Lenzetto es uno de los principales medicamentos que utilizan las mujeres españolas para abordar los desajustes hormonales que genera la menopausia. Sin embargo, este producto y otros con la misma indicación escasean en las farmacias españolas.
Los problemas de desabastecimiento de las terapias hormonales, basadas en estradiol, para la menopausia ha llevado a algunas administraciones a plantear la autorización de la fabricación de los medicamentos en las propias farmacias. Lo que se conoce como formulación magistral.
Sin embargo, el Ministerio de Sanidad descarta esta posibilidad por varias razones. La primera, que es competencia autonómica. La segunda, que en noviembre se espera que se reanude el suministro. La tercera, que tanto los reguladores como los médicos consideran que existe un riesgo para la salud si se sustituye el medicamento comercial prescrito por una versión creada en los laboratorios de una oficina de farmacia.
Lenzetto, que se aplica en spray, lleva en desabastecimiento desde el pasado marzo. La demanda se trasladó a las presentaciones en parches, geles o cápsulas, lo que ha ido generando escasez en los mismos.
Ante esta situación, Cataluña ha dado el primer paso y planteado autorizar formulaciones magistrales de estos fármacos para suplir este desabastecimiento antes de que se reanude el suministro dentro de mes y medio (si bien se espera que no se recupere del todo la normalidad hasta 2027), en caso de hacer falta.
"El Departament de Salut ha estado informando a los profesionales sanitarios de las alternativas disponibles y su situación de disponibilidad en cada momento", explica a EL ESPAÑOL-Invertia.
"De las alternativas disponibles en parches y gel, en la opción de los parches se observa una recuperación progresiva de su distribución en la red de oficinas de farmacia", según ha hecho llegar la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) al Departamento de Salud.
"En paralelo a la coordinación con la Aemps y la monitorización a través de la red asistencial y de la red de oficinas de farmacia de la situación, Salut está valorando otras opciones si la situación se alargara más de lo previsto, entre las que se podría encontrar la formulación magistral. Ya actualmente se dispone de la posibilidad a través de prescripción médica de la formulación magistral de estradiol oral en cápsulas en las farmacias".
Juan Pedro Rísquez, vicepresidente del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos, apunta que la formulación magistral "es un medicamento individualizado y nos ponemos a disposición de la Administración para que lo que estime necesario".
No hay problema de suministro del principio activo (el ingrediente básico) sino de las diferentes formas o presentaciones, por lo que las farmacias podrían afrontar la situación.
"Ahora que hay un consenso mayoritario [del balance riesgo-beneficio de estos tratamientos], se está incrementando la demanda de estos fármacos".
No se recomienda generalizarla
Desde el Ministerio de Sanidad señalan a este medio, con todo, que son las comunidades las que tienen capacidad para autorizar las formulaciones magistrales y que se espera que en noviembre se vaya restableciendo la normalidad.
No obstante, señala Rísquez, la Aemps "puede marcar que las comunidades tomen decisiones sobre los problemas de suministro, al ser global".
Este medio ha podido saber que la agencia ha consultado a los médicos y han consensuado que no es recomendable la generalización de las formulaciones magistrales para solventar el desabastecimiento.
Lorenzo Armenteros, responsable del área de salud de la mujer de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), señala que "no se deben utilizar fórmulas magistrales porque no tienen la misma capacidad del excipiente para la absorción y la dosificación puede que no sea la más adecuada".
"La alternativa de las magistrales crearía una cierta incertidumbre sobre si la dosis en totalmente la adecuada, porque la absorción puede ser limitada, menor o, en algunos casos, mayor, dependiendo de las personas".
Los preparados autorizados y comercializados "son equivalentes a lo que se indica en su formulación, y en la fórmula magistral se tiene más incertidumbre en la dosis, la absorción, la calidad y la seguridad, no tenemos conocimiento de la farmacocinética [cómo es el paso del fármaco por el organismo], por eso son desaconsejables y pueden suponer un riesgo".
No obstante, un médico puede extender una receta con una formulación magistral de un medicamento comercializado para que se elabore en una farmacia si hay un desabastecimiento oficial, a nivel individual, pero estos fármacos no están financiados por el Sistema Nacional de Salud.
"Entendemos que en Cataluña lo que se está planteando es que pueda entrar en financiación la formulación magistral de, por ejemplo, geles de estradiol, porque ahora mismo están en desabastecimiento", explican desde la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (Sefac).
Esto ya se ha planteado en otros casos para cubrir la demanda, si bien "parece difícil que sea una solución a largo plazo, porque el coste de la formulación para la Administración es mayor que el de la producción en cadena".
Por lo general, el paciente paga el 100% de la formulación magistral, no está incluida en la financiación pública, salvo excepciones como medicamentos de uso hospitalario o para algunos fármacos a nivel autonómico, como sería el caso.
"También hay que garantizar que dicha formulación magistral se haga con seguridad, en laboratorios con posologías adecuadas, etc.", apunta la Sefac.
Con todo, Juan Pedro Rísquez, del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos, hace un llamamiento a la calma. "Existen terapias alternativas de las presentaciones con problemas de suministro". Y, claro, "siempre existirá la posibilidad de que se autorice la formulación magistral".
