemplos.
Pero hay más: Juan Fernando Muñoz, secretario general de Salud Digital, Información e Innovación del Sistema Nacional de Salud (SNS), anunciaba que está proyectado que todas las consultas de Atención Primaria de España cuenten con IA para rebajar su carga burocrática a finales del próximo año.
El futuro de la sanidad también pasa por el sector privado. En este sentido, Pedro Rico, director general de Vithas, reivindicaba que la sanidad privada siempre será un aliado "leal" para la pública.
Además, el medicamento genérico demanda un hueco mayor para ser más útil para el sistema. Sobre todo, reduciendo costes.
"Hay quien nos considera un freno a la innovación. Nosotros consideramos que somos lo opuesto: facilitadores de innovación. Permitimos que se liberen recursos para poder invertirlos en financiación", señalaba Marta González, directora general de Teva en España.
Todo ello con el respaldo, de nuevo, de la IA. "Nos ayuda a acelerar la toma de decisiones en investigación", aseguraba Juan Fran Cuello de Oro, director general de Leo Pharma.
