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Las claves

Se vienen cambios en Farmaindustria. El mandato de Fina Lladós, presidenta de la patronal del medicamento innovador en estos momentos, termina su ciclo de dos años a mediados de octubre. Salvo sorpresa, su sucesor será Juan López-Belmonte, presidente y CEO de Rovi.

Es un cambio esperado y un secreto a voces en el mundo del medicamento. Pero que no se terminará de cerrar hasta dentro de unas semanas.

El relevo, en el fondo, tiene que ver con el propio funcionamiento de Farmaindustria.

Los estatutos de la patronal del medicamento innovador, la más potente del sector farmacéutico español, establecen la alternancia en la presidencia de la entidad entre las empresas de capital de origen nacional, las de origen americano y las de origen europeo/internacional con una duración de dos años para cada una.

Tras el ciclo comandado por las multinacionales estadounidenses, le toca ocupar la presidencia de Farmaindustria a las compañías innovadoras de origen español.

Y varias fuentes conocedoras de las negociaciones en el seno de la patronal indican que Juan López-Belmonte será, de nuevo, presidente de Farmaindustria. Una figura que genera consenso tanto entre las compañías nacionales como entre las multinacionales.

Si decimos de nuevo es porque el CEO y presidente de Rovi ya ocupó el puesto entre octubre de 2020 y el mismo mes de 2022, por entonces en sustitución de Martín Sellés.

Le tocó uno de los periodos más tumultuosos que se recuerdan para la industria farmacéutica. El mandato de López-Belmonte estuvo marcado por la pandemia de Covid-19 y la necesidad de articular una respuesta sanitaria y económica desde el sector farmacéutico.

En esa complicada etapa, la industria logró garantizar el abastecimiento de medicamentos esenciales durante la crisis sanitaria e impulsó el papel de España en los ensayos clínicos de tratamientos y vacunas contra la Covid.

Además, se abrieron nuevos puentes con el Gobierno, tanto con el Ministerio de Sanidad como con Moncloa. Por entonces se pusieron los mimbres de lo que ha terminado siendo la Estrategia de la Industria Farmacéutica.

López-Belmonte se va a encontrar, de nuevo, en un periodo complejo. El Gobierno (particularmente, el ministerio de Sanidad) está tratando de cerrar su programa normativo antes de que acabe la legislatura, a la que quedan meses.

Y parece complicado que lo logre teniendo en cuenta los escasos apoyos parlamentarios con los que cuentan el PSOE y Sumar.

Por otro lado, 2027 va a ser año de elecciones. Tanto en el Estado como en numerosas comunidades autónomas. Eso significa que, posiblemente, haya cambios en las administraciones sanitarias. Particularmente en la estatal, dado que Mónica García ya ha dejado clara su intención de disputarle la Comunidad de Madrid a Isabel Díaz Ayuso.

Todo esto en un escenario en el que cada vez pesa más la geopolítica en el sector farmacéutico. Con los Estados Unidos de Donald Trump presionando por un lado y la China de Xi Jin Ping por el otro. Y los laboratorios europeos, mientras, con la sensación de estar perdiendo un tren.

Se trata de unos retos que también ha tenido que gestionar la propia Fina Lladós, que llegó a la presidencia de la patronal en octubre de 2024.

Precisamente, durante su mandato se formuló, oficialmente, la Estrategia de la Industria Farmacéutica 2024-2028.

Además, se enfrentó al primer borrador de la nueva ley del medicamento, que incluía los temidos precios seleccionados que denunció todo el sector del medicamento.

Una fórmula para rebajar los precios de los medicamentos de la que ya no queda ni rastro en el proyecto de ley que se está debatiendo en el Congreso. Y que pasará a ser cosa de su sucesor, José López-Belmonte.