Publicada
Las claves

El reciente debate sobre el futuro del desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA) no parece salpicar a la industria farmacéutica. En los últimos años, se ha producido un boom de alianzas y fusiones con compañías tecnológicas para desarrollar medicamentos con IA.

El más reciente ha sido el acuerdo de Novo Nordisk con Anthropic. La farmacéutica danesa anunció el pasado miércoles una alianza con el gigante tecnológico para acelerar la producción de medicamentos contra la obesidad con el objetivo de ganarle terreno a su principal rival: Lilly.

Su finalidad es acortar el camino desde la fase de investigación hasta la comercialización del fármaco y, utilizar esta herramienta para descubrir "oportunidades científicas completamente nuevas", según explicó Mike Doustdar, CEO de Novo en un comunicado. Así, el laboratorio danés destacó el potencial de la IA para salvar vidas en lugar de amenazarlas.

Por ahora, las multinacionales no han detallado el impacto financiero del acuerdo.

Novo utilizará la plataforma Claude Science -la familia de modelos de IA desarrollada por la tecnológica estadounidense- para avanzar en el razonamiento científico en investigación. En concreto, se utilizará en flujos de trabajo específicos de I+D.

A lo largo de este año, Novo también ha anunciado varios acuerdos que van en la misma línea. En abril, firmó una alianza con OpenAI para impulsar el descubrimiento de fármacos para la pérdida de peso.

Pondrán en marcha programas piloto en I+D, fabricación y operaciones comerciales que se espera que arranquen a finales de este año.

Este año, también se ha producido otro pacto: el de Lilly e Insilico Medicine. El pasado mes de marzo, la farmacéutica americana firmó este acuerdo por 2.750 millones de dólares (unos 2.394 millones de euros al cambio actual).

Insilico recibirá un pago inicial de 115 millones de dólares (unos 100 millones de euros), que podría aumentar con hitos de desarrollo, regulatorios y comerciales hasta situar el valor total del contrato en esos 2.750 millones de dólares.

Lilly utilizará la plataforma de IA de Insilico para acelerar el descubrimiento de nuevos tratamientos en múltiples áreas terapéuticas. Dispondrá de una licencia mundial en exclusiva para el desarrollo, la fabricación y la comercialización de nuevos tratamientos orales en fase preclínica.

"Nuestro objetivo es ofrecer terapias transformadoras para tratar enfermedades con grandes necesidades médicas no cubiertas. Esta colaboración es una prueba del poder de la IA para abordar los desafíos más complejos en la salud humana", afirmó Alex Zhavoronkov, fundador y director ejecutivo de Insilico Medicine.

Además, a principios de 2026, Nvidia y Lilly anunciaron la creación de un laboratorio conjunto pionero centrado para descubrir nuevos fármacos con la aplicación de inteligencia artificial (IA).

Ambas compañías invertirán conjuntamente hasta 1.000 millones de dólares (858 millones en el cambio a euros) en talento, infraestructura y capacidad de computación a lo largo de los próximos cinco años para la creación de este laboratorio de innovación.

Por otro lado, varias farmacéuticas como Pfizer y Novartis mantienen contratos plurianuales con Alphafold, la inteligencia artificial de Google DeepMind capaz de predecir la estructura de cualquier proteína existente, conocida o no.

Fue en 2024, cuando Isomorphic Labs inició acuerdos de colaboración estratégica con dos grupos farmacéuticos: el suizo Novartis y el estadounidense Lilly.

Alphabet, la matriz de Google, revolucionó hace unos años la ciencia a través de Google DeepMind.

Sin embargo, el salto al negocio farmacológico lo canaliza mediante Isomorphic Labs, una filial independiente creada por la propia matriz para comercializar y llevar esta tecnología al mercado.

DeepMind firma los grandes hallazgos científicos, mientras que Isomorphic actúa como la biotecnológica comercial encargada de monetizar esos algoritmos mediante alianzas multimillonarias con gigantes farmacéuticos para el diseño de nuevos medicamentos.