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Las claves

La presión sanitaria en Ceuta no cesa. Los profesionales continúan afrontando jornadas prolongadas sin saber cómo realmente será compensado dicho trabajo.

A pesar de que el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) asegura que la actividad asistencial está controlada y que la presión se ha contenido, las enfermeras sostienen que la Administración está ocultando información sobre la realidad de las asistencias.

El sindicato de enfermería ceutí (Satse) denuncia que hay una parte de la atención de urgencias a inmigrantes que el Ingesa -dependiente del Ministerio de Sanidad- no está contabilizando.

Ante la crisis migratoria, se ha habilitado un punto de atención rápida -o más conocido como fast track- que está abierto las 24 horas para descongestionar las urgencias hospitalarias. Este servicio cuenta con un médico y una enfermera.

Sin embargo, Elisabeth Muñoz, secretaria general de Satse en la ciudad autónoma, acusa al departamento que dirige Mónica García de no contabilizar la asistencia de este punto de atención rápida que ofrecen servicios de urgencias durante todo el día y aumentan su presión cuando cierran los centros de salud.

"A todas las personas que se le asisten en este servicio, la Administración lo considera como que eso no es urgencias. Entonces, no lo contabilizan. Con lo cual, tú ahí tienes durante 24 horas, asistencia médica y de enfermería, pero su cómputo en la estadística es de cero personas vistas", reflexiona.

"Se ha llegado a decir que no está habiendo casi gente en estos servicios porque se están atendiendo en las urgencias de los centros de salud, y esto no es cierto. Es verdad que se atiende menos gente porque están los centros de Atención Primaria abiertos, pero una vez cierran, se disparan las atenciones", precisa Muñoz.

Cabe matizar que dos de los tres centros de salud que hay en Ceuta están abiertos hasta las cinco de la tarde.

Y el de la zona 2, centro de salud Otero, abre de 10 de la mañana hasta las nueve de la noche. Para este servicio de urgencias hay cuatro enfermeras que están focalizadas sólo en la atención a inmigrantes. Por su parte, las urgencias hospitalarias cuentan con cuatro profesionales (dos por la mañana y otras dos por la noche). Algo que desde el sindicato tildan de insuficiente.

Resto de asistencias

Muñoz denuncia que el Ingesa sólo está registrando el número de asistencias a inmigrantes, pero no el número total de personas que están atendiendo. Es decir, que no se anota toda la actividad prestada a la población ceutí.

"Si tú dices, por ejemplo, que tengo 11 enfermeras en el servicio de urgencias y que ha habido 100 asistencias en un día, pues da la impresión de que tú has tenido profesionales más que suficientes para asistir a esas 100 personas cuando ni de lejos es el dato global", precisa.

"La realidad es que esas 11 profesionales están asistiendo a toda la población de Ceuta y en un momento en el que se está produciendo la conocida como Operación paso del Estrecho", aclara.

A eso se suma las personas que se atienden de centros privados. "Es cierto que las compañías tienen sus servicios de urgencias, pero están limitados. En el momento en que se necesita alguna prueba más específica, se derivan al hospital".

Desgaste profesional

"Estamos hablando de una atención que está provocando un desgaste enorme en los compañeros de urgencias. Ha habido personas que en un mes han librado un día. Eso, sobre todo, está ocurriendo con personal recién contratado, no con el que habitualmente es fijo", cuenta la secretaria general de Satse.

Lo cierto es que la situación de normalidad que defiende el equipo de Mónica García choca frontalmente con sus propios hechos: la decisión de prorrogar los refuerzos de plantillas demuestra que la crisis no está resuelta y obliga a mantener la cobertura asistencial, al menos, hasta noviembre.

"Hay multitud de contratos temporales de, como mucho, cuatro meses, a los que se les han estado metiendo jornadas extraordinarias. Cuando nosotros hemos investigado y hemos empezado a hacer los cómputos horarios, hemos visto que la Administración les debía hasta 16 días y ni siquiera se lo habían dicho", alerta Muñoz.

"En Atención Primaria se está pagando a las enfermeras por la atención continuada un sueldo neto de 10 euros la hora. Ni siquiera como horas extra porque si no se les debería pagar mucho más. Claro, esta atención continuada la puedes mantener una semana. Pero ya llevamos más de un mes así", termina.