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Las claves

Las 1.500 plazas para acoger migrantes en Ceuta prometidas por el Gobierno no resolverán una crisis sanitaria que parece enquistarse sin que se planteen refuerzos para solucionarla.

"¡Pero si son 10.000!", exclama Enrique Roviralta, presidente del Colegio de Médicos de Ceuta. "Ceuta no puede asumir a esas personas. O son devueltas a Marruecos (y ellas no quieren) o a la Península".

Julián Domínguez, jefe del Servicio Medicina Preventiva, Salud Pública y Prevención de Riesgos Laborales del Hospital Universitario de Ceuta, es de la misma opinión.

La crisis sanitaria en la ciudad autónoma no se solucionará "salvo que se aloje a los inmigrantes o se devuelvan", y las 1.500 plazas no son suficientes.

"Hay muchísimos más" y, por tanto, no hay "ninguna" previsión de vuelta a la normalidad. "Seguimos igual. Sin parar".

Las esperanzas de que el Ingesa —Instituto Nacional de Gestión Sanitaria, entidad perteneciente al Ministerio de Sanidad que gestiona la sanidad de las ciudades autónomas— refuerce las plantillas o promueva un "hospital de campaña", como Roviralta había pedido, se desvanecieron tras la visita de Mónica García de este fin de semana.

"No hay un colapso sanitario", señaló la ministra de Sanidad, solo "algunos lugares están especialmente tensionados", aunque sí ha reconocido que ha habido un "sobreesfuerzo de los profesionales".

Espacios habilitados

También eludía responsabilidades al decir que le "duele llegar 17 días después y que no haya espacios habilitados" para acoger a los migrantes que quedan.

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, ha anunciado el despliegue de "varios dispositivos de atención humanitaria con carácter temporal" en cuatro puntos de la ciudad, con capacidad para acoger a 1.500 personas.

Los puntos designados son el párking de Embolsamiento en la Loma Colmenar (propiedad del Gobierno autónomo), instalaciones de La Hípica, el antiguo campo de fútbol del Cuartel de Caballería y el Espacio del Guano (estas dos últimas, propiedad del Gobierno).

Sin embargo, son 5.000 los extranjeros que permanecen en la ciudad de las 72.000 que entraron de forma irregular en Ceuta entre el 30 y el 31 de julio, según los datos que maneja el propio Gobierno. De ellos, 1.898 son menores de edad.

Las 1.500 nuevas plazas de asistencia prometidas no resolverían la situación, ya que la situación de calle en la que se encuentran los migrantes obliga a una atención y vigilancia de la salud pública casi continuas.

"Tiene mala pinta y la ciudadanía está también muy tensionada", sostiene Enrique Roviralta.

En una entrevista con EL ESPAÑOL-Invertia la pasada semana, el médico explicaba que el personal sanitario está siendo obligado a doblar turnos de forma 'voluntaria' sin compensaciones adicionales por el esfuerzo.

El cansancio está haciendo mella en los profesionales y algunos ya estaban agotados por la imposibilidad de conciliar con su vida personal.

Los médicos no son los únicos que han exigido a García refuerzos o más presencia del Estado. El sindicato de enfermería, Satse, pidió presencia militar en los centros de salud y hospitales, al igual que la hay en tiendas y grandes superficies.

Como explicó a este periódico la secretaria general del sindicato en Ceuta, ha habido al menos un intento de agresión a la puerta de un centro.

Al no haber visos de resolverse la situación, los profesionales temen que este tipo de situaciones se puedan repetir o ir a más.