Ceuta sigue atrapada en una situación límite por la crisis migratoria. También en lo sanitario. Los médicos insisten en que en la ciudad autónoma reinan "escenas de caos y descontrol". Pese a ello, el Ministerio de Sanidad, que tiene las competencias sanitarias en la ciudad autónoma, asegura que la actividad asistencial marcha "con normalidad" y la situación está bajo control.
De hecho, aunque varios ministros han visitado la ciudad autónoma tras lo ocurrido, Mónica García aún no lo ha hecho pese a ser la responsable de su sanidad a través del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa).
Desde su departamento aseguran que lo hará, pero no aclaran cuándo.
En los últimos días, el Ministerio y los facultativos han emitido versiones opuestas. Desde que el Sindicato Médico de Ceuta (SMC) alertó de la crisis en el sistema sanitario ceutí, la situación ha ido a peor según sus profesionales.
Tanto que todavía la Administración mantiene el Plan de Catástrofes activo que también se desplegó tras la crisis migratoria que sufrió la ciudad en 2021.
El presidente del Colegio de Médicos de Ceuta, Enrique Roviralta, ha insistido en que la ciudad "está igual de colapsada" que al principio y que la situación se ha visto agravada por el cansancio y la saturación a la que están expuestos, señalaba este viernes en OndaCero.
A la presión asistencial por heridas de arma blanca o lesiones se le ha añadido un nuevo riesgo: la propagación de enfermedades infecciosas como brotes de sarna y tuberculosis ante la falta de higiene.
Inseguridad
Por si fuera poco, los profesionales sanitarios trabajan en un clima de creciente inseguridad. Como ya contó este diario, hace unos días, el sindicato de Enfermería (Satse) de la ciudad alertó de que los servicios de Urgencias han tenido que presenciar diferentes episodios violentos hasta vivir una pelea de navajazos entre inmigrantes.
Pese a ello, Satse denuncia que no hay presencia policial o militar ni en el hospital de Ceuta ni en los centros de salud de la ciudad.
La secretaria general del sindicato en Ceuta, Elizabeth Muñoz, denunció que los profesionales sanitarios no dan abasto. Las enfermeras han pasado de doblar turnos de forma voluntaria a hacerlo obligadas mediante "órdenes no escritas", y que la compensación por este trabajo es "pírrica".
"Una cosa es el momento de la entrada masiva, donde hay una emergencia sanitaria imprevista, pero más allá del tercer día hay que tener un plan de contingencia adecuado, con un incremento de profesionales que no hay en Ceuta y tienen que traerse de otros lugares". Pese a ello, señala, "el Ingesa está ausente".
Estas declaraciones de ambas organizaciones han llevado a los órganos sanitarios estatales a mostrarles su apoyo.
La Organización Médica Colegial (OMC), máximo órgano competente del colectivo, ha reclamado al departamento de Mónica García "un plan estratégico con un mando único" para gestionar las consecuencias sanitarias de la crisis migratoria.
Tomás Cobo, presidente de la OMC, ha demandado un refuerzo de plantillas "inmediato" con el objetivo de garantizar "los relevos y descansos de las plantillas". Las dificultades de Ceuta y Melilla para disponer de profesionales sanitarios suficientes "son estructurales", por lo que "la situación actual ha llevado al límite" la asistencia.
Los sanitarios de Ceuta reprochan a Mónica García que ni siquiera se haya desplazado hasta Ceuta para comprobar en primera persona cómo están sufriendo los profesionales sanitarios esta crisis.
"No es una crisis sanitaria"
Roviralta indicó que el Ministerio "pretende defender una normalidad que para nada existe porque, si se ven las imágenes o se escucha la radio, esto no parece España. No es normal ver al Ejército y a la Policía por las calles, o que las personas de Ceuta tengan miedo de salir a la calle, o de que haya miedo a una nueva avalancha".
No obstante, el departamento que dirige García indica que lo que hay ahora mismo en la ciudad es una crisis humanitaria, "no sanitaria", aseguró el pasado jueves Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, en su perfil de X.
Algunos datos y contexto sobre Ceuta y asistencia sanitaria, que creo que son importantes (por aquello de que haya algún dato en todo el debate):
— Javier Padilla (@javierpadillab) August 13, 2026
1⃣ Lo que hay ahora mismo es una crisis humanitaria, no una crisis sanitaria. Toda crisis humanitaria puede devenir en sanitaria en…
De hecho, Padilla argumentó una serie de razones. "En el sistema sanitario de Ceuta se está manteniendo en todo momento la actividad asistencial normal programada sin que haya habido cancelaciones por la situación", alegó. Palabras que persiguen respaldar el discurso del Ministerio de las últimas semanas.
Padilla justificó que, por ese motivo, se ha activado el Plan de Catástrofes e implementado la creación de circuitos diferenciados.
Además, se han abierto puntos de asistencia y se han ampliado los horarios, e incrementado las plantillas. En total, hay 60 profesionales sanitarios, de momento hasta el día 31, cuando se reevaluará dicho Plan.
"El primer día tras la entrada de migrantes (el 30-31 de julio) hubo un pico de 1.149 atenciones sanitarias, que de haberse mantenido habría colapsado todo. Sin embargo, las cifras bajaron a estabilizarse entre 300 y 400 asistencias diarias (en el día de ayer fueron 275, por ejemplo)", indicó. "La repercusión sobre la ocupación hospitalaria ha sido baja".
"El Hospital Universitario de Ceuta cuenta con 175 camas y ahora tiene una ocupación en torno al 63%. De las camas ocupadas, sólo 33 son por migrantes llegados en este paso de la frontera", añadió.
Además, aseguró que "la sanidad pública ceutí tiene capacidad de absorción de altos picos de demanda. Desde el cierre de frontera de 2020 la actividad asistencial se ha reducido un 34%, mientras que el número de profesionales ha aumentado un 11,85%. Aumentar los profesionales mientras la actividad cae un tercio no es algo que suela ocurrir con frecuencia".
En Urgencias hospitalarias, "la actividad ha caído un 17,3% mientras que se ha aumentado un 22% los facultativos, por ejemplo".
Igualmente, explicó que esto no quiere decir que no haya problemas. De hecho, "hasta la resolución de la situación todavía existe un riesgo fundamental ligado a la falta de salubridad de los lugares donde se encuentran las personas migrantes a la espera de devolución, asilo o reparto en las comunidades autónomas".
Prevención
"Ese es un riesgo presanitario que es en el que todas las administraciones han de centrarse ahora, mientras se atiende la necesidad sanitaria de quienes la tengan", continuó.
Para Padilla, el objetivo fundamental es prevenir el desarrollo de otros problemas de salud mientras se resuelve la causa fundamental existente.
Con todo, el Ministerio continúa restando crédito a las declaraciones de los sanitarios que están trabajando en la zona.
"Podemos decir que no hay una situación de colapso sanitario a día de hoy en Ceuta. Es llamativo que no aparezcan fotos del Hospital Universitario de Ceuta con camas en los pasillos y demás, como sí ocurre estos días en otras regiones. Pero sí hay una situación de importante tensión, de un innegable esfuerzo de los profesionales sanitarios y de necesidad imperiosa de resolver la situación", terminó Padilla.
